Consejos de uso

Los consejos recogidos en esta página son fruto de las recomendaciones de los propios fabricantes, cocineros, comentarios de clientes y mi propia experiencia. Si reproduces íntegra o parcialmente este texto, indica que proviene de Claudia&Julia con un enlace.

Estos consejos no sustituyen las instrucciones propias de cada fabricante para sus utensilios. Por favor, lee detenidamente las instrucciones de uso de tu utensilio y recuerda que estamos encantados de ayudar si te surge alguna duda.

 

CALENTAR LOS UTENSILIOS DE HIERRO CON SUAVIDAD

CURADO Y CUIDADO DE LAS SARTENES DE HIERRO DE BUYER MINERAL B

LIMPIAR Y CONSERVAR UNA PAELLERA DE HIERRO

CONSERVAR EL ESMALTE INTERIOR DE UNA COCOTTE DE HIERRO

COCINAR A LA PLANCHA EN UNA PARRILLA DE HIERRO

CONSERVAR UNA SARTÉN ANTIADHERENTE COMO EL PRIMER DÍA

EVITAR LAS MANCHAS EN UN UTENSILIO DE ACERO INOXIDABLE

 

Calentar los utensilios de hierro con suavidad

Los utensilios de hierro no necesitan fuego fuerte si se precalientan correctamente ya que el hierro retiene el calor de manera excepcional. Si calentamos los utensilios con suavidad, permitiendo que el calor se reparta bien y cocinamos con fuego medio, las recetas quedarán mejor y los alimentos se pegarán menos. Además, un exceso de calor puede estropear el esmaltado de una cocotte o incluso deformar una sartén. Si usamos inducción es especialmente importante tener este consejo en cuenta pues la inducción tiende a sobrecalentar los utensilios de hierro. En cocinas de inducción o vitrocerámica no debemos arrastrar los utensilios de hierro para no dañar la encimera.

 

 

Curado y cuidado de las sartenes de hierro De Buyer Mineral B

Antes de empezar a usarla, es necesario realizar el curado. En el caso de una sartén de hierro De Buyer, al llevar la capa de cera de abeja, sólo tenemos que limpiarla bien con agua y jabón, aclararla, secarla y calentar en ella un dedo de aceite durante 5 minutos. Tiramos el aceite, la limpiamos con papel de cocina y ya está lista para su primer uso. Si se ha realizado correctamente, la sartén adquirirá un color tostado que se irá oscureciendo con el uso.

Cuando cocinemos con ella tenemos que calentar un poco de aceite o mantequilla suavemente a fuego bajo. En general, todos los utensilios de cocina de hierro se deben calentar con suavidad para que el calor se reparta de manera uniforme. Esto es todavía más importante en el caso de las sartenes de hierro, ya que un exceso de calor provocará que los alimentos se peguen y además podría llegar a deformar una sartén de hierro en caso de dejarla a fuego alto.

Lavaremos la sartén con agua caliente y un poco de jabón (opcional) y la secaremos inmediatamente con un trapo o papel absorbente. Es muy importante no dejarla nunca a remojo ni ponerla en el lavavajillas (se podría oxidar). Si los alimentos se han pegado los quitaremos frotando con la esponja del estropajo y jabón. Es importante quitar todos los restos de comida pero conviene no fregar la sartén más de la cuenta. Con el uso se va volviendo negra adquiriendo una patina que hace que cada día resulte más fácil cocinar con ella.

No es necesario untar la sartén en aceite tras su uso si pensamos usarla a menudo. De todos modos tampoco es perjudicial para la sartén y conviene hacerlo si vamos a tenerla guardada durante algunas semanas para evitar la oxidación. Si no usamos la sartén durante semanas o meses, es muy importante lavarla antes de volver a usarla, ya que tras ese tiempo el aceite que pusimos para protegerla se puede pasar y además absorbe polvo y partículas en la cocina.

 

 

Usar y conservar una paellera de hierro

Si quedan restos de comida pegados a una paellera de hierro podemos llenar la paellera con agua caliente y jabón y dejar que los restos se ablanden durante unos minutos. Los restos de comida saldrán fácilmente con la parte verde de la esponja. Una vez aclarada, conviene secarla rápidamente con un trapo de cocina y extender aceite por su superficie con la ayuda de papel de cocina. Si guardamos la paellera durante semanas o meses, es muy importante lavarla antes de volver a usarla ya que tras ese tiempo el aceite se puede pasar y además absorbe polvo y partículas en la cocina.

 

 

Conservar el esmalte interior de una cocotte de hierro

Las cocottes de hierro Le Creuset disponen de un esmalte interior similar a la porcelana que, junto a las propiedades del hierro, nos permiten cocinar multitud de recetas con los mejores resultados de cocción. Para conservar este esmalte como el primer día es muy importante calentar de manera gradual la cocotte a fuego medio. Si usamos la cocotte a fuego alto no la estaremos calentando de manera uniforme, los alimentos se pegarán con facilidad y podemos dañar este esmalte.

En cualquier caso, las cocottes son utensilios diseñados para cocciones lentas ya que retienen muy bien el calor, de esta manera no se pegarán los alimentos y conseguiremos resultados tiernos y sabrosos. También es muy importante no usar utensilios metálicos en nuestras cocottes y lavarlas siempre a mano con la parte suave de la esponja. Si quedan restos de comida pegados, podemos ablandarlos dejando la cocotte con agua caliente y jabón mientras ordenamos la cocina y luego frotar los restos con la parte verde de la esponja. En cocinas vitrocerámicas o de inducción es muy importante no arrastrar la cocotte para no dañar la encimera.

 

 

Cocinar a la plancha en una parrilla de hierro

Las parrillas de hierro Le Creuset no disponen de ningún antiadherente por lo que los alimentos se pueden pegar durante la cocción. De todos modos podemos reducir las posibilidades de que los alimentos se peguen con unas pautas muy simples y además resultan muy fáciles de limpiar. Es muy importante calentar la plancha con suavidad para que se caliente bien y de manera uniforme. También debemos repartir bien el aceite, incluso es mejor si ponemos aceite en los alimentos con ayuda de un pincel de cocina (sobretodo en parrillas estriadas). No debemos dar la vuelta a los alimentos hasta que estén bien cocinados ya que cuando están dorados se despegan con mucha más facilidad.

Si quedan restos de comida pegados, es muy recomendable cubrir la superficie con un poco agua caliente con un poco de detergente mientras ordenamos la cocina y luego limpiarla con la parte verde de la esponja si hay alimentos pegados. Si sólo hay grasa, con la parte suave de la esponja será suficiente. Con el uso, la parrilla cada vez se pegará menos y nos dará unos resultados de cocción excepcionales. A diferencia de una parrilla con antiadherente, donde los alimentos se cuecen, en una parrilla de hierro podemos dorar la carne y el pescado consiguiendo incluso la caramelización.

 

 

Conservar una sartén antiadherente como el primer día

Debemos tratar una sartén antiadherente con cariño para que nos dure siempre como el primer día o como mínimo, alargar su vida útil en las mejores condiciones. Un antiadherente dañado no sólo deja de ser efectivo sino que puede ser dañino para la salud de nuestra familia. Para conservar el antiadherente debemos evitar el uso de espátulas metálicas, lavar la sartén a mano frotando con la parte suave de la esponja y usar siempre el fuego a baja o media potencia. Si usamos las sartenes con fuego alto quemaremos el antiadherente y podemos incluso deformar el cuerpo si no se trata de una sartén de calidad. Para cocciones con fuego alto siempre recomendamos las sartenes de hierro.

 

 

Evitar las manchas en un utensilio de acero inoxidable

Cuando cocinamos con una olla o cazo de acero inoxidable conviene usar fuego medio para evitar que los alimentos se peguen al fondo.

Es muy importante esperar que el agua hierva para añadir sal o, incluso mejor: añadir la sal con el resto de la comida o ingredientes. Si la ponemos con el agua fría o sin otros alimentos, la sal se puede acumular en el fondo y producir unas manchas en nuestro utensilio. Estas manchas son sólo estéticas, no afectan al rendimiento del utensilio, pero son casi imposibles de quitar. También debemos evitar dejar los alimentos cocidos en el recipiente durante mucho tiempo ya que la sal también puede provocar manchas. Un remedio casero si ya tenemos las manchas es hervir un poco de vinagre de vino en el recipiente.