Recetas tradicionales y saludables



Empanada gallega de atún

Publicado el Jun 16, 2016. 8 comentarios

empanada gallega de atún

Hay recetas que representan un clásico tal que debemos rememorarlas de vez en cuando. Es lo que sucede hoy con esta empanada gallega de atún que nos trae Luisa, de Cocinando con mi Carmela. ¡Es cita obligada!

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Trilloliva, un aceite de oliva realmente especial

Publicado el Jun 07, 2016. 4 comentarios

AOVE trilloliva gourmet extra

Ya sabéis que de vez en cuando os traigo noticias que me ilusionan de verdad. Hoy va una de nueva: hemos descubierto Trilloliva, un aceite de oliva que es absolutamente increíble, un auténtico diamante en bruto... ¡Y lo tenemos en exclusiva en venta online en España!

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La despensa: una selección muy especial para mi

Publicado el Mar 22, 2016. 0 comentarios

aceites la tourongelle

No puedo negar la ilusión que me hace que cada día sean más quienes se animan a probar los productos de nuestra sección despensa. No es fácil explicar por qué, pero imagínate que hay algún ingrediente que para ti es especial y que lo usas en tu cocina, y que, un día, hablas de él a un amigo. Otro día, sin esperarlo, te viene y te dice "Por cierto, ese ingrediente que me comentaste, lo vi en una tienda y lo probé, ¡Me ha encantado!". ¿Puedes imaginarte la alegría que te hace ese comentario? (...)

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Ingredientes originales para las celebraciones de Navidad

Publicado el Dec 16, 2015. 0 comentarios

Como sabéis, hace unas semanas inauguramos la sección Despensa. Es una sección que me hace especial ilusión ya que hemos puesto mucho cariño en la selección de los productos y proveedores. Creo que tenemos una buena variedad de ingredientes que pueden venir muy bien para dar un toque diferente en el día a día o para reservar para una ocasión especial.

Por este motivo, hoy me gustaría hablarte de algunos productos que pueden venir muy bien para las celebraciones de Navidad. Tanto pueden ser un aperitivo excelente como acompañar un plato o incluso pueden resultar un obsequio original si somos nosotros los invitados. 

 

Ideas para los aperitivos

En casa nos gusta mucho el queso, es un alimento que casi nunca falta en la mesa. Si además lo presentamos con un chutney especialmente pensado para acompañarlo, el resultado es excelente. Solo tenemos que preparar algunos platos con varios tipos de queso y un pequeño bol con la salsa chutney acorde a cada uno. Otra opción es presentar unas tostaditas con el queso y una cucharadita pequeña de chutney encima, el contraste de color es bonito, ¡Y el de sabor delicioso! Puedes ver los quesos más adecuados para cada chutney en la descripción que verás aquí.

Siguiendo con los chutneys, otra buena opción puede ser acompañar un carpaccio de ternera con un poco de chutney de tomate o de cebolla y unas escamas de sal. Si prefieres presentar el carpaccio sin ningún acompañamiento, puedes probar a echarle un chorrito de aceite de almendras y un poco de parmesano rallado, ¡Verás qué delicia!

 

chutney

Chutneys especiales para acompañar queso, y chutney de tomate y de cebolla

 

Otro ingrediente que también funciona muy bien en aperitivos son los pimientos, absolutamente deliciosos si son naturales y de calidad. Puedes probar a untar tostaditas con queso y presentar encima pimientos del piquillo confitados. También te recomiendo probar la carne de pimiento choricerodelicias de pimiento del piquillo o los condimentados con aceite y ajo.

Si preparas canapés, puedes usar los mousses de queso o la crema de pimientos como base o incluso simplemente untados en un buen pan. Por cierto, de hacer unos canapés, tampoco puedes olvidarte del foie gras, un clásico de estas fechas!

También puedes servir como aperitivos unas agujas en aceite de oliva, un delicioso pulpo a la gallega o unas caballitas. En el apartado Pescados y Mariscos encontrarás varios de ellos de Ramón Peña, una empresa que cuida mucho el origen, calidad y proceso de sus productos.

 

Directo a la mesa: sardinillas, aguja, caballa y pulpo a la gallega

 

Otro producto que te recomiendo probar es el Chatka, cangrejo ruso. Una ensalada de canónigos con chatka con una vinagreta con pulpa de higo, por ejemplo, resulta fácil de presentar y tiene un sabor excelente. También lo puedes usar para preparar unos canapés (puedes trocearlo sin problema y mezclarlo con un poco de mahonesa), o preparar unos pinchos envolviéndolo con unas hojas verdes. Es un producto con el que siempre acertamos!

chatka cangrejo ruso

Cangrejo ruso Chatka, bote de crustal (100% patas de cangrejo, ideal para presentaciones con el producto vista) y en lata (60% patas y 40% carne de cangrejo real ruso, ideal para platos en los que se trocea)

 

Ideas para los platos principales

El chatka también puedes usarlo para los platos más elaborados. En este caso, te animo a incorporarlo en un pastel de salmón, por ejemplo, le aportará un sabor delicioso. También en canalones de pescado y marisco, te ayudará a potenciar mucho el sabor.

También tenemos algunos ingredientes que pueden ayudarte a aderezar o acompañar un plato, como por ejemplo el vinagre con pulpa de fruta para una ensalada, la crema de queso parmigiano o la sal de trufa para un plato de pasta, o el aceite de trufa y la trufa rallada si preparas arroz o rissotto.

Si quieres preparar una comida especial para los de casa, también te animo a probar con un pequeño tesoro de la Despensa, los tagliatelle a la trufa. Tienen un sabor espectacular, por lo que podemos tomarlos sólo con un buen aceite y un poco de parmesano rallado, o también añadir un chorrito de aceite de trufa para intensificar todavía más el sabor.

 

Combina los deliciosos tagliatelle con trufa con el aceite de trufa

 

También me gustaría destacar la conserva de confit de pato, tanto el de Serrano como el Castaing son excelentes. En cada envase hay dos muslos de pato, listos para tomar. Mi recomendación para preparar un plato sencillo pero delicioso es marcar los muslos en la sartén para dejar la piel crujiente; en paralelo, corta unas patatas en láminas de unos 3 o 4mm de grosor y ásalas en el horno con un poco sal y algo de grasa del confit (la puedes coger de la misma sartén donde estás marcando los muslos); cuando a las patatas le queden unos 5 minutos para estar listas, ralla una trufa fresca o trufa en conserva por encima. ¡Parece mentira que algo tan fácil de preparar resulte tan bueno! 

 

confit de pato

Saborea un delicioso confit de pato acompañado de patatas asadas con trufa.

 

Si estás pensando en hacer carne o pescado en una cazuela o cocotte, sabes que muchas recetas empiezan por dorar las piezas antes de seguir con la cocción en el horno. Puedes probar a usar aceite aromatizado para conseguir un toque sutil y especial. El de almendras, por ejemplo, queda ideal con la mayoría de carnes y pescados. Tampoco me gustaría destacar unos vinagres que nos ayudan en muchas recetas y que son unos clásicos, como son el de jerez, el de estragón o el manzana, Beatriz habló de ellos en este post.

Otros ingredientes que acompañan muy bien a la carne son la mostaza con miel o la crema de pimientos. También puedes incorporar al plato unos pimientos de acompañamiento o añadir un poco de chutney, ambos funcionan muy bien con la carne.

 

Ideas para postre o para regalar

Sea que vas de invitado o si tienes claro que habrá sobremesa, esto te interesa: en la sección Despensa encontrarás varios productos que no sólo son absolutamente deliciosos, sino que vienen en unas presentaciones que son perfectos para presentar directamente en la mesa, o para llevar de obsequio cuando somos nosotros los invitados. 

Son ideales las bonitas cajas de galletas de la firma belga Jules Destrooper, las adictivas galletas Walkers -perfectas para acompañar el té o café con sus cajas 100% escocesas- o el delicioso panettone de la casa italiana Caffarel.

 

Galletas Jules Destrooper en distintas presentaciones, galletas Walkers en surtido y London Bus, panettone Caffarel y melocotón en almíbar Serrano

 

Otro postre que también gusta mucho es el melocotón en almíbar. El de Serrano es muy natural, fruta de primera calidad que resulta absolutamente delicioso. Además, el envase de 4kg, ideal para cuando somos muchos en casa, es una preciosidad que luego podemos reutilizar para un montón de cosas ¿no crees?

Para terminar, si te gusta el té, me gustaría animarte a probar cualquier variedad de Kusmi Tea. Es una de las marcas preferidas por gran parte de mi familia, ya que tiene una calidad y un sabor realmente excepcionales. Es un producto que funciona muy bien durante todo el año, pero en fiestas también es un excelente regalo con el que quedaremos estupendamente.

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Canelones de carne y foie al aroma de trufa blanca

Publicado el Nov 29, 2015. 9 comentarios

Ya empezamos a oler las Navidades, y muchos no podemos imaginarlas sin esas comidas familiares llenas de deliciosos platos y alegres conversaciones. Los canelones son plato casi obligado en muchos hogares, así que hoy Carolina, autora de La Cocina de Carolina, nos hace la boca agua con unos de carne con un toque muy especial. Seguro que quieres ir tomando nota, porque hace una adaptación de los canelones tradicionales de carne que encantará!

 

Se acerca la Navidad y seguro que más de uno de vosotros ya estaréis soñando con ese plato de canelones gratinados que os prepara vuestra abuela o vuestra madre. Este año os proponemos una receta de canelones con un toque diferente, les hemos añadido foie de pato y además los aromatizaremos con sal de trufa blanca y una bechamel hecha con mantequilla de trufa. Exquisitez en estado puro.


Os proponemos preparar vosotros mismos la pasta, en la receta hemos combinado harina de espelta y harina de trigo, pero podéis sustituir la parte de espelta por sémola de trigo duro o bien harina de trigo, lo dejamos a vuestra elección -la cuestión es preparar la pasta en casa, una vez empecéis a hacerla ya no volveréis a comprar pasta fresca nunca más.

canelones de carne con foie



Ingredientes (para 6 personas)

Para la pasta fresca

  • 200 g de harina de espelta
  • 200 g de harina de trigo
  • 4 huevos
  • Una pizca de sal

Para el relleno

  • 250 g de carne picada de ternera
  • 1 lata de foie de pato
  • 150 g cebolla picada muy fina
  • 200 g de setas picadas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal trufada
  • Pimienta y sal recién molidas

Para la cobertura de bechamel

  • 1 litro de leche entera
  • 70 gr de mantequilla de trufa (o estándar si no queremos dar ése toque)
  • 70 gr de harina
  • Sal, pimienta y nuez moscada
  • Queso parmesano en polvo

Preparación de los canelones de foie y trufa

Preparamos nuestras láminas de pasta caseras para canelones:

Para ello mezclamos bien las harinas junto con los huevos y una pizca de sal, os recomiendo que lo hagáis sobre la superficie de la cocina bien limpia, formáis una montaña con la harina y le hacéis un agujero en el centro donde se echan los huevos. Con la ayuda de un tenedor vais batiendo suavemente los huevos añadiendo harina de los lados poco a poco hasta que podáis amasar con las manos y acabar con una bola de masa. La envolvemos en papel film y dejamos reposar en la nevera una media hora.

 

Máquina para pasta Imperia


Una vez haya reposado, estiraremos la pasta con nuestra máquina para pasta Imperia empezando siempre por el grosor más ancho y bajando uno a uno hasta el segundo más fino en el caso de los canelones.

Cuando tengamos nuestras láminas de pasta ya estiradas, cortamos en cuadrados o rectángulos para poder formar los canelones, reservamos separando cada lámina con papel film (podemos conservar la masa durante un día en la nevera y un par de meses en el congelador).

 

Para el relleno de los canelones:

Rehogamos la cebolla en un poquito de aceite de oliva a fuego medio bajo, cuando esté transparente añadiremos las setas picadas y salteamos un par de minutos.
Añadimos la carne picada y salpimentamos con nuestra sal con trufa blanca, cuando empiece a dorarse ligeramente añadiremos el foie de pato y dejamos un par de minutos hasta que se haga bien.


Para la bechamel:

Empezamos preparando un roux, esto es la mezcla de mantequilla y harina a partes iguales en una sartén a fuego medio. Las mezclaremos bien con una varilla de mano hasta que empiece a coger un ligero color tostado, entonces añadiremos la leche poco a poco sin dejar de remover y la dejaremos a fuego lento durante unos diez minutos removiendo de vez en cuando. Al final le añadiremos la sal y pimienta blanca al gusto y una pizca de nuez moscada.

Añadimos un par de cucharadas al relleno de los canelones y mezclamos bien con la carne. Reservamos el resto.

Cocemos la pasta de los canelones en abundante agua hirviendo con sal. La retiraremos antes de que esté del todo hecha pensando que en el horno se terminará de cocer al gratinar los canelones.

 

Bandeja antiadherente para horno Le Creuset



Rellenamos las láminas de pasta cocidas con un par de cucharadas del relleno de carne y enrollamos para formar el canelón.

Los colocamos uno al lado del otro en una bandeja antiadherente para horno y echamos por encima el resto de bechamel, espolvoreamos con el queso parmesano en polvo y horneamos durante unos 5-10 minutos en la parte alta del horno precalentado a 200ºC con el gratinador encendido.

canelones de carne con foie

 

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Pastel de carne al estilo pastor o Shepherd's pie

Publicado el Nov 19, 2015. 6 comentarios

Estos pasteles que hoy nos trae Miriam, autora de El Invitado de Invierno, te encantarán por su sabrosa combinación y lo fáciles que son de preparar. Además, tanto los puedes hacer en formato mini como aquí se presentan, como en una sola fuente grande. ¡No te la pierdas!

 

Este pastel de pastor o shepherd's pie es un plato típico británico que consiste en una base de carne troceadita con verduras, coronada por una capa de puré de patata que se gratina o se tuesta. Es facilísimo de hacer y además normalmente era un plato de aprovechamiento, servía para sacarle rendimiento a la carne sobrante del asado del domingo.

El shepherd's pie se prepara tradicionalmente con restos de asado de cordero, pero si sois tan tragones que no quedan restos de asado en vuestra casa, no tenéis más que hacer un asado de cordero ex profeso para hacer el shepherd's pie. Cosas más raras se han visto.

Y que sepáis que si no usáis carne de cordero, sino de ternera por ejemplo, los puristas os dirán que en buena lid no lo podréis llamar shepherd's pie. Pero yo no me voy a chivar.

Aunque este pastel de carne se suele elaborar en una fuente grande (seguro que en la sección de Fuentes de horno encontráis alguna de chula), hemos optado por hacer coquetísimos mini shepherd's pie en lindas cocottes cerámicas. No digáis que no queda mono el pastel.

 

receta en mini-cocotte le creuset

Mini-cocottes ovaladas Le Creuset y plato cerámico Emile Henry

Ingredientes

  • ½ kg de carne de cordero lechal (restos o preparada ex profeso)
  • 1 cebolla grande
  • 2 zanahorias medianas
  • 75 g de guisantes
  • 6 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 hoja de laurel
  • 1 pellizco de tomillo
  • 300 ml de agua
  • 250 ml de vino blanco o caldo de carne
  • 750 g de patatas peladas
  • agua
  • 80 g de mantequilla o aceite de coco
  • sal al gusto
  • 100 g de queso Cheddar

 

Elaboración

  1. Picamos finamente la cebolla y la sofreímos en el aceite de oliva en una sartén grande. Lo suyo es hacerlo en mantequilla, o también puedes usar aceite de coco, y con ambas opciones le das un sabor distinto e igualmente estupendo, pero así hacemos el plato más cardiosaludable, ejem. Aunque si queréis podéis poner una mezcla de aceite y mantequilla. Cuando la cebolla comience a estar transparente, agregamos la zanahoria en dados pequeños.
  2. Mientras las verduras se sofríen picamos la carne. La añadimos al sofrito y vertemos el vino o el caldo. Agregamos los guisantes cocidos.
  3. Ponemos el laurel y el tomillo, y cocemos despacito unos 30 minutos, para que la carne coja el sabor y el líquido se reduzca. Salamos y dejamos enfriar. Pasamos esta mezcla a la fuente que queramos usar para el horno, en nuestro caso a las mini-cocottes ovaladas.
  4. Para preparar el puré de cobertura cocemos las patatas o las hacemos al vapor. Cuando estén tiernas las pasamos por el pasapurés. Añadimos la mantequilla y la sal.
  5. Cuando el puré se haya enfriado un poco lo trasladamos a una manga pastelera con boquilla rizada, aunque si no queréis usar manga el puré se puede distribuir a cucharadas por encima del relleno de carne.
  6. Cubrimos toda la carne con el puré y espolvoreamos el queso rallado. Metemos las cocottes en el horno a 200° (con aire) / 210° (sin aire) hasta que veamos que el puré está tostado, unos 20-25 minutos en función de cada horno.
  7. Servimos de inmediato estos cucos shepherd's pies individuales, siempre con un buen vinito, aunque esto sea poco británico.

 

receta en mini-cocotte de Claudia&Julia

Mini-cocottes ovaladas Le Creuset y plato cerámico Emile Henry

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Crepe de quesos y nueces y crepe caprese

Publicado el Nov 15, 2015. 6 comentarios

Me acuerdo del primer día que preparé crepes en casa: dudaba de cómo se harían, pensaba que sería algo complicado, que no sabría girarlas o que me saldrían muy gruesas. Sin duda la primera que hice no fue la buena, pero tras la experiencia de la primera, la segunda me salió ya muy bien.

Creo que lo que a mi me ocurrió le pasa a mucha gente: todas esas dudas hacen que cueste lanzarse a hacer crepes, pero a la que lo has probado se convierte en una receta habitual, de lo más fácil y recurrente que hay, que gusta a todos y que puedes combinar tanto con dulce como con salado. 

Las propuestas que nos trae hoy Carmen, autora de Yerbabuena en la cocina, son dos recetas de crepes con unas combinaciones realmente acertadas y muy sabrosas. ¡Te invito a probar!

 

 

Los que me conocen saben que me encanta reunirme con mi familia y amigos en torno a la mesa con cualquier motivo, por eso cuando una receta despierta mi interés, es excusa más que suficiente para ponerme el delantal y experimentar; aunque ello conlleve también tener que pasar por el trance más duro de este proceso que es, ¡a qué negarlo! la aprobación de mis hijos, sin duda mis críticos más severos e implacables.

Dicho esto... no siempre me apetece complicarme la vida, en ocasiones prefiero disfrutar de los míos y del momento apostando a caballo ganador y preparando platos poco elaborados, como unas pizzas o como en éste caso unas crepes, en las que cada cual elige según sus propios gustos o imaginación y donde sabor y sencillez confluyen y conforman su mayor atractivo.

 

receta de crepes con crepera

En la foto: rallador Zester Microplane, soperas Le Creuset, molinillos de sal y pimiento Le Creuset, tabla de madera de olivo de Bérard, rastrillo para crepes y crepera de hierro Le Creuset

 

 

Las crepes tienen la ventaja de ser muy versátiles, combinan a la perfección tanto con dulce como con salado… ¿Quién puede resistirse a unas crepes calentitas de jamón york y queso u a otras de salmón, queso fresco y rúcula? Eso por no hablar de las dulces con lemon curd, dulce de leche o mermeladas gourmet, como la de albaricoque&armagnac u otra de fresa& champagne. ¡Yo desde luego no!

Además, las crepes admiten congelación: las puedes tener preparadas con anterioridad y rellenarlas en el momento que te hagan falta… No obstante, son tan fáciles de preparar con esta crepera Le Creuset de hierro esmaltado tan completa con su rastrillo y espátula que disfrutaréis haciéndolas en familia.


INGREDIENTES


Para las crepes:
500ml leche
200gr harina
5 huevos M o 4 huevos L
1 pizca de sal
Mantequilla para pincelar la crepera

Para los distintos rellenos:
Tomates cherries
Queso parmesano
Queso mozzarela
Queso gorgonzola
Queso emmental
Nueces
Nata líquida
Albahaca
Pimienta
Sal

 

ELABORACIÓN

Ponemos todos los ingredientes de las crepes en un bol excepto la mantequilla y batimos hasta conseguir una mezcla lisa, homogénea y sin grumos. Cubrimos el recipiente con papel film y dejamos reposar en la nevera 30 minutos.

Pasado este tiempo, ponemos la crepera en el fuego y la pincelamos con un poco de mantequilla. Cuando empiece a calentarse, añadimos un poco de la mezcla anterior repartiéndola bien por toda la superficie. Si tenéis una crepera podéis ayudaros con el rastrillo, de esta manera quedará todo el fondo bien cubierto, cuajamos y con la espátula damos la vuelta sin dejar que se dore demasiado. Sacamos y reservamos, así sucesivamente hasta agotar la masa.

 

Crepes de queso y nueces del libro La cuchara de plata:

Distribuimos distintos tipos de queso en media crepe, en mi caso un poco de parmesano, gorgonzola y enmental, o cualquier otro tipo de queso que funda bien, no conviene excederse o correremos riesgo de que resulten fuertes o saladas. Añadimos unas nueces troceadas. Doblamos la crepe por la mitad y ésta a su vez otra vez por la mitad a modo de abanico, colocamos en una fuente de hornear (o una sartén apta para el horno, como en mi caso, que he usado la sartén skillet para seguir de mientras trabajando con la crepera), así hasta terminar. Añadimos un par de cucharadas de nata líquida encima de cada crepe y gratinamos unos minutos en el horno a 180º.

 

crepes de queso y nueces

Crepera de hierro Le Creuset y sartén de hierro Skillet de Le Creuset; en el fondo, libro La Cuchara de Plata

 


Crepes caprese:

Pincelamos la crepera con un poco de mantequilla, colocamos una crepe y en una mitad ponemos queso parmesano rallado, mozzarella, unos tomatitos cherries cortados por la mitad y previamente salpimentados y unas hojas de albahaca. Doblamos por la mitad, dejamos cocinar un par de minutos a fuego lento para que los quesos se derritan un poco. Doblamos de nuevo por la mitad y damos la vuelta, y dejamos un minuto más para que se dore un poco.
Ambos tipos de crepes servimos inmediatamente.

 

receta de crepes

 

NOTAS:

- Si estás pensando en hacer crepes saladas, puede interesarte ver la sección despensa, donde encontrarás hongos silvestres en aceite, chutney de tomate o cebolla, etc.

- Una buena opción para dar un toque distinto a la crepe, es rociar con un chorrito de aceite aromatizado, como puede ser el aceite trufado, el aceite de almendras, o el aceite Il Piccante.

- En caso de preferir hacer crepes dulces, la masa será exactamente la misma, lo único que variarás será el contenido de la crepe. En este caso, puede interesarte ver las mermeladas artesanales con sabores variados (también las de sabores más gourmet), el lemon curd ya preparado o el dulce de leche.

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Sopa de ajo con boletus

Publicado el Nov 12, 2015. 1 comentario

Miriam, autora de El Invitado de Invierno, nos trae una receta que vale la pena practicar desde el primer día que empieza el frío: esta versión de la sopa de ajo te hará entrar en calor, mientras disfrutas de todo su característico sabor. ¡A disfrutar!

 

 

No hay nada que apetezca más cuando hace fresquete que una buena sopa, de modo que vamos a prepararnos esta sopa de ajo y boletus.

Con este suculento platillo le damos una vuelta de tuerca a la muy tradicional y algo bastorra sopa de ajo. Para ello eliminamos el embutido y dejamos solo su recuerdo gracias al pimentón dulce. Añadimos en el último momento unos ricos tropezones de boletus y obtenemos una sopa más ligera que la original, y con sabores más suaves y menos agresivos, quizá más del gusto actual.

 

cazo de cobre de buyer

Cazo de cobre De Buyer y tabla de cortar de madera de olivo Bérard 

 


Ingredientes (para 2 personas)

4 dientes de ajo

25gr de aceite de oliva virgen

½ cdta. de pimentón dulce

1 pizca de comino (facultativo)

75 g de pan sentado (mejor de miga prieta, tipo candeal)

500ml de agua o caldo de carne

sal al gusto

pedacitos de boletus al gusto de cada cual


Elaboración

Esto está chupao y se hace en un pispás. Pelamos los ajos y los laminamos en trozos no muy finos.

Cortamos el pan sentado en rebanaditas finas, que luego sean capaces de absorber el aceite del sofrito. Si el pan está fresco, debemos dejar que las rebanadas se sequen, cortándolas unas horas antes de preparar la sopa. El pan reseco absorbe mucho más líquido que un pan del día.

Ponemos el aceite en una sartén o en un cazo y calentamos suavemente. Agregamos las láminas de ajo y las sofreímos justo hasta que empiecen a dorarse, no más.

Añadimos entonces el pimentón y le damos unas vueltas, nunca debe sofreírse más de un minuto porque puede amargar al requemarse.

Agregamos enseguida las rebanaditas de pan y las removemos con una cuchara de palo para que se impregnen del aceite pimentonado. Añadimos entonces el agua/caldo, salamos, tapamos y cocemos despacito hasta que el pan esponje, por lo menos 8-10 minutos, haya absorbido bastante caldo y se haya puesto meloso; este es uno de los secretos de la sopa de ajo, que el pan se integre.

Probamos la sazón y rectificamos si fuera necesario. Servimos de inmediato en cuencos de barro, que mantienen mejor el calor, y al mismo tiempo agregamos por encima unos tropezones de boletus en cada ración.

 

boletus o hongos silvestres

Boletus o Hongos Silvestres en aceite de oliva

 

Tomamos la sopita caliente con un buen vino tinto. El nirvana. Nadie podrá llamaros ordinarios por servir una sopa de ajo dignificada con unos deliciosos boletus, naturales o de conserva en aceite, que están fetén igualmente. Y si además servimos la sopa de ajo a modo de chupito, en pequeñas raciones de aperitivo, ningún cuñado vuestro podrá censuraros. A lo sumo morirá de envidia por vuestro nivel de señorío. Ea.

NOTA: Te recomiendo servir las sopas en soperas individuales, como las que puedes ver aquí.

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Pastel individual de pollo y bacon en mini-cocotte

Publicado el Nov 05, 2015. 4 comentarios

Rosa, autora de Pemberley Cup&Cakes, nos traslada a Inglaterra con esta versión del clásico pastel de pollo de la cocina británica. Rosa nos presenta una versión realmente sabrosa, pero te animo a verla con el modo de cocinero investigador encendido, dado que jugando con otros ingredientes, los que más te gusten a ti, se convertirá en una de tus recetas más versátiles.

 

 

La receta de hoy es sinónimo de éxito rotundo en casa. Y no, ¡no es dulce! Pero necesitaremos recurrir al horno en cualquier caso, y con eso yo ya me doy por satisfecha. Es perfecta cuando las temperaturas comienzan a bajar y apetece sacar la cuchara y disfrutar de una reconfortante comida bien calentita y llena de sabor. Se trata éste de un plato con una gran tradición en la cocina británica: el pastel de pollo (o chicken pie). Sin embargo, debido a lo popular y común de sus ingredientes y a la fantástica combinación resultante, es un bocado realmente sabroso para prácticamente cualquier paladar, independientemente de la latitud en la que se encuentre.

Generalmente, se suele preparar en un única fuente para horno de la que se sirve a cada comensal, pero en esta ocasión, he optado por prepararlo en versión individual utilizando estas preciosas y tremendamente versátiles mini-cocottes de Le Creuset; no sólo aseguran una cocción perfecta de los ingredientes, sino que su estética como plato individual resulta ideal para disfrutar de este sencillo manjar con todos los sentidos.

 

receta pastel de pollo en mini-cocotte claudia&julia

 



Ni que decir tiene que hacer nuestra propia masa quebrada en casa es realmente un acierto, aunque no es imprescindible, pues hoy por hoy se puede encontrar ya preparada y de buena calidad en prácticamente cualquier supermercado, bien congelada o fresca. Sin embargo, si decides hacerla en casa por primera vez, te aseguro que es una labor muy sencilla; sólo requiere algo de tiempo de refrigeración —hemos de procurar que se mantenga fría a lo largo del proceso—, y una mínima manipulación. Ni levados ni amasado y con unos ingredientes de lo más básico: harina, mantequilla y agua muy fría. Realmente, hay casi tantas versiones de masa quebrada como aficionados a prepararla, pero a mí siempre me funciona a la perfección la vieja fórmula de 3:2:1, es decir, 3 partes de harina, 2 de mantequilla y 1 de agua. Sencillo a más no poder, ¿verdad?

Con respecto a los ingredientes del relleno, elijas los que elijas, sí es importante que utilices productos de calidad, ya sean frescos o en conserva (te invito ver la nueva Despensa de Claudia&Julia, porque las conservas son en muchos casos artesanales y de frutos frescos de gran calidad), como los que he utilizado yo en esta receta. La relación de los aquí indicados es la combinación que yo suelo emplear, pero no hay nada escrito en piedra en cuanto al pastel de pollo se refiere. Se trata de una receta altamente adaptable al gusto del consumidor. El uso de bacon es totalmente opcional; yo suelo incluirlo porque aporta jugosidad al pollo que, por lo general, peca precisamente de lo contrario. Lo mismo sucede con los champiñones (puedes añadirlos o no), los puerros (perfectamente sustituibles por apio, por ejemplo) o el tipo de hierbas aromáticas utilizadas (estragón, salvia, tomillo, cilantro, perejil, etc.); todo va un poco en función del gusto personal de cada uno. Estoy deseando saber cuál sería la versión preferida de tu pastel de pollo…


INGREDIENTES (para 6 mini-cocottes o ramequines de unos 10 cm Ø)

Para la masa quebrada casera:

180 g de harina de trigo normal (+ harina extra para amasar)
½ cucharadita de sal
120 g de mantequilla sin sal bien fría, incluso congelada, cortada en dados de unos 2 cm
60-75 ml aprox. de agua helada
1 huevo para pincelar


Para el relleno:

150 g de bacon ahumado
350 g de pollo de corral, deshuesado y limpio de piel y grasa (preferiblemente, muslo y contramuslo)
2 cebolletas pequeñas
1 diente de ajo
2 puerros
150 g de boletus
80 g de guisantes finos
2 cucharadas rasas de harina fina de maíz (tipo Maizena)
500 ml caldo de pollo
125 ml de vino blanco
3 cucharadas de nata líquida para cocinar
2 ramitas de tomillo fresco
Perejil rizado o común
Sal y pimienta negra molida
Aceite de oliva virgen extra

*1 cucharada=15 ml; 1 cucharadita=5 ml*

receta pastel de pollo en mini-cocotte claudia&julia 2


Elaboración


De la masa quebrada:

(Si vas a utilizar masa quebrada preparada, pasa directamente a la elaboración del relleno)

1.  Para hacer nuestra propia masa quebrada casera, empezamos colocando la harina y la sal en un cuenco amplio y mezclamos bien con unas varillas hasta combinar por completo.
2. A continuación, añadimos la mantequilla fría, cortada en daditos, y la trabajamos ligeramente con las yemas de los dedos o con la ayuda de dos cuchillos, sólo lo justo hasta que quede más o menos integrada y recubierta con la harina; obtendremos un puñado de “miguitas” irregulares, pero deberán quedar aún restos visibles de mantequilla y harina sin combinar. Es muy importante no mezclar en exceso, de forma que la mantequilla no se llegue a calentar y se reblandezca.
3. Seguidamente, añadimos el agua helada; empezamos añadiendo primero 3 cucharadas progresivamente mientras vamos mezclándolo todo con las manos hasta que se forme una masa que se mantenga más o menos ligada y se despegue fácilmente de las paredes y fondo del cuenco. Si fuera necesario, podemos ir añadiendo el resto del agua, siempre de forma gradual (es posible que no la necesitemos toda) hasta que consigamos compactar la masa en un bloque.
4. Finalmente, damos forma de bola y aplanamos ligeramente, envolvemos con film transparente y refrigeramos durante al menos 2 horas (o incluso toda la noche).


Del relleno:

1. Mientras tanto, aprovechamos para preparar el relleno. Empezamos por cortar el bacon en tiras y lo freímos directamente sin aceite en una sartén amplia a fuego medio durante unos 4–5 minutos hasta que se dore ligeramente pero sin que llegue a quedar crujiente. Escurrimos hasta haber eliminado el máximo de grasa y transferimos en una cazuela mediana aparte. Reservamos.

2. Seguidamente, troceamos el pollo en pedazos más bien pequeños, salpimentamos y freímos (si usamos la misma sartén, habrá de estar limpia de grasa) con un par de cucharadas de aceite de oliva durante unos 5-7 minutos, removiendo de vez en cuando hasta que todos los trocitos se hayan hecho por igual. Reservamos junto con el bacon en la misma cazuela.

3. A continuación, picamos finamente la cebolla y la pochamos en otras 3-4 cucharadas de aceite de oliva junto con un pellizco de sal hasta que quede transparente. Seguidamente, añadimos el ajo, muy finamente picado también, y los puerros, cortados en rodajas. Salteamos todo junto durante unos 5 minutos hasta que quede todo bien pochado.

4. Añadimos entonces los hongos, previamente troceadas, y seguimos cocinando hasta que se mezclen bien todos los sabores (unos 3 minutos más) removiendo de vez en cuando.

5. Agregamos ahora los guisantes y lo salteamos todo durante 1 minuto más. Una vez tengamos todo bien pochado, lo incorporamos a la cazuela con el bacon y el pollo y reservamos.

6. En un cuenco pequeño, disolvemos la maizena en unos 60 ml (unas 4 cucharadas) del caldo de pollo, asegurándonos de que no quedan grumos.

7. Incorporamos entonces a nuestra cazuela el resto de ingredientes líquidos (el resto del caldo de pollo, el vino blanco y la nata líquida) así como la maizena disuelta y lo guisamos todo junto a fuego medio, removiendo con frecuencia con una cucharada de madera.

8. Finalmente, salpimentamos al gusto, añadimos el tomillo y el perejil (sólo las hojas) bien picados y llevamos a ebullición durante unos 10 minutos hasta que la salsa reduzca, se evapore el alcohol y espese ligeramente, removiendo constantemente para evitar que se pegue al fondo. Apagamos el fuego y dejamos enfriar por completo.


Montaje y horneado:

1. Cuando el relleno empiece a estar más o menos frío, sacamos la masa del frigorífico (si estuviera demasiado fría y no se dejara manipular con facilidad, podemos dejarla a temperatura ambiente unos 5 minutos para que se aclimate). Sobre una superficie de trabajo, previamente enharinada, extendemos la masa directamente, sin estirar ni amasar, con ayuda de un rodillo, siempre desde el centro hacia fuera, hasta obtener un grosor de unos 0,5 cm.

Para evitar que la masa se nos pegue a la superficie de trabajo, iremos espolvoreando ligeramente con harina y girando conforme la extendamos. Es muy importante no excederse con la harina para no estropear la textura final de la masa. También podemos colocar la masa entre dos pliegos de papel de hornear o de film transparente (en este caso los hemos de ir despegándolos a menudo para evitar que se formen pliegues en la masa).

2. Seguidamente, con un cuchillo bien afilado, recortamos las porciones de masa necesarias para cubrir nuestros pasteles individuales. Lo mejor es usar como guía los mismos recipientes en los que vayamos cocinarlos (mini-cocottes o ramequines), pero dejaremos un margen de 1cm extra alrededor, para sellarla con facilidad más adelante. Colocamos los discos de masa en una bandeja plana, cubrimos con film transparente e introducimos de nuevo en el frigorífico durante al menos 20 minutos.

3. Mientras tanto, precalentamos el horno (eléctrico y sin ventilador) a 200°C y colocamos la bandeja del horno, previamente cubierta con papel de hornear, a media altura.

4. A continuación, repartimos el relleno ya frío entre los recipientes hasta justo el borde y, con ayuda de un pincel de cocina, vamos pintando los bordes de los recipientes con el huevo batido.

5. Seguidamente, retiramos los discos de masa del frigorífico y los colocamos sobre los recipientes, asegurándonos de que quedan bien sellados. Si lo preferimos, podemos decorar los bordes según nos guste: con las púas de un tenedor o dándole alguna forma decorativa al borde, con forma ondulada, trenzada, etc. (En este caso, conviene añadir un poco de masa extra alrededor para modelar mejor).

6. Pintamos de nuevo la superficie de la masa con el huevo y, con ayuda de un cuchillo bien afilado, cortamos un par de ranuras o tres en la parte superior central para dejar que salga el vapor durante la cocción y así no se reblandezca la masa en exceso.

7. Finalmente, colocamos las mini-cocottes en la bandeja del horno y horneamos durante unos 35-40 minutos o hasta que la masa haya adquirido un bonito tono dorado y los jugos del relleno burbujeen a través de las ranuras.

8. Dejamos enfriar unos 10 minutos sobre una rejilla y servimos aún calientes.

 

receta pastel de pollo en mini-cocotte claudia&julia 3

 

Notas:

- Si te has decidido por hacer la masa quebrada en casa, ¡enhorabuena!, tu pastel de pollo será difícil de superar. Y ya que te pones, y con lo versátil que es esta masa y lo bien que congela (siempre antes del horneado), ¿Por qué no doblar las cantidades y tener así reservas de cara a futuras recetas? Para conservarla congelada (aguanta perfectamente 2-3 meses, según congelador), debe envolverse bien para evitar que el frío la estropee, primero en film transparente y a continuación en papel de aluminio. A la hora de utilizarla, la dejamos en el frigorífico toda la noche hasta que se descongele. A continuación, extendemos con el rodillo y procedemos según la receta elegida.

- En esta receta, yo sólo utilizo la masa quebrada para cubrir el pastel, pues se trata de un plato bastante contundente. Sin embargo, en caso de que prefieras recubrir también la base y cerrarlo por completo, sólo habrás de doblar las cantidades de los ingredientes y recubrir totalmente el interior de los recipientes con otro disco de masa de mayor tamaño.

- Aunque el resultado variará, puedes sustituir la masa quebrada por hojaldre. Exquisito, en cualquier caso.

- A lo mejor prefieres hacer un único pastel para todos y que cada cual se sirva su parte; perfecto, deberás utilizar una fuente apta para horno y aumentar el tiempo de horneado unos 5-10 minutos o hasta que veas que ha adquirido ese tono dorado tan deseado y que los jugos del relleno burbujean a través de las ranuras.

- En caso de que sobre, lo puedes conservar bien cubierto con film transparente y refrigerado durante un máximo de 2 días. A la hora de recalentarlo, introdúcelo en el tercio inferior del horno, precalentado a 160ºC, durante unos 15 minutos. Si ves que la superficie se dora demasiado, puedes cubrirla con un poco de papel de aluminio, colocado holgadamente sobre el/los recipientes(s).

- Como acompañamiento, nada mejor que una rica y generosa ensalada fresca.

¡Buen provecho y feliz fin de semana!
Rosa

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¡Nueva sección de despensa en la tienda!

Publicado el Nov 04, 2015. 2 comentarios

Siempre intentamos tener productos frescos en casa, pero somos conscientes de que hay ocasiones en que un imprevisto no te permite ir a comprar ese día, o que de vez en cuando uno tiene visitas inesperadas con las que sin duda quieres quedar bien y sorprender. Eso sin contar que hay algunas cosas que, qué caramba!, nos gustan mucho y las queremos en el día a día!

Es por estas situaciones por las que creemos que vale la pena tener una despensa completa con conservas y aderezos de calidad, por ello abrimos nueva sección, la que llamamos "La despensa" en Claudia&Julia, con productos que hemos seleccionado con mucho cariño, que nos encantan y que en ocasiones son difíciles de encontrar. Espero que la disfrutes, ¡Y que te inspire para una cocina tradicional, sabrosa y saludable!

Es un placer que en el día de la inauguración, Beatriz, autora de ToBeGourmet, nos cuente sobre algunos de los productos de la Despensa y, lo que más nos gusta, que nos inspire para saber cómo podemos usarlos para conseguir platos redondos. No os perdáis sus ideas, ¡Te darán juego! 

 

Vivir en una ciudad pequeña tiene sus ventajas, los desplazamientos son más fáciles, se hacen más cosas en menos tiempo, y la vida es bastante más tranquila. Pero siempre he echado de menos la variedad de productos de alimentación que se pueden llegar a encontrar en una gran ciudad, sobre todo, cuando pienso en cosas un poco especiales, esas que consiguen transformar una plato sencillo en algo mucho más sofisticado, que nos ayudan a resolver un compromiso imprevisto montando un aperitivo estupendo en dos minutos

Así que pensar que a partir de ahora se abren las puertas de la despensa de Claudia & Julia y puedo hacerme con artículos delicatessen, o de importación, cosas especiales que no encuentro habitualmente, con tan sólo un par de clics y sin moverme de casa, me parece una noticia maravillosa.

 

 


Y esa es una ventaja de la que también se aprovecharán sin duda quienes vivan en la ciudad que vivan, grande o pequeña, tienen poco tiempo para perderse entre las estanterías de las tiendas gourmet, o les resulta imposible ir de aquí para allá para reunir tal variedad de productos distintos y apetecibles, seleccionados con el mismo cariño con el que se escogen libros, cacerolas, y otros utensilios para la cocina tradicional y sana que es la insignita de esta tienda on line. Tienda que ahora se abre a la creatividad y la imaginación de los que amamos cocinar en casa, para hacer de nuestras comidas experiencias cada vez más sabrosas y únicas.

Si recorremos de un vistazo la despensa de Claudia & Julia encontramos una enorme variedad de artículos especiales, aceites de gran calidad, algunos muy originales, vinagres de diferentes sabores y con distintos matices, salsas maravillosas, sales marinas, especias, mostazas, chutneys, mermeladas, arroces bomba y carnaroli y también pastas. No faltan las conservas premium: bonitos y ventrescas, y como no, un espacio para las verduras -habitas, pimientos de cristal, espárragos o cardo blanco, todas de primerísima calidad y de productores artesanales.

En más alta gama el cangrejo real Ruso, los foies, mousses y galletas saladas creadas para acompañar todo tipo de elaboraciones, o para los aperitivos o incluso tan solo para ofrecer junto a una copa de cava.

También están las galletas dulces, y por supuesto la selección es exquisita; las de mantequilla de Walkers son maravillosas, y también muy ricas las de Jules Destrooper. En fin, una colección de productos para enriquecer nuestras propuestas en las ocasiones especiales.

Es difícil hacer selección entre todo lo anterior para describir cómo podemos sacarles partido a la hora de cocinar en casa, pero voy a daros tres pistas:



DOS PRODUCTOS EXQUISITOS

Por ser poco conocidos y por su potencial para enriquecer recetas muy simples, destacaría:

“El aceite virgen de coco”. Quizá porque me encanta de siempre el chocolate, y me gusta hacer mil recetas con este ingrediente, quisiera recomendar el aceite de coco para las coberturas o bombones. Mezclado con unas onzas de chocolate matizan su sabor y lo perfuman increíblemente. También se puede añadir al café o a las infusiones para aprovechar sus cualidades para la salud (beneficios cardiovasculares, fortalecimiento del sistema inmunológico).

Otra opción es añadirlo a los bizcochos o pasteles sustituyendo parte de las grasas que incorpora (mantequilla o aceite), además permite reducir así la cantidad de azúcar necesaria.
En la cocina salada también tiene aplicación. Para saltear verduras, por ejemplo. Añadido a una crema de calabaza, le dará un sabor especial.

 

aceite de coco

Aceite virgen de coco bio


“Bouquet de mantequilla con trufa”. Imagino una nuez de esta mantequilla tan sabrosa sobre un solomillo de ternera recién hecho en una parrilla. Con sus rayas bien marcadas. Un gesto tan sencillo como incorporar este pequeño ingrediente puede transformar por completo un plato y aportarle un punto de originalidad y distinción.
Con la pasta fresca va de lujo, simplemente cocida, ese toque de suavidad que le aporta la mantequilla junto con el perfume de la trufa hace que no sea necesario añadir nada más.

CUATRO SALSAS PARA LUCIRSE

La gama de salsas que ofrece la despensa de Claudia & Julia es magnífica, pero vamos a quedarnos con cuatro referencias.

Hot mango sauce”. Increíble lo que se puede hacer con este pequeño bote de Wilkin&Sons Tiptree. Es una salsa que va genial con todo lo asiático. Tiene un punto picante por el jengibre que la hace muy especial. Ideal para acompañar verduras hechas al wok, langostinos en tempura.
Para acompañar solomillo de cerdo simplemente a la plancha resulta espectacular. O si lo guisamos con una cebolla pochada previamente lo podemos añadir para hacer una salsa caliente.

Mustard sauce with honey”. Se trata de una salsa muy versátil. Fenomenal con carnes, para marinar por ejemplo un redondo de ternera y luego asarlo al horno. Más informal se puede presentar para acompañar unos fingers de pollo, o unas mini hamburguesas con rúcula.
Ligeramente reducida con aceite va fenomenal con el salmón ahumado, servido sobre unos panes de molde a los que podemos dar forma primero aplastados con un rodillo y luego recortados con cortadores. Un aperitivo fantástico.

 

salsas Tiptree

Vinagre con pulpa de frambuesa (izq) y salsa mostaza con miel (dcha.)



Vinagre con pulpa de pimiento de Espelette”. Aunque propiamente es un vinagre al llevar pulpa de fruta lo voy a incluir en este apartado de salsas. Es potente y muy sabroso, perfecto para rociar sobre unas patatas fritas en cubos, como si fueran patatas bravas, o para enriquecer una sopa de ajo, o incluso de pescado. También puede ser interesante para añadir a un marmitako.

Vinagre a la pulpa de frambuesa”. Perfecto para rociar sobre un queso Brie sobre una tosta de pan. Y en caliente acompañará fantásticamente cualquier plato de caza; incorporarle unas frambuesas enteras puede resultar muy vistoso y original.

INDISPENSABLES PARA TUS GUISOS

Los vinos y vinagres incorporados a carnes o pescados pueden cambiar profundamente los sabores, aportar un aromas de fondo que no se identifican claramente pero que hacen que un plato sea especial. Hay que seleccionarlos siempre de buena calidad, ya que influirá mucho en el resultado.

En la Despensa de Claudia & Julia podemos encontrar tres vinagres muy interesantes, que de hecho se venden en pack de Edmont Fallot, de muy buena calidad: son el vinagre de Jeréz (un clásico), el de sidra o manzana (muy saludable) y el de vino blanco al estragón.

El vinagre de Jerez”. Un vinagre muy fácil de combinar, perfecto para un gazpacho o para añadirlo a las carnes rojas, para enriquecer el guiso. Rociado sobre un carpaccio puede darle un toque diferente y muy agradable.

El vinagre de Sidra” (de manzana). Aunque va perfecto con mariscos o con pescados, me gusta mucho como queda con el cerdo. Un asado con cebolla, zanahoria, puerro, ajo, pimienta y un buen chorro de vinagre de manzana es una propuesta deliciosa que no va a dejar indiferente a nadie.
También se puede usar en ensaladas, o para hacer mermeladas.

El vinagre de vino blanco al estragón”. Es el idóneo para la famosa salsa bearnesa que combina con pescados o marisco. La haríamos con 100gr de mantequilla, 2 yemas de huevo, y 8 cucharadas de este vinagre tras haber reducido al fuego y enfriado. Es un proceso que precisa de la técnica del baño María para que se mezcle y emulsione a una temperatura no demasiado alta.
Por supuesto añadir este vinagre a una ensalada con gambas o cangrejo es una idea fantástica.
Muy apropiado también para un pollo al horno, o una pularda.

 

Vinagre de sidra, incluído en el pack de 3 vinagres Edmond Fallot

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