Recetas tradicionales y saludables



Tallarines con verduras y champiñones

Publicado el Nov 13, 2016. 2 comentarios

Receta de tallarines con verduras

Raquel, autora de Los Tragaldabas, nos trae una rica receta de tallarines con verduras y champiñones. Con ella nos enseña el proceso entero para prepararlos, desde hacer la pasta en casa con la máquina Imperia, hasta el toque final tras saltearlos en el wok. No te la pierdas porque es una receta realmente rica, ¡y que podrás disfrutar cada día!

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Cómo hacer pasta fresca

Publicado el Sep 20, 2016. 2 comentarios

recetas de pasta fresca casera

Hoy os hablamos de cómo hacer pasta fresca, porque si habéis probado pasta fresca alguna vez sabréis lo poco que tiene que ver con la pasta seca tradicional a la que estamos acostumbrados, la supera en todos los sentidos.

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Pasta fresca con mantequilla de trufa

Publicado el May 05, 2016. 2 comentarios

pasta fresca en máquina imperia

¿Qué me dices del placer de disfrutar de pasta fresca recién hecha en casa? Prepararla resulta muy fácil, pero si además la acompañas de una deliciosa salsa trufada como nos propone Beatriz, autora de To Be Gourmet, el resultado es espectacular. ¡Espero que la disfrutes!

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Canelones de carne y foie al aroma de trufa blanca

Publicado el Nov 29, 2015. 9 comentarios

Ya empezamos a oler las Navidades, y muchos no podemos imaginarlas sin esas comidas familiares llenas de deliciosos platos y alegres conversaciones. Los canelones son plato casi obligado en muchos hogares, así que hoy Carolina, autora de La Cocina de Carolina, nos hace la boca agua con unos de carne con un toque muy especial. Seguro que quieres ir tomando nota, porque hace una adaptación de los canelones tradicionales de carne que encantará!

 

Se acerca la Navidad y seguro que más de uno de vosotros ya estaréis soñando con ese plato de canelones gratinados que os prepara vuestra abuela o vuestra madre. Este año os proponemos una receta de canelones con un toque diferente, les hemos añadido foie de pato y además los aromatizaremos con sal de trufa blanca y una bechamel hecha con mantequilla de trufa. Exquisitez en estado puro.


Os proponemos preparar vosotros mismos la pasta, en la receta hemos combinado harina de espelta y harina de trigo, pero podéis sustituir la parte de espelta por sémola de trigo duro o bien harina de trigo, lo dejamos a vuestra elección -la cuestión es preparar la pasta en casa, una vez empecéis a hacerla ya no volveréis a comprar pasta fresca nunca más.

canelones de carne con foie



Ingredientes (para 6 personas)

Para la pasta fresca

  • 200 g de harina de espelta
  • 200 g de harina de trigo
  • 4 huevos
  • Una pizca de sal

Para el relleno

  • 250 g de carne picada de ternera
  • 1 lata de foie de pato
  • 150 g cebolla picada muy fina
  • 200 g de setas picadas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal trufada
  • Pimienta y sal recién molidas

Para la cobertura de bechamel

  • 1 litro de leche entera
  • 70 gr de mantequilla de trufa (o estándar si no queremos dar ése toque)
  • 70 gr de harina
  • Sal, pimienta y nuez moscada
  • Queso parmesano en polvo

Preparación de los canelones de foie y trufa

Preparamos nuestras láminas de pasta caseras para canelones:

Para ello mezclamos bien las harinas junto con los huevos y una pizca de sal, os recomiendo que lo hagáis sobre la superficie de la cocina bien limpia, formáis una montaña con la harina y le hacéis un agujero en el centro donde se echan los huevos. Con la ayuda de un tenedor vais batiendo suavemente los huevos añadiendo harina de los lados poco a poco hasta que podáis amasar con las manos y acabar con una bola de masa. La envolvemos en papel film y dejamos reposar en la nevera una media hora.

 

Máquina para pasta Imperia


Una vez haya reposado, estiraremos la pasta con nuestra máquina para pasta Imperia empezando siempre por el grosor más ancho y bajando uno a uno hasta el segundo más fino en el caso de los canelones.

Cuando tengamos nuestras láminas de pasta ya estiradas, cortamos en cuadrados o rectángulos para poder formar los canelones, reservamos separando cada lámina con papel film (podemos conservar la masa durante un día en la nevera y un par de meses en el congelador).

 

Para el relleno de los canelones:

Rehogamos la cebolla en un poquito de aceite de oliva a fuego medio bajo, cuando esté transparente añadiremos las setas picadas y salteamos un par de minutos.
Añadimos la carne picada y salpimentamos con nuestra sal con trufa blanca, cuando empiece a dorarse ligeramente añadiremos el foie de pato y dejamos un par de minutos hasta que se haga bien.


Para la bechamel:

Empezamos preparando un roux, esto es la mezcla de mantequilla y harina a partes iguales en una sartén a fuego medio. Las mezclaremos bien con una varilla de mano hasta que empiece a coger un ligero color tostado, entonces añadiremos la leche poco a poco sin dejar de remover y la dejaremos a fuego lento durante unos diez minutos removiendo de vez en cuando. Al final le añadiremos la sal y pimienta blanca al gusto y una pizca de nuez moscada.

Añadimos un par de cucharadas al relleno de los canelones y mezclamos bien con la carne. Reservamos el resto.

Cocemos la pasta de los canelones en abundante agua hirviendo con sal. La retiraremos antes de que esté del todo hecha pensando que en el horno se terminará de cocer al gratinar los canelones.

 

Bandeja antiadherente para horno Le Creuset



Rellenamos las láminas de pasta cocidas con un par de cucharadas del relleno de carne y enrollamos para formar el canelón.

Los colocamos uno al lado del otro en una bandeja antiadherente para horno y echamos por encima el resto de bechamel, espolvoreamos con el queso parmesano en polvo y horneamos durante unos 5-10 minutos en la parte alta del horno precalentado a 200ºC con el gratinador encendido.

canelones de carne con foie

 

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Ensalada templada con ravioli caseros rellenos de trompetas y miel

Publicado el Oct 16, 2015. 0 comentarios

Cada día son más los que se animan a preparar la pasta en casa. Eliges los ingredientes que usas, disfrutas haciéndola, es fresca y está más rica. Aunque creo que lo mejor es aún otra cosa: la sorpresa que uno se lleva el primer día de intentar hacerla, al descubrir que es mucho más fácil de lo que parece.

En esta ocasión es Beatriz, autora del blog To Be Gourmet (y autora del recién publicado libro To Be Gourmet, estilo en tu mesa), quien se ha animado a prepararla haciendo uso de la máquina Imperia. Los resultados han sido exquisitos, ¡No te pierdas la receta!

 

 

Hace unas semanas que quería empezar a hacer pasta casera; ya entrados en el mes de septiembre, vuelta a la rutina y con más tiempo para cocinar en casa.

Me había hecho con la que dicen es la mejor máquina de pasta, la “Imperia”, pero he de reconocer que en el fondo, y pese a haberla adquirido con gran ilusión, me daba un poco de pereza: el montaje, las instrucciones, seguro que me iban a robar tiempo y por una cosa y por otra lo iba dejando.

Ayer me decidí, y la rescaté del armario en donde la tenía guardada; la verdad es que no ocupa nada. Y mira por donde que en cinco minutos la tenía instalada. Y en otros cinco me leí por encima las instrucciones, que en realidad no necesitaba, porque el montaje es absolutamente intuitivo y no hay mucho más que hacer que pasar la pasta por la ranura y, si se precisa, cortarla con un segundo accesorio que se encaja en un plis.

A eso no he llegado, porque hice unas láminas lisas para ravioli, pero os confieso que lo estoy deseando, porque me parece de lo más divertido y sobre el resultado no me cabe ninguna duda.

 

Receta de raviolis caseros

Máquina de pasta Imperia y cuchillo de hierro carbono Pallarès

 

Ingredientes

Una bolsa de ensalada mezclum que contenga lollo rosso
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (aove)
1 cucharada de vinagre balsámico de Módena.
1 cucharadas de miel
Sal

Para la pasta:
300 g de harina
3 huevos
1 cucharadita de aove

Para el relleno:
Un puñado de trompetas de la muerte
¼ de cebolla
¼ de manzana
Un poco de aove

 

Preparación

En primer lugar hacemos la pasta para nuestros ravioli. Tamizamos la harina y la colocamos sobre una superficie lisa. Hacemos un hueco en el medio y colocamos los huevos batidos y el aove. La cantidad de harina es orientativa, porque en función del tamaño de los huevos necesitaremos más o menos. Vamos poco a poco integrando, mezclando y amasando hasta obtener una bola firme pero manejable, que no se pegue pero que no quede demasiado dura. 

La envolvemos en un film transparente y la dejamos en la nevera aproximadamente una hora.

 

Mientras tanto preparamos el relleno. En una sartén con un hilo de aceite salteamos la setas y las reservamos. Añadimos un poco más de aceite y pochamos la cebolla con la manzana cortada muy finamente. Lo mezclamos son las setas y lo dejamos en un bol. Salamos ligeramente.


Sacamos la pasta del frigorífico, hacemos cuatro partes, cogemos la primera y la extendemos con la ayuda de un rodillo hasta que tenga la finura necesaria para que nos entre por el hueco de la máquina Imperia en su modo más ancho.

Vamos pasando la pasta varias veces, en una posición cada vez más estrecha para que se vaya haciendo más y más fina.

En este post se explica perfectamente cómo llevar a cabo este proceso

Hacemos lo mismo con los demás montones, hasta tener 4 láminas. Una vez tenemos las láminas, colocamos unos montoncitos del relleno con suficiente separación, y luego los cubrimos con otra lámina. Con los dedos, presionamos alrededor del relleno para marcarlo y delimitarlo, y a continuación cortamos los ravioli en forma cuadrada.

 

receta ravioli caseros

 

Con el accesorio especial para ravioli que existe para la máquina Imperia hubiera sido más rápido. Así que si os apetece el kit completo sabed que existe esa posibilidad.

Yo lo hice con un cuchillo. Los de Pallarés los tengo siempre a mano en la cocina porque van muy bien. Te acostumbras y ya no quieres otros, además de ser ideales y adquirir con el tiempo un aspecto precioso, muy vintage.

Una vez cortados los ravioli, nos aseguramos de presionar bien los bordes con los dedos para que no se abran y los dejamos secar una media hora.

Mientras, preparamos la salsa de la ensalada batiendo el aceite con el vinagre, la sal y la miel.

A continuación hervimos los ravioli en agua salada. En 5 minutos están listos al ser pasta fresca.

Colocamos las hojas de ensalada en el plato, los ravioli, (2 ó 3) y rociamos con la salsa.

 

ensalada con ravioli caseros

 


Una ensalada templada y con producto de temporada. Las trompetas de la muerte son unas setas delicadas y muy sabrosas; se dan desde finales de verano y principios de otoño, y con el gusto de la miel son una delicia. Al cortar los ravioli y salir el relleno se mezclan con el resto de la ensalada y se mimetizan con el lollo rosso. Una ensalada de lujo que no puede ser más fácil.


Beatriz

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Mi opinión sobre la máquina de pasta Imperia

Publicado el Jul 29, 2015. 3 comentarios

Dado que el interés por las cosas hechas en casa es creciente, y que muchos sois los que tenéis curiosidad por entender exactamente cómo funciona la máquina de pasta Imperia, hoy Virginia -autora de Sweet & Sour- nos cuenta su punto de vista sobre este utensilio y cómo usarlo. 

 

 

El sabor y la textura que ofrece la pasta fresca casera es incomparable al de la pasta fresca adquirida en los supermercados. Y no os equivoquéis, resulta mucho más sencillo de lo que pudierais imaginar. De hecho, en mi caso, desde que hace años me hice con mi máquina de Pasta Imperia, en casa no ha entrado otra pasta fresca, salvo contadas excepciones. 

Preparar la masa de pasta fresca resulta sencillo, harina, sémola y huevo. Pero donde en muchos casos viene el “quiz” de la cuestión es en la manipulación de esa masa hasta obtener el grosor y el corte deseado.

Con la máquina de pasta Imperia resulta sencillo porque, para estirar la masa del grosor deseado, cuenta con unos rodillos que de forma progresiva, y a lo largo de 9 distintos niveles, van ajustando el grosor de nuestra lámina desde los 2,5 mm a los 0, 3 mm, sin más esfuerzo que girar la manivela. Tan solo hay que tener la precaución de enharinar ligeramente la pieza de masa y la pasta pasará entre los rodillos sin problemas, obteniendo en cada ocasión una lámina más larga y fina.

Además los ajuste del rodillo te permite dejar la pasta la grosor deseado según el tipo de corte o pasta elegido. Ligeramente más gruesa para las láminas de lasaña y más fina para los tagliatelle o la pasta que vamos a usar para rellenar.

 

Pasta de remolacha con salsa gorgonzola

 

Con esta máquina de hacer pasta Imperia te olvidas del rodillo manual, obteniendo sin esfuerzo y sin tener que invertir tiempo unas láminas todas ellas del mismo grosor, de forma que a la hora de cocerla resulte una pasta ligera y agradable al paladar.

Para que la máquina no se mueva durante la manipulación, viene provista de un sistema de anclaje a la mesa, que resulta de lo más seguro.

La máquina viene además acompañada de un cabezal de corte, para dos tipos distintos de formas: Fettucine (6,5 mm), y tallarines ( 2,00 mm), permitiendo también la preparación de láminas de lasaña de 15,00 mm.

Y os puedo asegurar que si hay algo que tengo que destacar de la máquina de Pasta Imperia, y que la diferencia de otras marcas más económicas, es su capacidad de corte. Las marcas más económicas cuentan con cabezales cuya capacidad de corte deja mucho que desear, ya que en muchos casos, debido al material empleado en su fabricación, no llegan a cortar del todo la masa, por lo que al final tienes que invertir mucho tiempo en separar las tiras manualmente. Pero es que encima, en la mayor parte de los casos resulta imposible realizar esta labor sin desgarrar la masa, por lo que además de perder gran parte de la preparación que acaba en la basura, terminas con muy mala leche y dándote por vencido en la preparación de pasta fresca casera. Esto os puedo asegurar no ocurre con la máquina de Pasta Imperia, con la que cortas 300 gr. de masa en pocos minutos.

Y es que Imperia es una marca de calidad reconocida, fabricada con los mejores materiales, y que durante generaciones ha permitido a los Italianos preparar su conocida pasta fresca en casa sin mayores complicaciones.

Está fabricada en Acero inoxidable, resulta fácil de limpiar y mantener, pues tan solo con pasar un paño húmedo se limpia a la perfección, debido a su cromado. Aunque tengo que reconoceros que a mi me gusta pasar previamente una brocha grande para retirar restos de harina.

Si cometéis el error de preparar un pasta muy blanda y queda algún resto de masa adherida en los cabezales, resulta fácil de retirar con ayuda de la punta de una brocheta de madera.

 

Fettuccini con berenjena y tomate cherry

 

Sus dimensiones son adecuadas para guardarla en cualquier armario de casa, pues es desmontable, quedando por un lado el cuerpo, y por otro la abrazadera de sujección, la manivela y el cabezal de corte.
No es una máquina pesada, aunque sí robusta, que resulta ligera y fácil de mover.
Su montaje es sencillo, por simple acoplamiento, y permite que tanto diestros como zurdos puedan utilizarla, pues puedes colocarla en ambos sentidos, al igual que el cabezal de corte.

Por último me diréis… Pero será cara… Pues no, por solo 64,50€ puedes hacerte con todos estos elementos que te permitirán preparar tu propia pasta fresca. Además la máquina de pasta Imperia cuenta con accesorios y cabezales para preparar otro tipo de pasta, como raviolis o el secador de pasta Imperia.

En definitiva, es una inversión para toda la vida, con la máquina Imperia la pasta fresca deleitará hasta los paladares más exigentes o sencillamente para cualquier cocinitas que desee preparar pasta fresca al gusto.

A los que os animéis a probar con la pasta recién hecha, o a los que deseáis inspiraros, os animo a ver un par de recetas que seguro os encantarán: 

- Tagliatelle de remolacha con salsa gorgonzola y piñones

Fettuccini con berenjena y tomate cherry

 

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Fettuccini con berenjena y tomate cherry

Publicado el Jul 26, 2015. 0 comentarios

Son muchos los que piensan que comer pasta fresca hecha en casa es realmente un privilegio. Así es, es un privilegio del que tantos otros podrían también disfrutar, porque hacer pasta en casa es mucho más fácil de lo que la mayoría piensa. Hoy Raquel, autora de Los Tragaldabas, nos enseña cómo hacerlo y nos propone con esa pasta recién elaborada una receta que te encantará!

 

 

 

 

La pasta fresca era una de mis asignaturas pendientes. Tengo que decir que aunque no se me da nada mal la cocina, lo de la pasta me daba algo de reparo. Me ocurrió lo mismo con el pan: cuando te pones te das cuenta de el tiempo que has estado sin disfrutar de esta elaboración tan sumamente fácil y deliciosa!

La clásica máquina para pasta Imperia está fabricada en Italia, sólo tenemos que preparar la masa con harina y huevo y podremos preparar todo tipo de pasta en casa con toda facilidad. Está fabricada en acero inoxidable y dispone de rodillos lisos para estirar las láminas y una parte de corte para láminas de lasaña de 150mm, fettucine (6,5 mm) y tallarines (2 mm). La abertura de los rodillos lisos permite que tenga acceso a 9 diferentes posiciones (de 0,3 mm hasta 2,5 mm). Incluye una abrazadera para sujetar la máquina a la mesa.

 

 

 

Además, si eres apasionado de este mundillo no te podrás resistir al soporte para secar la pasta, te será súper cómodo. Al igual que el rodillo para cortar pasta o el accesorio raviolis para la máquina. Cómo ves lo tienes todo a tu alcance y te será muy facilito a la hora de elaborar tus recetas.

Así que yo no me pude resistir y en cuanto la vi pensé, ya estoy tardando en probarla. Mi primera impresión cuando abrí la caja fue fantástica: una máquina pesada, robusta y además muy bonita. Es pequeña, así que ocupa poquito espacio, lo digo para los que tenéis problema a la hora de guardar cacharros. Nada más llegar empecé a probar con las masas y sin duda eso es algo que tengo que seguir trabajando porque se pueden hacer infinidad de mezclas, formas y recetas con la pasta.

 

Ingredientes

300gr de harina

3 huevos

Aceite de oliva virgen extra

1 berenjena

10 tomates cherry

Sal

Pimienta

Queso parmesano (opcional)

Perejil fresco

 

Elaboración

Lo primero que haremos será preparar la masa para la pasta. Para ello pondremos sobre nuestra superficie de trabajo la harina tamizada, haremos en el centro un volcán, ponemos los huevos, los batimos un poco y vamos mezclando con cuidado. Al principio con los dedos, hasta usar toda la mano, siempre desde abajo hacia arriba. Si vemos que la masa está demasiado dura añadimos un poquito de agua. Amasamos hasta tener una masa con cuerpo y que se despegue de la mano.

Ponemos nuestra masa en un bol y la tapamos con film transparente o con un paño de algodón, dejamos reposar al menos una hora.

Pasado el reposo cortamos la masa en porciones y pasamos el rodillo por encima para poder trabajarla en la máquina. Comenzamos a pasar nuestra masa por la máquina, para ello elegimos el grosor más ancho hasta llegar al de menor grosor. Los pasaremos por cada uno de ellos unas 4-5 veces o hasta que veamos que nuestra masa está perfecta sin arrugas y con una textura correcta.

Una vez hayamos hecho la misma operación con nuestras porciones de masa, ahora toca pasarla por el otro rodillo para darle forma. Yo elegí los fettuccini pero puedes optar por los tallarines también. Una vez tengamos nuestros fettuccini, dejamos reposar un rato en nuestro soporte o secador de pasta mientras hacemos el resto. 

Ponemos en un cazo el agua, ten en cuenta que por cada 100 gramos de pasta es necesario un litro de agua, para que la cocción sea correcta. Añadimos la sal y, una vez comience a hervir, ponemos nuestra pasta y cocemos durante 5 minutos (este tiempo varía dependiendo del grosor de la pasta). Escurrimos y reservamos.

Colocamos nuestra sartén en el fuego con un poquito de aceite de oliva, una vez esté caliente incorporamos la berenjena troceada en dados y sofreímos unos minutos. Añadimos los tomates que salteamos hasta dorarlos un poquito y a continuación añadimos la pasta, salpimentamos. Removemos con cuidado para mezclar todo bien, ponemos por encima perejil fresco picado y servimos.

Podemos rallar queso parmesano por encima antes de servirlo.

 

 

 

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Tagliatelle de remolacha con salsa de gorgonzola y piñones

Publicado el Mar 22, 2015. 4 comentarios

Hacer pasta en casa, aunque parezca complicado, resulta muy fácil. Sólo se necesita harina y huevo, y seguir los pasos de amasar, estirar y cortar. Unos pasos sencillos que nos traen unos resultados en textura y sabor radicalmente diferentes al de la pasta que compramos habitualmente. 

Hoy Virginia, autora de Sweet&Sour, nos presenta la receta con un toque distinto de color y sabor. ¡Irresistibles! Toda una tentación que no os podéis perder

 

 

Últimamente estoy en modo pasta total. Probando mezclas y tipos de pasta. Esta receta que hoy os traigo es deliciosa, por el punto ligeramente dulce que la remolacha deja en la pasta y el contraste con el punto alegre del queso gorgonzola. Para mí de 10.

Además, para rebajar el punto de grasa de la salsa de esta receta, porque ya nos lo aporta el queso, no hemos querido añadir nata y la hemos sustituido por leche evaporada, que hace la salsa más ligera, menos calórica y menos pesada. Debemos cuidar la salud y la línea.

La pasta de remolacha es sencilla y como veis da un color al plato precioso. Es cierto que con la cocción se pierde parte de ese color intenso de la remolacha, pero aun así resulta un plato de lo más colorido.

La remolacha la podéis añadir asada o cocida, y lo mismo de la que encontráis envasada en los supermercados o casera.

No me cansaré de decirlo, pero preparar pasta fresca es tan sencillo que quienes os animéis a prepararla repetiréis y hasta os enganchareis, como ocurre en cierta manera con el pan casero. Una máquina de una marca tradicional como Imperia, es sinónimo de éxito en el resultado, y por un precio absolutamente razonable. Además, el sabor de la pasta fresca casera no tiene nada que ver con las pastas compradas, y tiene la ventaja que podéis preparar pastas de todo tipo y a vuestro gusto.

La receta de la pasta de remolacha varía ligeramente en cuanto a proporciones de la tradicional, principalmente porque para que el color sea intenso añadimos una buena cantidad de remolacha en puré, y lo que hacemos es retirar un par de huevos para compensar y mantener la proporción de sólidos y líquidos. En cualquier caso, el sistema es el mismo que el que podéis encontrar en el tutorial sobre "Como preparar pasta fresca en casa". Vamos con la receta.

 

INGREDIENTES: (Para 4 raciones)

Para la pasta de remolacha:

300 gr. de harina "00" o una mezcla de 210 gr. de harina y 70 gr. de semolina.

150 gr. de puré de remolacha*

1 huevo "M"

1 pizca de sal

Agua abundante y sal para la cocción de la pasta

*Todas las harinas no absorben la misma cantidad de agua, así que comenzad por añadir 100 gr. de puré de remolacha, hasta obtener la textura deseada. Recordad que solo incorporamos un huevo y por tanto la pasta no debe ser demasiado blanda, sino preferiblemente más bien sequita.

 

Para la salsa de gorgonzola y piñones:

120 gr. de queso Gorgonzola

200 ml de Leche evaporada

50 gr. de piñones

Pensamientos comestibles para decorar.

 

PREPARACIÓN

Comenzamos preparando nuestra pasta fresca de remolacha: Para ello trituramos la remolacha hasta convertirla en puré. Mezclamos con el huevo y reservamos.

 Si seguimos el método tradicional, mezclamos y tamizamos la harina y la sal (si la usamos), depositándola directamente sobre la mesa de trabajo o en un bol amplio.

Hacemos un hueco en el centro y depositamos en su interior el huevo y la remolacha mezclados. Con ayuda de un tenedor, vamos incorporando poco a poco harina de los laterales al centro. Cuando empiece a formase una masa semiblanda, la comenzaremos a amasar con más fuerza hasta conseguir una masa elástica y homogénea. Envolvemos en film, y  llevamos al frigorífico por espacio de 1 hora.

Tened en cuenta que la masa debe resultar una masa más bien durita, que no se pegue a las manos, pues de lo contrario si obtuviésemos una masa demasiado húmeda o blanda nos resultaría luego muy difícil laminarla. Por eso, si vemos que nos hace falta más remolacha porque es demasiado dura, o más harina porque es demasiado blanda, la añadiremos mientras amasamos y mezclamos.  

 

Si utilizamos nuestra Kitchen Aid, ponemos todos los ingredientes en el bol de la batidora y mezclamos lentamente a velocidad 1 con el accesorio de pala hasta obtener una masa homogénea.

Cambiamos por el gancho de amasar y continuamos amasando a velocidad 2 durante unos 5-8 minutos, hasta que la masa quede elástica y homogénea. Le damos forma de bola, envolvemos en film y llevamos al frigorífico por espacio de 1 hora. Ya tenemos nuestra masa lista para laminar y cortar. Más fácil imposible.

 

Vamos ahora con el laminado y cortado de la pasta. Sacamos del frigorífico y procedemos a dividir nuestra bola en 4 partes. Guardamos tres de las partes en film y de vuelta a la nevera para que no se sequen.

Para laminar con la máquina de pasta: Aplanamos la porción restante con las manos y la pasamos por el rodillo laminador de la máquina de pasta, en su apertura mayor. La doblamos para conseguir una forma rectangular y volvemos a pasarla en la misma apertura. Repetimos esta operación en esa misma apertura 3 o 4 veces, hasta que nuestra plancha de masa obtenga la anchura del rodillo.

Reducimos un número la apertura del rodillo, enharinamos nuestra plancha de masa y la pasamos por el rodillo. Vamos repitiendo esta operación, reduciendo en cada pasada el grosor del rodillo, hasta finalizar. Obtendremos una lámina muy larga y de un grosor de 1 a 1,5 mm.

 

 

Durante el laminado, es posible que debamos enharinar ligeramente la lámina de pasta para que no se nos pegue.

Una vez lista nuestra lámina de pasta, la dejamos secar colgada en el respaldo limpio de una silla, en una percha o en los utensilios que existen específicos a tal fin. Continuamos con el resto de porciones de masa.

Para laminar la pasta sin máquina, debemos hacer uso de un rodillo. A ser posible pesado y dejarla de un grosor de unos 1 o 2 mm. Cojemos una de las 4 partes en que hemos dividido la bola de masa y la aplastamos ligeramente con las manos. Enharinamos ligeramente la superficie donde vayamos a trabajar y comenzamos a estirarla, dándole giros de 90º, hasta obtener laminas del grosor deseado.

 

Vamos ahora con el corte:  Las máquinas de pasta, además de con la base con los rodillos laminadores, vienen con un par de cabezales con distintos tipos de corte, que se acoplan a la base. De este modo, cada tira de las obtenidas, la cortamos a su vez en tiras de unos 20 cm y la pasamos por el rodillo de corte elegido. Si es necesario enharinamos ligeramente cada lámina de pasta para que no se nos pegue.

Dejamos secar la pasta ya cortada nuevamente colgadas como habíamos hecho con las tiras, mientras procedemos al corte del resto.

Si vamos a realizar el corte manual, cortamos cada tira en tiras de unos 20 cm y las doblamos tres o cuatro veces sobre si mismas, enharinando ligeramente la lámina en cada doblez para que no se pegue. Con un cuchillo afilado cortamos tiras de 2 cm para conseguir nuestros Tagliatelle.

Para cortar la pasta, también podemos hacer uso del rodillo para cortar pasta, con el que puedes hacer el corte con facilidad de forma uniforme.

 

Mientras la pasta se seca, preparamos la salsa de gorgonzola y piñones: En un cazo depositamos la leche evaporada y el queso en pedacitos. Ponemos a fuego medio y dejamos que el queso se funda con la leche evaporada, no quitando un ojo del cazo y revolviendo de vez en cuando.

Mientras tanto, machacamos la mitad de los piñones en el mortero. El resto los tostamos en una sartén sin aceite y reservamos.

Cuando el queso se haya disuelto, añadimos los piñones y dejamos cocinar un par de minutos a fuego medio bajo. Retiramos y reservamos al calor. De esta salsa, la mitad irá a una sartén y el resto a una salsera.

Si la salsa quedase muy espesa podéis fluidificarla con un poco de leche evaporada.

 

 

Lista nuestra pasta y nuestra salsa, procedemos a cocer la pasta en abundante agua hirviendo con sal, durante un par de minutos a contar desde el primer hervor una vez introducida la pasta. Una vez lista, sacamos y colamos de inmediato.

Mientras la pasta se cuece, ponemos una sartén a fuego y añadimos la mitad de la salsa. Cuando la pasta esté cocida y colada, volcamos sobre la salsa y dejamos 2 o 3 minutos, dando unas vueltas para que la pasta se empape bien.

Servimos de inmediato en platos calientes, con una cucharada de salsa por encima y unos piñones. Decoramos con pensamientos comestibles si queréis dar un toque más chic.

 

 

 

Un plato sencillo y absolutamente delicioso, casero de principio a fin.

A disfrutar.

Virginia

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