Ha llegado el otoño, o por lo menos eso dice el calendario, así que en casa llegan las cenas donde las sopas y cremas empiezan a tomar protagonismo. La receta de hoy, la tradicional receta de sopa de cebolla, es una de las recetas estrella en casa, y lo mejor de todo es que es muy fácil de hacer, ¡Pero es cien por cien reconfortante!

Así que venga, sigue conmigo que te cuento como he preparado esta estupenda sopa, que con varios toques puede ser uno de tus platos estrellas en esta época si tienes amigos a cenar en casa.

En mi opinión necesitarás dos cosas importantes: un buen caldo de verduras, lo ideal es que lo tengas listo del día anterior; y una buena olla en donde preparar esta receta tan de siempre -para ello nada mejor que la marmita Emile Henry, inspirada en los potes de barro de siempre, nada mejor para una receta de la abuela.

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Ingredientes

  • 1,5 litros de caldo de verduras, ( 2 puerro, 3 zanahorias, y cebolla)
  • 3 cebollas grandes dulces 
  • Aceite de oliva 
  • Sal y pimienta 
  • Parmesano rallado 
  • Rebanadas de pan

 

Preparación

  1. En primer lugar, prepara el caldo de verduras. Para ello, lava todos los ingredientes, córtalos en trozos, rehógalos en la marmita cerámica Emile Henry con un poco de aceite y sal. Añade el agua y deja cocer unos 30 minutos -lo ideal es que esté lo más concentrado posible. Colar y dejar reservado en la olla.
  2. En una sartén añadir aceite y cuando esté caliente pocha las cebollas con un poco de sal y pimienta (cuidado en este punto, porque ya tiene sal el caldo y no quieres excederte), y sigue hasta que veas que están doradas. Una vez que estén listas, añade la cebolla a la olla y deja unos 20 minutos de nuevo calentando pero sin llegar ebullición.
  3. Mientras se cuece, tosta unas rebanadas de pan y espolvorea con queso rallado, reserva.
  4. Sirve la sopa en platos o soperas que puedas meter unos minutos al horno (como los de Revol), coloca las rebanadas de pan y gratina todo al horno. 
  5. Si lo prefieres, puedes tostar las rebanadas de pan en una sartén con un poco de mantequilla y queso, que se fundirá también. Colócalas encima de los cuencos y sirve. Vuelve a rallar queso por encima si quieres, se fundirá por el mismo calor.

Como veis, muy fácil de preparar y es una sopa que suele gustar a todos. ¡Buen provecho y feliz otoño!

     

    Marmita de cerámica Emile Henry, cuchillo de cocina Pallarès de acero inoxidable y tabla de cortar de madera T&G

     

    Autora de la receta: Luisa de Cocinando con mi carmela
    Claudia Ferrer

    Comentarios

    Isabel Saenz dijo:

    Me encanta esta sopa! El caldo lo realizó igual pero además le añado pollo la encuentro más sabrosa

    Mari Luz dijo:

    Me parece una receta muy sencilla y tiene que estar muy rica.

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