Apple pie, pastel de manzana al estilo americano

Publicado el Sep 03, 2014. 0 comentarios

Esta vez Míriam, de El Invitado de Invierno, nos hace la boca agua con esta Apple Pie, elaborada en un molde estilo clásico de Emile Henry. No os perdáis la receta, ¡Es ciertamente tan deliciosa como parece! 

 

Sí, seguro que conocéis esos pasteles de manzana que salen en las series americanas, una especie de empanada de manzana, pero gordota. Incluso os imagináis a la ínclita familia Ingalls comiendo una rica apple pie recién hecha en su casita de la pradera... Pues esa es la receta que os traemos hoy.

La masa con la que se cubre la manzana suele ser masa quebrada. Estos pasteles de manzana se hacen tradicionalmente en unos moldes de cerámica hondos y algo abiertos, como el que veis en las fotos. No se suelen desmoldar y se sirven directamente desde el molde.

 

 

Ingredientes

Cada tanda de masa quebrada: 125 g de mantequilla fría, cortada en cubitos, 250 g de harina de repostería, 1 pizca de sal,

60 g de agua fría. 1 huevo para pintar la superficie.

 

Relleno: 5-6 manzanas reineta grandes, zumo de un limón, 125 g de azúcar, 1 cdta. de canela molida, 1 pizca de sal, 1 cda. de harina, 2 cdas. de mantequilla.

 

Elaboración

Preparamos en primer lugar una tanda de masa quebrada para la base del pastel. En un robot de cocina o batidora con cuchillas ponemos la mantequilla en cubitos, la harina y la sal. Mezclamos a máxima velocidad en intervalos cortos, hasta obtener una mezcla arenosa, pero en la cual aún se aprecie algún trocito de mantequilla.

Agregamos el agua helada y mezclamos bien, sin amasar, solo hasta que amalgame. Estiramos la masa con un rodillo al tamaño del molde (previamente untado de mantequilla y enharinado), sobre la encimera ligeramente enharinada, y la colocamos sobre él con cuidado. Recortamos el borde dejando que sobresalga un poco. Lo envolvemos todo bien en plástico y lo dejamos reposar en la nevera por lo menos una hora.

Justo antes de acabar el reposo preparamos el relleno de manzana. Primero mezclamos en un bol el azúcar, la canela, la sal y la harina. Reservamos.

Pelamos las manzanas, las cortamos por la mitad y luego en grandes gajos. Las vamos poniendo en un bol y rociando de inmediato con el zumo de limón, para que no se ennegrezcan. Una vez cortadas todas las manzanas añadimos la mezcla de azúcar y removemos bien para que se cubran todos los gajos de manzana.

Sacamos la base del pastel de la nevera y ponemos la manzana. El montón debe sobresalir porque luego en la cocción las manzanas se reducen mucho.

 

Preparamos la segunda tanda de masa quebrada de igual manera que la base y cubrimos la tarta. Cortamos un poco por fuera de la capa de base y remetemos lo que sobra por debajo del borde de la base. Apretamos bien un borde contra otro para sellar, podemos hacerlo con un tenedor como una empanadilla.

Pincelamos la superficie con huevo batido y abrimos tres o cuatro aberturas con un cuchillo afilado para que salga el vapor. Cocemos la tarta a 180° durante 60-70 minutos.

Podemos consumir la tarta fría o templada; los americanos son muy aficionados a acompañarla con una bola de helado de vainilla... no es mala idea, ¿no?

 





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