Recetas de cocina tradicionales y saludables



Korma de cordero (Guiso hindú en cocotte)

Publicado el Jan 24, 2016. 9 comentarios

guiso hindú en cocotte korma

Loreto, autora de Sabores de Colores, nos traslada al mundo de las especies y los sabores intensos. El Korma es un guiso hindú que puedes preparar como ella ha hecho, con cordero, o con otras carnes como pollo, ternera o cerdo. Los pasos a seguir serán los mismos, por lo que te animo a prepararlo con lo que más vayas a disfrutar tu, y descubrir lo delicioso que queda!

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Garbanzos con langostinos

Publicado el Jan 21, 2016. 9 comentarios

guiso de garbanzos con langostinos

En los meses fríos apetecen platos de cuchara que nos ayudan a entrar en calor. Hoy Luisa, de Cocinando con mi Carmela, nos trae un guiso ideal para estas fechas, muy sabroso y con una combinación ganadora, garbanzos con langostinos. ¡A disfrutar!

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Sopa de pescado

Publicado el Jan 03, 2016. 9 comentarios

receta de sopa de pescado

Mi madre preparaba muy a menudo sopa de pescado en comidas familiares, por lo que es unos de esos platos que siempre me trae muy buenos recuerdos. Además es un plato fácil de preparar y muy sabroso, por lo que la receta que nos trae hoy Miguel Ángel, autor del blog Pimientos verdes, es ideal para estas fechas.

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Canelones de carne y foie al aroma de trufa blanca

Publicado el Nov 29, 2015. 10 comentarios

Ya empezamos a oler las Navidades, y muchos no podemos imaginarlas sin esas comidas familiares llenas de deliciosos platos y alegres conversaciones. Los canelones son plato casi obligado en muchos hogares, así que hoy Carolina, autora de La Cocina de Carolina, nos hace la boca agua con unos de carne con un toque muy especial. Seguro que quieres ir tomando nota, porque hace una adaptación de los canelones tradicionales de carne que encantará!

 

Se acerca la Navidad y seguro que más de uno de vosotros ya estaréis soñando con ese plato de canelones gratinados que os prepara vuestra abuela o vuestra madre. Este año os proponemos una receta de canelones con un toque diferente, les hemos añadido foie de pato y además los aromatizaremos con sal de trufa blanca y una bechamel hecha con mantequilla de trufa. Exquisitez en estado puro.


Os proponemos preparar vosotros mismos la pasta, en la receta hemos combinado harina de espelta y harina de trigo, pero podéis sustituir la parte de espelta por sémola de trigo duro o bien harina de trigo, lo dejamos a vuestra elección -la cuestión es preparar la pasta en casa, una vez empecéis a hacerla ya no volveréis a comprar pasta fresca nunca más.

canelones de carne con foie



Ingredientes (para 6 personas)

Para la pasta fresca

  • 200 g de harina de espelta
  • 200 g de harina de trigo
  • 4 huevos
  • Una pizca de sal

Para el relleno

  • 250 g de carne picada de ternera
  • 1 lata de foie de pato
  • 150 g cebolla picada muy fina
  • 200 g de setas picadas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal trufada
  • Pimienta y sal recién molidas

Para la cobertura de bechamel

  • 1 litro de leche entera
  • 70 gr de mantequilla de trufa (o estándar si no queremos dar ése toque)
  • 70 gr de harina
  • Sal, pimienta y nuez moscada
  • Queso parmesano en polvo

Preparación de los canelones de foie y trufa

Preparamos nuestras láminas de pasta caseras para canelones:

Para ello mezclamos bien las harinas junto con los huevos y una pizca de sal, os recomiendo que lo hagáis sobre la superficie de la cocina bien limpia, formáis una montaña con la harina y le hacéis un agujero en el centro donde se echan los huevos. Con la ayuda de un tenedor vais batiendo suavemente los huevos añadiendo harina de los lados poco a poco hasta que podáis amasar con las manos y acabar con una bola de masa. La envolvemos en papel film y dejamos reposar en la nevera una media hora.

 

Máquina para pasta Imperia


Una vez haya reposado, estiraremos la pasta con nuestra máquina para pasta Imperia empezando siempre por el grosor más ancho y bajando uno a uno hasta el segundo más fino en el caso de los canelones.

Cuando tengamos nuestras láminas de pasta ya estiradas, cortamos en cuadrados o rectángulos para poder formar los canelones, reservamos separando cada lámina con papel film (podemos conservar la masa durante un día en la nevera y un par de meses en el congelador).

 

Para el relleno de los canelones:

Rehogamos la cebolla en un poquito de aceite de oliva a fuego medio bajo, cuando esté transparente añadiremos las setas picadas y salteamos un par de minutos.
Añadimos la carne picada y salpimentamos con nuestra sal con trufa blanca, cuando empiece a dorarse ligeramente añadiremos el foie de pato y dejamos un par de minutos hasta que se haga bien.


Para la bechamel:

Empezamos preparando un roux, esto es la mezcla de mantequilla y harina a partes iguales en una sartén a fuego medio. Las mezclaremos bien con una varilla de mano hasta que empiece a coger un ligero color tostado, entonces añadiremos la leche poco a poco sin dejar de remover y la dejaremos a fuego lento durante unos diez minutos removiendo de vez en cuando. Al final le añadiremos la sal y pimienta blanca al gusto y una pizca de nuez moscada.

Añadimos un par de cucharadas al relleno de los canelones y mezclamos bien con la carne. Reservamos el resto.

Cocemos la pasta de los canelones en abundante agua hirviendo con sal. La retiraremos antes de que esté del todo hecha pensando que en el horno se terminará de cocer al gratinar los canelones.

 

Bandeja antiadherente para horno Le Creuset



Rellenamos las láminas de pasta cocidas con un par de cucharadas del relleno de carne y enrollamos para formar el canelón.

Los colocamos uno al lado del otro en una bandeja antiadherente para horno y echamos por encima el resto de bechamel, espolvoreamos con el queso parmesano en polvo y horneamos durante unos 5-10 minutos en la parte alta del horno precalentado a 200ºC con el gratinador encendido.

canelones de carne con foie

 

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Pastel de carne al estilo pastor o Shepherd's pie

Publicado el Nov 19, 2015. 6 comentarios

Estos pasteles que hoy nos trae Miriam, autora de El Invitado de Invierno, te encantarán por su sabrosa combinación y lo fáciles que son de preparar. Además, tanto los puedes hacer en formato mini como aquí se presentan, como en una sola fuente grande. ¡No te la pierdas!

 

Este pastel de pastor o shepherd's pie es un plato típico británico que consiste en una base de carne troceadita con verduras, coronada por una capa de puré de patata que se gratina o se tuesta. Es facilísimo de hacer y además normalmente era un plato de aprovechamiento, servía para sacarle rendimiento a la carne sobrante del asado del domingo.

El shepherd's pie se prepara tradicionalmente con restos de asado de cordero, pero si sois tan tragones que no quedan restos de asado en vuestra casa, no tenéis más que hacer un asado de cordero ex profeso para hacer el shepherd's pie. Cosas más raras se han visto.

Y que sepáis que si no usáis carne de cordero, sino de ternera por ejemplo, los puristas os dirán que en buena lid no lo podréis llamar shepherd's pie. Pero yo no me voy a chivar.

Aunque este pastel de carne se suele elaborar en una fuente grande (seguro que en la sección de Fuentes de horno encontráis alguna de chula), hemos optado por hacer coquetísimos mini shepherd's pie en lindas cocottes cerámicas. No digáis que no queda mono el pastel.

 

receta en mini-cocotte le creuset

Mini-cocottes ovaladas Le Creuset y plato cerámico Emile Henry

Ingredientes

  • ½ kg de carne de cordero lechal (restos o preparada ex profeso)
  • 1 cebolla grande
  • 2 zanahorias medianas
  • 75 g de guisantes
  • 6 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 hoja de laurel
  • 1 pellizco de tomillo
  • 300 ml de agua
  • 250 ml de vino blanco o caldo de carne
  • 750 g de patatas peladas
  • agua
  • 80 g de mantequilla o aceite de coco
  • sal al gusto
  • 100 g de queso Cheddar

 

Elaboración

  1. Picamos finamente la cebolla y la sofreímos en el aceite de oliva en una sartén grande. Lo suyo es hacerlo en mantequilla, o también puedes usar aceite de coco, y con ambas opciones le das un sabor distinto e igualmente estupendo, pero así hacemos el plato más cardiosaludable, ejem. Aunque si queréis podéis poner una mezcla de aceite y mantequilla. Cuando la cebolla comience a estar transparente, agregamos la zanahoria en dados pequeños.
  2. Mientras las verduras se sofríen picamos la carne. La añadimos al sofrito y vertemos el vino o el caldo. Agregamos los guisantes cocidos.
  3. Ponemos el laurel y el tomillo, y cocemos despacito unos 30 minutos, para que la carne coja el sabor y el líquido se reduzca. Salamos y dejamos enfriar. Pasamos esta mezcla a la fuente que queramos usar para el horno, en nuestro caso a las mini-cocottes ovaladas.
  4. Para preparar el puré de cobertura cocemos las patatas o las hacemos al vapor. Cuando estén tiernas las pasamos por el pasapurés. Añadimos la mantequilla y la sal.
  5. Cuando el puré se haya enfriado un poco lo trasladamos a una manga pastelera con boquilla rizada, aunque si no queréis usar manga el puré se puede distribuir a cucharadas por encima del relleno de carne.
  6. Cubrimos toda la carne con el puré y espolvoreamos el queso rallado. Metemos las cocottes en el horno a 200° (con aire) / 210° (sin aire) hasta que veamos que el puré está tostado, unos 20-25 minutos en función de cada horno.
  7. Servimos de inmediato estos cucos shepherd's pies individuales, siempre con un buen vinito, aunque esto sea poco británico.

 

receta en mini-cocotte de Claudia&Julia

Mini-cocottes ovaladas Le Creuset y plato cerámico Emile Henry

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Crepe de quesos y nueces y crepe caprese

Publicado el Nov 15, 2015. 6 comentarios

Me acuerdo del primer día que preparé crepes en casa: dudaba de cómo se harían, pensaba que sería algo complicado, que no sabría girarlas o que me saldrían muy gruesas. Sin duda la primera que hice no fue la buena, pero tras la experiencia de la primera, la segunda me salió ya muy bien.

Creo que lo que a mi me ocurrió le pasa a mucha gente: todas esas dudas hacen que cueste lanzarse a hacer crepes, pero a la que lo has probado se convierte en una receta habitual, de lo más fácil y recurrente que hay, que gusta a todos y que puedes combinar tanto con dulce como con salado. 

Las propuestas que nos trae hoy Carmen, autora de Yerbabuena en la cocina, son dos recetas de crepes con unas combinaciones realmente acertadas y muy sabrosas. ¡Te invito a probar!

 

 

Los que me conocen saben que me encanta reunirme con mi familia y amigos en torno a la mesa con cualquier motivo, por eso cuando una receta despierta mi interés, es excusa más que suficiente para ponerme el delantal y experimentar; aunque ello conlleve también tener que pasar por el trance más duro de este proceso que es, ¡a qué negarlo! la aprobación de mis hijos, sin duda mis críticos más severos e implacables.

Dicho esto... no siempre me apetece complicarme la vida, en ocasiones prefiero disfrutar de los míos y del momento apostando a caballo ganador y preparando platos poco elaborados, como unas pizzas o como en éste caso unas crepes, en las que cada cual elige según sus propios gustos o imaginación y donde sabor y sencillez confluyen y conforman su mayor atractivo.

 

receta de crepes con crepera

En la foto: rallador Zester Microplane, soperas Le Creuset, molinillos de sal y pimiento Le Creuset, tabla de madera de olivo de Bérard, rastrillo para crepes y crepera de hierro Le Creuset

 

 

Las crepes tienen la ventaja de ser muy versátiles, combinan a la perfección tanto con dulce como con salado… ¿Quién puede resistirse a unas crepes calentitas de jamón york y queso u a otras de salmón, queso fresco y rúcula? Eso por no hablar de las dulces con lemon curd, dulce de leche o mermeladas gourmet, como la de albaricoque&armagnac u otra de fresa& champagne. ¡Yo desde luego no!

Además, las crepes admiten congelación: las puedes tener preparadas con anterioridad y rellenarlas en el momento que te hagan falta… No obstante, son tan fáciles de preparar con esta crepera Le Creuset de hierro esmaltado tan completa con su rastrillo y espátula que disfrutaréis haciéndolas en familia.


INGREDIENTES


Para las crepes:
500ml leche
200gr harina
5 huevos M o 4 huevos L
1 pizca de sal
Mantequilla para pincelar la crepera

Para los distintos rellenos:
Tomates cherries
Queso parmesano
Queso mozzarela
Queso gorgonzola
Queso emmental
Nueces
Nata líquida
Albahaca
Pimienta
Sal

 

ELABORACIÓN

Ponemos todos los ingredientes de las crepes en un bol excepto la mantequilla y batimos hasta conseguir una mezcla lisa, homogénea y sin grumos. Cubrimos el recipiente con papel film y dejamos reposar en la nevera 30 minutos.

Pasado este tiempo, ponemos la crepera en el fuego y la pincelamos con un poco de mantequilla. Cuando empiece a calentarse, añadimos un poco de la mezcla anterior repartiéndola bien por toda la superficie. Si tenéis una crepera podéis ayudaros con el rastrillo, de esta manera quedará todo el fondo bien cubierto, cuajamos y con la espátula damos la vuelta sin dejar que se dore demasiado. Sacamos y reservamos, así sucesivamente hasta agotar la masa.

 

Crepes de queso y nueces del libro La cuchara de plata:

Distribuimos distintos tipos de queso en media crepe, en mi caso un poco de parmesano, gorgonzola y enmental, o cualquier otro tipo de queso que funda bien, no conviene excederse o correremos riesgo de que resulten fuertes o saladas. Añadimos unas nueces troceadas. Doblamos la crepe por la mitad y ésta a su vez otra vez por la mitad a modo de abanico, colocamos en una fuente de hornear (o una sartén apta para el horno, como en mi caso, que he usado la sartén skillet para seguir de mientras trabajando con la crepera), así hasta terminar. Añadimos un par de cucharadas de nata líquida encima de cada crepe y gratinamos unos minutos en el horno a 180º.

 

crepes de queso y nueces

Crepera de hierro Le Creuset y sartén de hierro Skillet de Le Creuset; en el fondo, libro La Cuchara de Plata

 


Crepes caprese:

Pincelamos la crepera con un poco de mantequilla, colocamos una crepe y en una mitad ponemos queso parmesano rallado, mozzarella, unos tomatitos cherries cortados por la mitad y previamente salpimentados y unas hojas de albahaca. Doblamos por la mitad, dejamos cocinar un par de minutos a fuego lento para que los quesos se derritan un poco. Doblamos de nuevo por la mitad y damos la vuelta, y dejamos un minuto más para que se dore un poco.
Ambos tipos de crepes servimos inmediatamente.

 

receta de crepes

 

NOTAS:

- Si estás pensando en hacer crepes saladas, puede interesarte ver la sección despensa, donde encontrarás hongos silvestres en aceite, chutney de tomate o cebolla, etc.

- Una buena opción para dar un toque distinto a la crepe, es rociar con un chorrito de aceite aromatizado, como puede ser el aceite trufado, el aceite de almendras, o el aceite Il Piccante.

- En caso de preferir hacer crepes dulces, la masa será exactamente la misma, lo único que variarás será el contenido de la crepe. En este caso, puede interesarte ver las mermeladas artesanales con sabores variados (también las de sabores más gourmet), el lemon curd ya preparado o el dulce de leche.

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Sopa de ajo con boletus

Publicado el Nov 12, 2015. 1 comentario

Miriam, autora de El Invitado de Invierno, nos trae una receta que vale la pena practicar desde el primer día que empieza el frío: esta versión de la sopa de ajo te hará entrar en calor, mientras disfrutas de todo su característico sabor. ¡A disfrutar!

 

 

No hay nada que apetezca más cuando hace fresquete que una buena sopa, de modo que vamos a prepararnos esta sopa de ajo y boletus.

Con este suculento platillo le damos una vuelta de tuerca a la muy tradicional y algo bastorra sopa de ajo. Para ello eliminamos el embutido y dejamos solo su recuerdo gracias al pimentón dulce. Añadimos en el último momento unos ricos tropezones de boletus y obtenemos una sopa más ligera que la original, y con sabores más suaves y menos agresivos, quizá más del gusto actual.

 

cazo de cobre de buyer

Cazo de cobre De Buyer y tabla de cortar de madera de olivo Bérard 

 


Ingredientes (para 2 personas)

4 dientes de ajo

25gr de aceite de oliva virgen

½ cdta. de pimentón dulce

1 pizca de comino (facultativo)

75 g de pan sentado (mejor de miga prieta, tipo candeal)

500ml de agua o caldo de carne

sal al gusto

pedacitos de boletus al gusto de cada cual


Elaboración

Esto está chupao y se hace en un pispás. Pelamos los ajos y los laminamos en trozos no muy finos.

Cortamos el pan sentado en rebanaditas finas, que luego sean capaces de absorber el aceite del sofrito. Si el pan está fresco, debemos dejar que las rebanadas se sequen, cortándolas unas horas antes de preparar la sopa. El pan reseco absorbe mucho más líquido que un pan del día.

Ponemos el aceite en una sartén o en un cazo y calentamos suavemente. Agregamos las láminas de ajo y las sofreímos justo hasta que empiecen a dorarse, no más.

Añadimos entonces el pimentón y le damos unas vueltas, nunca debe sofreírse más de un minuto porque puede amargar al requemarse.

Agregamos enseguida las rebanaditas de pan y las removemos con una cuchara de palo para que se impregnen del aceite pimentonado. Añadimos entonces el agua/caldo, salamos, tapamos y cocemos despacito hasta que el pan esponje, por lo menos 8-10 minutos, haya absorbido bastante caldo y se haya puesto meloso; este es uno de los secretos de la sopa de ajo, que el pan se integre.

Probamos la sazón y rectificamos si fuera necesario. Servimos de inmediato en cuencos de barro, que mantienen mejor el calor, y al mismo tiempo agregamos por encima unos tropezones de boletus en cada ración.

 

boletus o hongos silvestres

Boletus o Hongos Silvestres en aceite de oliva

 

Tomamos la sopita caliente con un buen vino tinto. El nirvana. Nadie podrá llamaros ordinarios por servir una sopa de ajo dignificada con unos deliciosos boletus, naturales o de conserva en aceite, que están fetén igualmente. Y si además servimos la sopa de ajo a modo de chupito, en pequeñas raciones de aperitivo, ningún cuñado vuestro podrá censuraros. A lo sumo morirá de envidia por vuestro nivel de señorío. Ea.

NOTA: Te recomiendo servir las sopas en soperas individuales, como las que puedes ver aquí.

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Pastel individual de pollo y bacon en mini-cocotte

Publicado el Nov 05, 2015. 4 comentarios

Rosa, autora de Pemberley Cup&Cakes, nos traslada a Inglaterra con esta versión del clásico pastel de pollo de la cocina británica. Rosa nos presenta una versión realmente sabrosa, pero te animo a verla con el modo de cocinero investigador encendido, dado que jugando con otros ingredientes, los que más te gusten a ti, se convertirá en una de tus recetas más versátiles.

 

 

La receta de hoy es sinónimo de éxito rotundo en casa. Y no, ¡no es dulce! Pero necesitaremos recurrir al horno en cualquier caso, y con eso yo ya me doy por satisfecha. Es perfecta cuando las temperaturas comienzan a bajar y apetece sacar la cuchara y disfrutar de una reconfortante comida bien calentita y llena de sabor. Se trata éste de un plato con una gran tradición en la cocina británica: el pastel de pollo (o chicken pie). Sin embargo, debido a lo popular y común de sus ingredientes y a la fantástica combinación resultante, es un bocado realmente sabroso para prácticamente cualquier paladar, independientemente de la latitud en la que se encuentre.

Generalmente, se suele preparar en un única fuente para horno de la que se sirve a cada comensal, pero en esta ocasión, he optado por prepararlo en versión individual utilizando estas preciosas y tremendamente versátiles mini-cocottes de Le Creuset; no sólo aseguran una cocción perfecta de los ingredientes, sino que su estética como plato individual resulta ideal para disfrutar de este sencillo manjar con todos los sentidos.

 

receta pastel de pollo en mini-cocotte claudia&julia

 



Ni que decir tiene que hacer nuestra propia masa quebrada en casa es realmente un acierto, aunque no es imprescindible, pues hoy por hoy se puede encontrar ya preparada y de buena calidad en prácticamente cualquier supermercado, bien congelada o fresca. Sin embargo, si decides hacerla en casa por primera vez, te aseguro que es una labor muy sencilla; sólo requiere algo de tiempo de refrigeración —hemos de procurar que se mantenga fría a lo largo del proceso—, y una mínima manipulación. Ni levados ni amasado y con unos ingredientes de lo más básico: harina, mantequilla y agua muy fría. Realmente, hay casi tantas versiones de masa quebrada como aficionados a prepararla, pero a mí siempre me funciona a la perfección la vieja fórmula de 3:2:1, es decir, 3 partes de harina, 2 de mantequilla y 1 de agua. Sencillo a más no poder, ¿verdad?

Con respecto a los ingredientes del relleno, elijas los que elijas, sí es importante que utilices productos de calidad, ya sean frescos o en conserva (te invito ver la nueva Despensa de Claudia&Julia, porque las conservas son en muchos casos artesanales y de frutos frescos de gran calidad), como los que he utilizado yo en esta receta. La relación de los aquí indicados es la combinación que yo suelo emplear, pero no hay nada escrito en piedra en cuanto al pastel de pollo se refiere. Se trata de una receta altamente adaptable al gusto del consumidor. El uso de bacon es totalmente opcional; yo suelo incluirlo porque aporta jugosidad al pollo que, por lo general, peca precisamente de lo contrario. Lo mismo sucede con los champiñones (puedes añadirlos o no), los puerros (perfectamente sustituibles por apio, por ejemplo) o el tipo de hierbas aromáticas utilizadas (estragón, salvia, tomillo, cilantro, perejil, etc.); todo va un poco en función del gusto personal de cada uno. Estoy deseando saber cuál sería la versión preferida de tu pastel de pollo…


INGREDIENTES (para 6 mini-cocottes o ramequines de unos 10 cm Ø)

Para la masa quebrada casera:

180 g de harina de trigo normal (+ harina extra para amasar)
½ cucharadita de sal
120 g de mantequilla sin sal bien fría, incluso congelada, cortada en dados de unos 2 cm
60-75 ml aprox. de agua helada
1 huevo para pincelar


Para el relleno:

150 g de bacon ahumado
350 g de pollo de corral, deshuesado y limpio de piel y grasa (preferiblemente, muslo y contramuslo)
2 cebolletas pequeñas
1 diente de ajo
2 puerros
150 g de boletus
80 g de guisantes finos
2 cucharadas rasas de harina fina de maíz (tipo Maizena)
500 ml caldo de pollo
125 ml de vino blanco
3 cucharadas de nata líquida para cocinar
2 ramitas de tomillo fresco
Perejil rizado o común
Sal y pimienta negra molida
Aceite de oliva virgen extra

*1 cucharada=15 ml; 1 cucharadita=5 ml*

receta pastel de pollo en mini-cocotte claudia&julia 2


Elaboración


De la masa quebrada:

(Si vas a utilizar masa quebrada preparada, pasa directamente a la elaboración del relleno)

1.  Para hacer nuestra propia masa quebrada casera, empezamos colocando la harina y la sal en un cuenco amplio y mezclamos bien con unas varillas hasta combinar por completo.
2. A continuación, añadimos la mantequilla fría, cortada en daditos, y la trabajamos ligeramente con las yemas de los dedos o con la ayuda de dos cuchillos, sólo lo justo hasta que quede más o menos integrada y recubierta con la harina; obtendremos un puñado de “miguitas” irregulares, pero deberán quedar aún restos visibles de mantequilla y harina sin combinar. Es muy importante no mezclar en exceso, de forma que la mantequilla no se llegue a calentar y se reblandezca.
3. Seguidamente, añadimos el agua helada; empezamos añadiendo primero 3 cucharadas progresivamente mientras vamos mezclándolo todo con las manos hasta que se forme una masa que se mantenga más o menos ligada y se despegue fácilmente de las paredes y fondo del cuenco. Si fuera necesario, podemos ir añadiendo el resto del agua, siempre de forma gradual (es posible que no la necesitemos toda) hasta que consigamos compactar la masa en un bloque.
4. Finalmente, damos forma de bola y aplanamos ligeramente, envolvemos con film transparente y refrigeramos durante al menos 2 horas (o incluso toda la noche).


Del relleno:

1. Mientras tanto, aprovechamos para preparar el relleno. Empezamos por cortar el bacon en tiras y lo freímos directamente sin aceite en una sartén amplia a fuego medio durante unos 4–5 minutos hasta que se dore ligeramente pero sin que llegue a quedar crujiente. Escurrimos hasta haber eliminado el máximo de grasa y transferimos en una cazuela mediana aparte. Reservamos.

2. Seguidamente, troceamos el pollo en pedazos más bien pequeños, salpimentamos y freímos (si usamos la misma sartén, habrá de estar limpia de grasa) con un par de cucharadas de aceite de oliva durante unos 5-7 minutos, removiendo de vez en cuando hasta que todos los trocitos se hayan hecho por igual. Reservamos junto con el bacon en la misma cazuela.

3. A continuación, picamos finamente la cebolla y la pochamos en otras 3-4 cucharadas de aceite de oliva junto con un pellizco de sal hasta que quede transparente. Seguidamente, añadimos el ajo, muy finamente picado también, y los puerros, cortados en rodajas. Salteamos todo junto durante unos 5 minutos hasta que quede todo bien pochado.

4. Añadimos entonces los hongos, previamente troceadas, y seguimos cocinando hasta que se mezclen bien todos los sabores (unos 3 minutos más) removiendo de vez en cuando.

5. Agregamos ahora los guisantes y lo salteamos todo durante 1 minuto más. Una vez tengamos todo bien pochado, lo incorporamos a la cazuela con el bacon y el pollo y reservamos.

6. En un cuenco pequeño, disolvemos la maizena en unos 60 ml (unas 4 cucharadas) del caldo de pollo, asegurándonos de que no quedan grumos.

7. Incorporamos entonces a nuestra cazuela el resto de ingredientes líquidos (el resto del caldo de pollo, el vino blanco y la nata líquida) así como la maizena disuelta y lo guisamos todo junto a fuego medio, removiendo con frecuencia con una cucharada de madera.

8. Finalmente, salpimentamos al gusto, añadimos el tomillo y el perejil (sólo las hojas) bien picados y llevamos a ebullición durante unos 10 minutos hasta que la salsa reduzca, se evapore el alcohol y espese ligeramente, removiendo constantemente para evitar que se pegue al fondo. Apagamos el fuego y dejamos enfriar por completo.


Montaje y horneado:

1. Cuando el relleno empiece a estar más o menos frío, sacamos la masa del frigorífico (si estuviera demasiado fría y no se dejara manipular con facilidad, podemos dejarla a temperatura ambiente unos 5 minutos para que se aclimate). Sobre una superficie de trabajo, previamente enharinada, extendemos la masa directamente, sin estirar ni amasar, con ayuda de un rodillo, siempre desde el centro hacia fuera, hasta obtener un grosor de unos 0,5 cm.

Para evitar que la masa se nos pegue a la superficie de trabajo, iremos espolvoreando ligeramente con harina y girando conforme la extendamos. Es muy importante no excederse con la harina para no estropear la textura final de la masa. También podemos colocar la masa entre dos pliegos de papel de hornear o de film transparente (en este caso los hemos de ir despegándolos a menudo para evitar que se formen pliegues en la masa).

2. Seguidamente, con un cuchillo bien afilado, recortamos las porciones de masa necesarias para cubrir nuestros pasteles individuales. Lo mejor es usar como guía los mismos recipientes en los que vayamos cocinarlos (mini-cocottes o ramequines), pero dejaremos un margen de 1cm extra alrededor, para sellarla con facilidad más adelante. Colocamos los discos de masa en una bandeja plana, cubrimos con film transparente e introducimos de nuevo en el frigorífico durante al menos 20 minutos.

3. Mientras tanto, precalentamos el horno (eléctrico y sin ventilador) a 200°C y colocamos la bandeja del horno, previamente cubierta con papel de hornear, a media altura.

4. A continuación, repartimos el relleno ya frío entre los recipientes hasta justo el borde y, con ayuda de un pincel de cocina, vamos pintando los bordes de los recipientes con el huevo batido.

5. Seguidamente, retiramos los discos de masa del frigorífico y los colocamos sobre los recipientes, asegurándonos de que quedan bien sellados. Si lo preferimos, podemos decorar los bordes según nos guste: con las púas de un tenedor o dándole alguna forma decorativa al borde, con forma ondulada, trenzada, etc. (En este caso, conviene añadir un poco de masa extra alrededor para modelar mejor).

6. Pintamos de nuevo la superficie de la masa con el huevo y, con ayuda de un cuchillo bien afilado, cortamos un par de ranuras o tres en la parte superior central para dejar que salga el vapor durante la cocción y así no se reblandezca la masa en exceso.

7. Finalmente, colocamos las mini-cocottes en la bandeja del horno y horneamos durante unos 35-40 minutos o hasta que la masa haya adquirido un bonito tono dorado y los jugos del relleno burbujeen a través de las ranuras.

8. Dejamos enfriar unos 10 minutos sobre una rejilla y servimos aún calientes.

 

receta pastel de pollo en mini-cocotte claudia&julia 3

 

Notas:

- Si te has decidido por hacer la masa quebrada en casa, ¡enhorabuena!, tu pastel de pollo será difícil de superar. Y ya que te pones, y con lo versátil que es esta masa y lo bien que congela (siempre antes del horneado), ¿Por qué no doblar las cantidades y tener así reservas de cara a futuras recetas? Para conservarla congelada (aguanta perfectamente 2-3 meses, según congelador), debe envolverse bien para evitar que el frío la estropee, primero en film transparente y a continuación en papel de aluminio. A la hora de utilizarla, la dejamos en el frigorífico toda la noche hasta que se descongele. A continuación, extendemos con el rodillo y procedemos según la receta elegida.

- En esta receta, yo sólo utilizo la masa quebrada para cubrir el pastel, pues se trata de un plato bastante contundente. Sin embargo, en caso de que prefieras recubrir también la base y cerrarlo por completo, sólo habrás de doblar las cantidades de los ingredientes y recubrir totalmente el interior de los recipientes con otro disco de masa de mayor tamaño.

- Aunque el resultado variará, puedes sustituir la masa quebrada por hojaldre. Exquisito, en cualquier caso.

- A lo mejor prefieres hacer un único pastel para todos y que cada cual se sirva su parte; perfecto, deberás utilizar una fuente apta para horno y aumentar el tiempo de horneado unos 5-10 minutos o hasta que veas que ha adquirido ese tono dorado tan deseado y que los jugos del relleno burbujean a través de las ranuras.

- En caso de que sobre, lo puedes conservar bien cubierto con film transparente y refrigerado durante un máximo de 2 días. A la hora de recalentarlo, introdúcelo en el tercio inferior del horno, precalentado a 160ºC, durante unos 15 minutos. Si ves que la superficie se dora demasiado, puedes cubrirla con un poco de papel de aluminio, colocado holgadamente sobre el/los recipientes(s).

- Como acompañamiento, nada mejor que una rica y generosa ensalada fresca.

¡Buen provecho y feliz fin de semana!
Rosa

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Cebollas rellenas de arroz, queso y hierbas aromáticas

Publicado el Nov 01, 2015. 3 comentarios

Luisa Morón, autora de Cocinando con mi Carmela, encuentra hoy inspiración en uno de nuestros libros favoritos, el de nuestra querida Julia Child. De él nos trae una receta sin grandes complicaciones pero de la que os encantará el resultado: estas cebollas rellenas de arroz y queso, aromatizadas con hierbas te encantarán y sorprenderán a tus invitados!

 

Siempre me ha gustado coleccionar buenos libros de cocina y poder acudir a ellos cuando buscas inspiración. Sin lugar a dudas, uno de los que más utilizo es el libro “El arte de la cocina francesa”, de Julia Child. Me hice hace tiempo de los dos volúmenes y os aseguro que os gustarán.

La receta de hoy la podéis encontrar en el segundo de los volúmenes: cebollas rellenas. Es todo un clásico. Acompaña perfectamente a un rico pescado o a una sabrosa carne. No es una receta complicada, para nada.

Por otro lado tiene la versatilidad que, aunque el ingrediente principal sea la cebolla, podéis jugar con el relleno.

 

receta de cebollas rellenas

Libro El Arte de la Cocina Francesa de Julia Child (volumen II) y cuchillo de acero carbono Pallarès



Ingredientes (para 6 personas)

6 cebollas, a poder ser dulces (y os recomiendo que sean medianas, yo las he utilizado demasiado grandes) 

2 cucharadas de aceite oliva virgen extra
1/2 taza de arroz
1/3 taza de queso parmesano rallado
1 cucharada de orégano
1/2 cucharada de estragón
2 champiñones grandes
1/2 taza de vino blanco
1 taza de caldo
Sal y pimienta
Nata de cocinar (opcional)



Elaboración

Primero cortaremos el extremo y raíz de las cebollas, quitar la piel y primera capa. Con ayuda de un buen cuchillo o puntilla cortar el corazón en forma de cono. Reservar esta pulpa.

Colocar las cebollas en una olla de agua hirviendo, yo he utilizado la olla de la nueva gama de Le Creuset, que es alta y cubre por completo las cebollas. Cuando rompa a hervir, dejar entre 10-15 minutos sin tapar y tener cuidado, al pincharlas comprobar que estén tiernas. Sacar con cuidado de no romperlas y dejar escurrir. En ese mismo agua echaremos el arroz, así que reservar.

Mientras estamos escaldando las cebollas, podemos aprovechar para picar la cebolla restantes junto con los champiñones. En una sartén añadir el aceite y calentar, echar los ingredientes junto con las hierbas aromáticas y saltear hasta que la cebolla quede transparente.

Una vez que hemos escaldado y escurrido las cebollas, echar el arroz en el agua hirviendo y dejar unos 10-12 minutos hasta que quede al dente. Escurrir y echar en la sartén donde tenemos nuestro sofrito de cebolla y champiñones. Por último, añadir el queso parmesano, y la nata o crema si queréis. Remover durante unos minutos y retirar del fuego.

 

receta de cebollas de julia child

Cesta de fruta de Kitchen Craft, cuchillo de hierro carbono Pallarès y sartén antiadherente Le Creuset


Precalentar el horno a 190º, en una bandeja para horno colocar las cebollas y untarlas con mantequilla o aceite. Salpimentar la parte interior y rellenar con el sofrito que hemos preparado. Espolvorear con más queso si os gusta. Añadir el vino y el caldo, que cubran 1/2 de las cebollas. Llevarlas a ebullición en la vitrocerámica o cocina y después pasarlas al horno, y dejarlas unos 40 minutos aproximadamente. Que nunca les falte caldo.

Espero que os guste.

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Hojaldre de escalivada y queso feta

Publicado el Oct 29, 2015. 8 comentarios

Patry, autora de Sabores&Momentos, nos trae un clásico en forma de tarta de hojaldre: la combinación de la escalivada con el queso feta son excelentes, resultando esta tarta en una receta muy fácil de preparar y que gustará a todos.

 

Me encanta el otoño, es una estación que inspira, que invita a cocinar, a preparar platos más cálidos y a tener el horno encendido en casa a todas horas! Hoy os traigo una sencilla receta que podéis preparar en un momento teniendo ya lista la escalivada. Además, mientras los pimientos y berenjenas se hacen en el horno, podemos estar disfrutando de los peques o leyendo un libro. Es lo que más me gusta de cocinar en el horno, no se ensucia la cocina y mientras él trabaja nosotros nos relajamos; eso sí, con un ojo en nuestro plato, no se nos vaya a quemar!

En este caso, en vez de masa quebrada o masa de coca, me ha apetecido utilizar una masa de hojaldre, de las que llevan extra de mantequilla que puedes encontrar en algunas grandes superficies y que le da ese punto crujiente a nuestra tarta una vez horneada.

Los que me seguís y ya me vais conociendo, sabéis que soy una fan incondicional de las tartas saladas y quiches, pues además de ser versátiles, son un sencillo y delicioso plato para cuando te encuentras en apuros en los que tienes que improvisar una comida o cena con lo que tienes en la nevera: amigos o familiares que llegan y se quedan, pica-pica en casa de amigos a los que quieres sorprender llevando un plato, comida de domingo para la que buscas un primer plato sencillo y ligero... decenas de situaciones en las que casi todos nos vemos en alguna ocasión, y que para lucirse con poco esfuerzo ¡Una tarta salada es el mejor comodín!

 

tarta de escalibada con molde rectangular de buyer

 Molde rectangular con base extraíble De Buyer y cuchillo de acero carbono Pallarès

 

Para ello, nada mejor que este fantástico molde rectangular de la firma De Buyer. Desde que lo tengo, es el molde al que más uso le he dado para mis tartas, tanto saladas como dulces. Es de una calidad increíble que aprecias al sostenerlo, y como es antiadherente ni siquiera tengo que untarlo de mantequilla! Sencillamente lo forro con la masa directamente y una vez horneado, transcurridos unos minutos, presiono por debajo y su fondo extraíble y me saca mi tarta perfecta sin necesidad de arañar con un cuchillo o pala para desmoldar la tarta. La presentación no puede ser más elegante -viste una mesa por sí sola, ¿No os parece?

¿A que apetece ponerse a elaborar tartas saladas o dulces para ir probando y encontrar vuestra preferida? ¡Pues vamos a por la receta de hoy!



INGREDIENTES

1 masa de hojaldre
2 pimientos rojos
1 berenjena mediana
1 cebolla blanca
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta a gusto
Queso Feta desmigado


ELABORACIÓN

Comenzamos preparando la escalivada. La opción más habitual para prepararlos suele ser al horno o sobre una parrilla. Es cierto que la parrilla de hierro es mi preferida, porque la piel de los pimientos y berenjenas se tuesta en la superficie pero la pulpa no se quema, y queda con un sabor y una textura que el horno no nos da. Pero siendo realistas, el horno es nuestro gran aliado para la mayoría de nosotros al preparar esta receta. 

Precalentamos a unos 200 º C y en mi caso para conseguir ese efecto parrilla, lo que hago es hornearlos en la opción de grill. Lavamos los pimientos y la berenjena y pelamos la cebolla.

Colocamos las verduras en una bandeja de horno, pinchamos varias veces con la punta de un cuchillo la berenjena para que no explote con la temperatura y rociamos todo con un poco de aceite. Introducimos en el horno (preferiblemente en la bandeja de en medio y a 180º). Aproximadamente a los 25 minutos, damos una vuelta a cada una de las piezas y dejamos unos 30-40 minutos mas o hasta que comprobamos que ya estén hechos.

Sacamos del horno a un cazo u olla baja, tapamos y reservamos unos 20 minutos para facilitarnos la tarea de pelado. Quitamos la piel y las pepitas a la berenjena y a los pimientos, y retiramos las primeras capas de la cebolla. Ayuda tener un cuenco con agua a mano para ir enjuagando las manos cuando las pieles y semillas se nos pegan a los dedos. 

 

Tabla de cortar de madera de olivo de Bérard

 

Una vez pelados, las cortamos en tiras y colocamos en una fuente. Añadimos un poco de sal y aceite y reservamos hasta que vayamos a elaborar nuestra tarta. También podemos tapar con un film transparente y reservar en el frigorífico hasta el día siguiente. 

Para preparar la tarta, precalentamos el horno (si no lo tenemos aún caliente de haber preparado la escalivada previamente) a 180º. Cubrimos nuestro molde con la masa de hojaldre y asegurándonos de reforzar las paredes del molde con doble capa de hojaldre usando los recortes del rollo de masa. La pinchamos con un tenedor y vamos cubriendo con la escalivada bien escurrida para no empapar demasiado la masa. Yo en mi caso puse más pimiento porque en casa nos encanta, pero podéis repartir la cebolla, la berenjena y el pimiento a partes iguales.

Añadimos por encima unas lascas de flor de sal, un chorro de aceite de oliva virgen extra en hilo a todo lo largo de la tarta y repartimos el queso Feta desmigado con los dedos por toda la superficie. Metemos en el horno y horneamos durante unos 20-25 minutos o hasta que veamos que la tarta está hecha y el hojaldre bien dorado. 

Una vez transcurrido ese tiempo, sacamos del horno y dejamos reposar unos minutos. Desmoldamos y para servir podemos añadir algo de aliño (sal y aceite) si así lo queremos y sino, tal cual y acompañada de una ensalada os encantará.

 

receta de tarta de escalivada

 A la izquierda, molde de porcelana para tarta redonda de Revol y Cuchillo de acero carbono Pallarès

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Huevos trufados con setas en mini-cocotte

Publicado el Oct 25, 2015. 8 comentarios

La autora de Sabores de Colores, Loreto, nos trae hoy una receta 100% otoñal, tanto por los ingredientes que usa como por el color que aporta a la mesa: con la combinación de los colores tostados de las setas y el rojo de las mini-cocottes, nos recuerdas los coloridos tonos de los bosques en esta época. La receta es muy fácil de elaborar, pero consigue un resultado que enamorará a todo aquél que lo pruebe. ¡Asegurado! 

 

receta huevos en mini-cocotte le creuset

Mini-cocottes redondas Le Creuset y navaja para setas Opinel 

 

En otoño tenemos la suerte de que nuestros bosques se llenan de hongos y setas, y aunque nosotros sólo nos atrevemos a recolectar tres tipos, nos encanta programar excursiones con nuestros fantásticos cuchillos de Opinel y nuestras cestas de mimbre y así pasar los fines de semana de esta reconfortante estación.

Hay muchísimas setas para disfrutar, por ello hoy os dejo carta blanca para que elijáis las que más os gustan para esta deliciosa receta que os presento. Se trata de unos huevos trufados con setas, preparados en las mini cocotte de Le Creuset, una combinación espectacular de la que nunca nos cansaremos en casa. Además, preparada de esta manera, conseguimos una comida o cena hecha en un abrir y cerrar de ojos, o incluso un aperitivo ideal para las comidas familiares más especiales.

 

INGREDIENTES

 

huevos trufados en mini-cocotte le creuset

Mini-cocottes redondas Le Creuset y Navaja para setas Opinel -con hoja curvada y cepillo de cerdas de jabalí

 


ELABORACIÓN

1. Precalentamos el horno a 175ºC.

2. Encamisamos hasta la mitad las mini cocotte con mantequilla*.

3. Repartimos las láminas de chalota en el fondo de las cocotte y rellenamos con setas troceadas hasta la mitad.

4. Añadimos una cucharada de nata a la que le hemos añadido la pasta de trufa y salpimentado.

5. Por último disponemos un huevo en cada mini-cocotte, las láminas de trufa y horneamos unos 10 minutos o hasta que veamos que la clara ha cuajado. Hay que tener en cuenta que cada horno es un mundo y el tiempo siempre será orientativo.

6. Retiramos del horno y servimos acompañado de soldaditos de pan tostado.

 

Loreto

 

NOTA: En lugar de encamisar con mantequilla, puedes untar la mini-cocotte con aceite trufado, le estarás aportando una capa antiadherente pero además realzarás aún más el sabor a trufa.

 

receta de huevos trufados en mini-cocotte le creuset

 

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Ensalada templada con ravioli caseros rellenos de trompetas y miel

Publicado el Oct 16, 2015. 0 comentarios

Cada día son más los que se animan a preparar la pasta en casa. Eliges los ingredientes que usas, disfrutas haciéndola, es fresca y está más rica. Aunque creo que lo mejor es aún otra cosa: la sorpresa que uno se lleva el primer día de intentar hacerla, al descubrir que es mucho más fácil de lo que parece.

En esta ocasión es Beatriz, autora del blog To Be Gourmet (y autora del recién publicado libro To Be Gourmet, estilo en tu mesa), quien se ha animado a prepararla haciendo uso de la máquina Imperia. Los resultados han sido exquisitos, ¡No te pierdas la receta!

 

 

Hace unas semanas que quería empezar a hacer pasta casera; ya entrados en el mes de septiembre, vuelta a la rutina y con más tiempo para cocinar en casa.

Me había hecho con la que dicen es la mejor máquina de pasta, la “Imperia”, pero he de reconocer que en el fondo, y pese a haberla adquirido con gran ilusión, me daba un poco de pereza: el montaje, las instrucciones, seguro que me iban a robar tiempo y por una cosa y por otra lo iba dejando.

Ayer me decidí, y la rescaté del armario en donde la tenía guardada; la verdad es que no ocupa nada. Y mira por donde que en cinco minutos la tenía instalada. Y en otros cinco me leí por encima las instrucciones, que en realidad no necesitaba, porque el montaje es absolutamente intuitivo y no hay mucho más que hacer que pasar la pasta por la ranura y, si se precisa, cortarla con un segundo accesorio que se encaja en un plis.

A eso no he llegado, porque hice unas láminas lisas para ravioli, pero os confieso que lo estoy deseando, porque me parece de lo más divertido y sobre el resultado no me cabe ninguna duda.

 

Receta de raviolis caseros

Máquina de pasta Imperia y cuchillo de hierro carbono Pallarès

 

Ingredientes

Una bolsa de ensalada mezclum que contenga lollo rosso
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (aove)
1 cucharada de vinagre balsámico de Módena.
1 cucharadas de miel
Sal

Para la pasta:
300 g de harina
3 huevos
1 cucharadita de aove

Para el relleno:
Un puñado de trompetas de la muerte
¼ de cebolla
¼ de manzana
Un poco de aove

 

Preparación

En primer lugar hacemos la pasta para nuestros ravioli. Tamizamos la harina y la colocamos sobre una superficie lisa. Hacemos un hueco en el medio y colocamos los huevos batidos y el aove. La cantidad de harina es orientativa, porque en función del tamaño de los huevos necesitaremos más o menos. Vamos poco a poco integrando, mezclando y amasando hasta obtener una bola firme pero manejable, que no se pegue pero que no quede demasiado dura. 

La envolvemos en un film transparente y la dejamos en la nevera aproximadamente una hora.

 

Mientras tanto preparamos el relleno. En una sartén con un hilo de aceite salteamos la setas y las reservamos. Añadimos un poco más de aceite y pochamos la cebolla con la manzana cortada muy finamente. Lo mezclamos son las setas y lo dejamos en un bol. Salamos ligeramente.


Sacamos la pasta del frigorífico, hacemos cuatro partes, cogemos la primera y la extendemos con la ayuda de un rodillo hasta que tenga la finura necesaria para que nos entre por el hueco de la máquina Imperia en su modo más ancho.

Vamos pasando la pasta varias veces, en una posición cada vez más estrecha para que se vaya haciendo más y más fina.

En este post se explica perfectamente cómo llevar a cabo este proceso

Hacemos lo mismo con los demás montones, hasta tener 4 láminas. Una vez tenemos las láminas, colocamos unos montoncitos del relleno con suficiente separación, y luego los cubrimos con otra lámina. Con los dedos, presionamos alrededor del relleno para marcarlo y delimitarlo, y a continuación cortamos los ravioli en forma cuadrada.

 

receta ravioli caseros

 

Con el accesorio especial para ravioli que existe para la máquina Imperia hubiera sido más rápido. Así que si os apetece el kit completo sabed que existe esa posibilidad.

Yo lo hice con un cuchillo. Los de Pallarés los tengo siempre a mano en la cocina porque van muy bien. Te acostumbras y ya no quieres otros, además de ser ideales y adquirir con el tiempo un aspecto precioso, muy vintage.

Una vez cortados los ravioli, nos aseguramos de presionar bien los bordes con los dedos para que no se abran y los dejamos secar una media hora.

Mientras, preparamos la salsa de la ensalada batiendo el aceite con el vinagre, la sal y la miel.

A continuación hervimos los ravioli en agua salada. En 5 minutos están listos al ser pasta fresca.

Colocamos las hojas de ensalada en el plato, los ravioli, (2 ó 3) y rociamos con la salsa.

 

ensalada con ravioli caseros

 


Una ensalada templada y con producto de temporada. Las trompetas de la muerte son unas setas delicadas y muy sabrosas; se dan desde finales de verano y principios de otoño, y con el gusto de la miel son una delicia. Al cortar los ravioli y salir el relleno se mezclan con el resto de la ensalada y se mimetizan con el lollo rosso. Una ensalada de lujo que no puede ser más fácil.


Beatriz

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Fabada asturiana en cocotte

Publicado el Oct 04, 2015. 17 comentarios

¡Adoro el otoño! Me encanta sentir el frío de la mañana al salir de casa mientras pienso en cuánto lo echaba de menos. Hay otra sensación que también disfruto, y es la de esos platos tan reconfortantes que te ayudan a alejar el frío. 

Sin duda la propuesta que hoy nos trae Carmen, de Yerbabuena en la Cocina, es uno de estos platos: la fabada asturiana tradicional es uno de los platos más típicos del país, que disfrutarás comiendo tanto en el día a día como en las comidas familiares. Así que a tomar nota -llegado el frío es momento de empezar a calentar los fogones para este plato que te encantará!

 

receta de  fabada asturiana en cocotte

 

 Estoy en modo otoño, y aunque el frío todavía no ha llegado de una forma ostensible, ¿qué tal si nos vamos preparando para los próximas semanas con recetas de nuestra cocina tradicional?

En ésta ocasión la receta elegida es la fabada, sus orígenes no se conocen a ciencia cierta, aun así es el plato más conocido y extendido de la cocina regional asturiana. Evidentemente, se trata de una comida consistente y calórica, nacida de la necesidad de combatir el clima frío y húmedo del invierno asturiano, pero dentro de una dieta moderada, equilibrada y sana, tiene perfecta cabida. 

En la elaboración de la fabada se utiliza la variedad “faba La Granja”, una alubia blanca, suave y mantecosa que se cultiva en Asturias, de una calidad excelente y que presume de tener denominación de origen. Completa la receta el famoso compango, es decir la morcilla y el chorizo ahumados y el lacón y el tocino, que confieren un sabor único y delicioso a este plato.

Para los que todavía no se han animado a preparar este tipo de recetas porque piensan que sus elaboraciones son un poco engorrosas, nada más lejos de la realidad: tan solo se requiere una buena materia prima, una buena cazuela o cocotte, y tiempo para dejar que el chup-chup obre su magia. 

Precisamente por esto estas recetas son mis preferidas cuando tengo invitados o en esos fines de semana en los que tengo trabajo pendiente, ya que por su sencilla elaboración solo tengo que dedicarle unos pocos minutos, los justos para introducir prácticamente todos los ingredientes al tiempo en ésta maravillosa cocotte Le Creuset de hierro fundido vitrificado, ideal para este tipo de cocción y dejar que un fuego lento y mucho cariño hagan el resto.

Aquí os dejo la receta, la que me enseñó mi madre, la que he enseñado a mi hija y con la que he disfrutado de momentos inolvidables.

 

INGREDIENTES (para 8 personas)

1 Kg Fabas de La Granja
3 Chorizos 
3 Morcillas
250 gr Lacón
1 trozo de tocino ibérico
1 Cebolla
Azafrán
Aceite de oliva

 

 

ELABORACIÓN

La noche anterior ponemos las fabas en remojo, cubriéndolas bien con agua fría ya que crecerán bastante. Así mismo, ponemos el lacón en agua para desalar.

La mañana siguiente ponemos todos los ingredientes excepto el azafrán, es decir, las fabas, los chorizos, las morcillas, el lacón, el tocino y la cebolla dentro de una olla grande o cocotte, cubrimos todo con agua fría y añadimos un chorrito de aceite de oliva.

Ponemos al fuego y dejamos que comience a hervir con intensidad. Retiramos la espuma que se forma en la superficie con una espumadera y añadimos un poco de agua para cortar la cocción, así un par de veces más, esto lo que se llama asustar las fabas.

Bajamos el fuego y dejamos cocer muy lentamente alrededor de tres horas dependiendo de la calidad de las fabas con la tapa de la cocotte entreabierta. Media hora de terminar la cocción, añadimos el azafrán que previamente habremos tostado un poco en una sartén.

Presentamos el compango en la mesa para que cada comensal se sirva lo que desee. Podéis también servirla en soperas, como las de Emile Henry o las de Le Creuset, ambas preciosas.

 

cocotte y soperas para receta fabada asturiana

 

 

A tener en cuenta: 

• La cocción siempre debe ser a fuego muy lento.

• Solo cubrimos un par de dedos de agua por encima de los ingredientes; si durante la cocción notamos que hace falta, añadimos un poco más. Esto va a favorecer que las fabas queden más suaves y el resultado no sea una fabada aguada.

• Mientras se cocina, no remover la fabada con ningún objeto, simplemente meneamos un poco la cazuela o cocotte, para evitar que se rompan las fabas.

• No añadimos sal, ya que el compango aporta bastante. No obstante si hiciese falta, rectificamos al final.

• Yo he usado la cocotte redonda tradicional, pero la cocotte baja, la marmita, o la tipo cacerola os irá igualmente bien.

 

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Crema de remolacha, para la vuelta a la rutina

Publicado el Sep 06, 2015. 6 comentarios

La autora de Sweet&Sour, Virginia, nos sorprende hoy con una receta llena de sabor y color. Esta crema de remolacha te encantará fría en los días calurosos, aunque también es ideal caliente para entrar en calor los días más fríos. 

La ha preparado en una cocotte que me tiene el corazón robado: es de porcelana y da mucho juego. Se trata de la cocotte Pillivuyt, que tanto puedes usarla para cocinar al fuego o en el horno, como para guardar comida en la nevera, es realmente versátil. Además, su tapa lisa con unas pequeñas asas es tan bonita que me encanta usarla de bandeja de servir. Pero puedes opinar tu misma de ella tras ver esta rica receta y fotos!

 

 

 

Ya estamos en Septiembre y enfilamos peligrosamente la cuesta de la rutina. Despertador tempranero, desayunos rápidos, niños al cole, organizar horarios y actividades y entre tanto nuestra jornada laboral... Buff ya casi me he cansado solo de pensarlo.

Pero no por ello debemos dejar de cuidarnos y darnos pequeños caprichos. En este caso con una Crema de Remolacha deliciosa, que lo mismo la tomas fresquita en días que aún aprieta el calor, que calentita cuando el otoño o el invierno hacen acto de presencia. Y lo mejor la puedes tener en el frigo preparada para la cena o para que nos acompañe en el tupper o en nuestro recipiente hermético de cristal, al trabajo.

Como la remolacha tiene ese punto dulzón, como le ocurre a determinados tipos de calabaza, como la butternut o la potimarron, le he añadido especias, para subir el tono, en este caso ha sido Ras-el-hanout, una mezcla muy utilizada en el norte de África, pero le va muy bien también Granmasala.

Para darle el toque festivo, un poco de Armagnac, del que podéis prescindir, si lo que buscáis es una crema más de diario y sencilla. Y por supuesto que no falte el toque de mis hierbas aromáticas. 

La he preparado en mi nueva cocotte de porcelana Pillivuyt, que lo mismo va al fuego (sobre cualquier tipo de fuego incluso inducción) que al horno, que la servimos en la mesa con una presencia espectacular, con esa estética elegante, limpia y cuidada. Yo hasta la utilizo para guardar nuestras comidas en el frigo, porque tiene un tamaño tan ideal que no ocupa espacio en la nevera, como ocurre con otro tipo de ollas. Desde que la tengo la uso para todo.

Además la porcelana es de excelente calidad y es tan sumamente poco porosa, que ni por asomo el blanco inmaculado se tiñe con el uso. Puedo dar fe de ello, porque con esta crema de remolacha, de ser así, no hubiese aguantado. Ésta la limpié directamente en el lavavajillas.

Además la tapa es tan cuca, que hasta la utilizo como plato de servir. ¿Qué os parece?
Para mi tiene el tamaño ideal para obtener 4 raciones en este caso y no ocupar gran espacio.

Pero vamos con la receta!

 

Receta crema de remolacha en coctte

Crema en la cocotte de porcelana Pillivuyt, y tapa de la cocotte usada de bandeja para las tostadas. 

Ingredientes (Para 4 raciones)

3 remolachas frescas, peladas y cortadas en pedazo medianos
1 patata mediana
1 puerro cortado en brunoisse
1 cebolla roja cortada en brunoisse
1 rábano morado
Agua, o caldo de verduras o pollo
Sal y Pimienta
Aceite de Oliva Virgen Extra
1 copita de Armagnac (opcional)
Albahaca y tomillo fresco
1 cucharadita de Ras-el Hanout
4 cucharadas de Yogurt para acompañar

 

PREPARACIÓN


Comenzamos preparando las verduras:
Ponemos nuestra cocotte a fuego medio. Los que tengan cocina de inducción, no necesitaréis el difusor habitual, gracias a que la base de esta cocotte ya lo lleva incorporado.

Añadimos el aceite y salteamos el puerro y la cebolla roja picadas muy finas.

Cuando esté bien pochado, subimos el fuego y añadimos el rábano morado cortado en cuadraditos y la patata chascada. Rehogamos un par de minutos.

A continuación añadimos la remolacha. Dejamos que todo se saltee bien y se amalgamen los sabores, de forma que incluso las verduras tomen algo de color.

 

Cocotte de porcelana pillivuyt

 

Añadimos entonces el vasito de Armagnac, si lo usamos y dejamos un par de minutos que el alcohol se evapore y se recojan las caramelizaciones de las verduras que tendremos en el fondo. A continuación si usamos ras-el-hanout, es el momento de incorporarlo, pero cuidando que no se queme.

Pasados un par de minutos, cubrimos con el agua o caldo, colocamos la tapa y bajamos el fuego a medio. Dejamos cocer hasta que la remolacha esté tierna. Unos 20 minutos.

Dejamos enfriar y trituramos.

Salpimentamos al gusto.


Servimos coronado con una cucharada de yogurt y más hierbas aromáticas. Deliciosa la mezcla del punto dulce de la remolacha con las especies y el yogurt.

A disfrutar.


Consejos:

- La remolacha la podéis pelar con un pelador de patatas, y os aconsejo usar guantes de latex o similares para evitar teñiros las manos. Si a pesar de ello se os tiñen, con un poco de limón saldrá el color.

- Os aconsejo chascar las patatas, no cortarlas, para ayudar a que el almidón salga.

- La remolacha, cortarla en trozos medianos-pequeños, para que se haga antes.

- Si queréis una crema más fina, podéis pasarla por el colador.


Virginia

 

crema en cocotte pillivuyt

 

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Lumaconi con espinacas y ricotta

Publicado el Sep 03, 2015. 4 comentarios

Hoy Carmen, de Yerbabuena en la cocina, nos propone elaborar una receta que os resultará muy rica: pasta rellena de espinacas y ricotta. Si seguís cada paso, os resultar fácil de hacer,  ¡Y estoy convencida que sorprenderá y encantará a todos! 

 

sartén skillet le creuset

 

Desde que soy madre, hace un montón de tiempo por cierto, para mí el año comienza con el curso escolar. Y aunque estoy muy feliz de reencontrarme con vosotros, se hace un poco duro pensar que las vacaciones quedaron atrás y con ellas, los días de ocio y de tranquilidad… y otra vez volvemos a estar inmersos en el trajín diario.

¿Qué mejor forma de afrontar el fin de las vacaciones y el casi inminente cambio de estación que una receta de pasta que nos aporte la energía necesaria? En esta ocasión he recurrido a estos lumaconi secos comprados, que rellenaremos con espinacas y ricotta para conseguir una combinación deliciosa.

Eso sí, debo decir que entre mis propósitos más próximos está la elaboración de pasta fresca casera. Aunque siempre me ha dado un poco de respeto, mi hija Marta ha hecho que le pierda el miedo y me ha enseñado lo fácil que es y el sinfín de posibilidades y ventajas que ofrece al poder adaptarla a nuestro propio gusto.

Así que aprovechando que el mes que viene es mi cumpleaños, me voy a auto-regalar la máquina clásica para pasta Imperia, ideal para estirar y cortar la masa cuyo precio es más que tentador y cuya garantía de éxito está más que asegurada.

Si queréis inspiraros para hacer vuestra propia pasta casera con las elaboraciones de mis compañeras, no dejéis de echar un vistazo a éstas magníficas recetas y consejos:

Fettuccini con berenjenas y tomate cherry
Tagliatelle de remolacha con salsa de gorgonzola y piñones

Pero volviendo a la preparación que os presento, os diré que se trata de una receta muy fácil de elaborar, tan solo requiere un poquito de paciencia, ya que hay que rellenar los lumaconi de manera manual después de haberlos cocido y posteriormente hornearlos, por supuesto en mi Skillet de Le Creuset: como nuestros antepasados, desde que he descubierto las excelencias de cocinar en hierro no puedo resistirme a cocinar en ella.

 

En la foto, sartén Skillet de Le Creuset, y tabla de cortar de madera de olivo de Bérard


INGREDIENTES

300gr lumaconi
400gr espinacas descongeladas y bien escurridas
250gr ricotta
1 Huevo
3 Cucharadas de parmesano rallado
Sal
Pimienta
Mantequilla para engrasar la sartén

Para la salsa de queso:
25gr mantequilla
2 Cucharadas de harina
600ml leche caliente
70gr queso gruyere rallado
Sal
Pimienta

 


ELABORACIÓN

Comenzamos preparando el relleno, para ello ponemos las espinacas y el queso ricotta en un procesador y trituramos hasta que queden bien mezcladas. Añadimos entonces el huevo y el queso parmesano y volvemos a triturar para conseguir una mezcla homogénea. Apartamos a un cuenco, salpimentamos y reservamos en la nevera.

Ponemos agua a hervir en una cazuela con un poco de sal. Cuando comience la ebullición, incorporamos los lumaconi y cocemos siguiendo las indicaciones del fabricante. Pasado este tiempo volcamos sobre un escurridor y añadimos agua fría para cortar la cocción. Escurrimos bien.

 

sartén skillet le creuset

 

Precalentamos el horno a 180º. Engrasamos el recipiente donde se van a gratinar con mantequilla.
Ponemos la mezcla de espinacas y ricotta en una manga pastelera con boquilla ancha, rellenamos los lumaconi y los colocamos hacia arriba en el recipiente elegido, en mi caso la Skillet de Le Creuset.

Para preparar la salsa de queso, ponemos la mantequilla en un cazo a derretir, añadimos la harina entonces y la cocinamos un minuto removiéndola. Incorporamos poco a poco la leche, que previamente habremos puesto a calentar, y dejamos cocer a fuego lento alrededor de 10 minutos sin parar de mover. Apartamos del fuego, añadimos el queso gruyere, salpimentamos y removemos hasta integrar bien todos los ingredientes.

Vertemos sobre los lumaconi y horneamos unos 20 minutos a 180º con el horno arriba y abajo encendido. Servimos inmediatamente.

 

 

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Fettuccini con berenjena y tomate cherry

Publicado el Jul 26, 2015. 0 comentarios

Son muchos los que piensan que comer pasta fresca hecha en casa es realmente un privilegio. Así es, es un privilegio del que tantos otros podrían también disfrutar, porque hacer pasta en casa es mucho más fácil de lo que la mayoría piensa. Hoy Raquel, autora de Los Tragaldabas, nos enseña cómo hacerlo y nos propone con esa pasta recién elaborada una receta que te encantará!

 

 

 

 

La pasta fresca era una de mis asignaturas pendientes. Tengo que decir que aunque no se me da nada mal la cocina, lo de la pasta me daba algo de reparo. Me ocurrió lo mismo con el pan: cuando te pones te das cuenta de el tiempo que has estado sin disfrutar de esta elaboración tan sumamente fácil y deliciosa!

La clásica máquina para pasta Imperia está fabricada en Italia, sólo tenemos que preparar la masa con harina y huevo y podremos preparar todo tipo de pasta en casa con toda facilidad. Está fabricada en acero inoxidable y dispone de rodillos lisos para estirar las láminas y una parte de corte para láminas de lasaña de 150mm, fettucine (6,5 mm) y tallarines (2 mm). La abertura de los rodillos lisos permite que tenga acceso a 9 diferentes posiciones (de 0,3 mm hasta 2,5 mm). Incluye una abrazadera para sujetar la máquina a la mesa.

 

 

 

Además, si eres apasionado de este mundillo no te podrás resistir al soporte para secar la pasta, te será súper cómodo. Al igual que el rodillo para cortar pasta o el accesorio raviolis para la máquina. Cómo ves lo tienes todo a tu alcance y te será muy facilito a la hora de elaborar tus recetas.

Así que yo no me pude resistir y en cuanto la vi pensé, ya estoy tardando en probarla. Mi primera impresión cuando abrí la caja fue fantástica: una máquina pesada, robusta y además muy bonita. Es pequeña, así que ocupa poquito espacio, lo digo para los que tenéis problema a la hora de guardar cacharros. Nada más llegar empecé a probar con las masas y sin duda eso es algo que tengo que seguir trabajando porque se pueden hacer infinidad de mezclas, formas y recetas con la pasta.

 

Ingredientes

300gr de harina

3 huevos

Aceite de oliva virgen extra

1 berenjena

10 tomates cherry

Sal

Pimienta

Queso parmesano (opcional)

Perejil fresco

 

Elaboración

Lo primero que haremos será preparar la masa para la pasta. Para ello pondremos sobre nuestra superficie de trabajo la harina tamizada, haremos en el centro un volcán, ponemos los huevos, los batimos un poco y vamos mezclando con cuidado. Al principio con los dedos, hasta usar toda la mano, siempre desde abajo hacia arriba. Si vemos que la masa está demasiado dura añadimos un poquito de agua. Amasamos hasta tener una masa con cuerpo y que se despegue de la mano.

Ponemos nuestra masa en un bol y la tapamos con film transparente o con un paño de algodón, dejamos reposar al menos una hora.

Pasado el reposo cortamos la masa en porciones y pasamos el rodillo por encima para poder trabajarla en la máquina. Comenzamos a pasar nuestra masa por la máquina, para ello elegimos el grosor más ancho hasta llegar al de menor grosor. Los pasaremos por cada uno de ellos unas 4-5 veces o hasta que veamos que nuestra masa está perfecta sin arrugas y con una textura correcta.

Una vez hayamos hecho la misma operación con nuestras porciones de masa, ahora toca pasarla por el otro rodillo para darle forma. Yo elegí los fettuccini pero puedes optar por los tallarines también. Una vez tengamos nuestros fettuccini, dejamos reposar un rato en nuestro soporte o secador de pasta mientras hacemos el resto. 

Ponemos en un cazo el agua, ten en cuenta que por cada 100 gramos de pasta es necesario un litro de agua, para que la cocción sea correcta. Añadimos la sal y, una vez comience a hervir, ponemos nuestra pasta y cocemos durante 5 minutos (este tiempo varía dependiendo del grosor de la pasta). Escurrimos y reservamos.

Colocamos nuestra sartén en el fuego con un poquito de aceite de oliva, una vez esté caliente incorporamos la berenjena troceada en dados y sofreímos unos minutos. Añadimos los tomates que salteamos hasta dorarlos un poquito y a continuación añadimos la pasta, salpimentamos. Removemos con cuidado para mezclar todo bien, ponemos por encima perejil fresco picado y servimos.

Podemos rallar queso parmesano por encima antes de servirlo.

 

 

 

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Langostinos en salsa de coco y jengibre con arroz thai

Publicado el Jul 03, 2015. 6 comentarios

En verano nos gusta disfrutar de las comidas ligeras y saludables. Es una época estupenda para dar mucho uso la parrilla y, como no, también el wok. La receta que nos trae Virginia, autora de Sweet&Sour, te va a encantar ya que es muy fácil de preparar, sabrosa y muy original.

 

Hoy toca comida rapidita, e internacional, con una combinación muy de la gastronomía "Thai". Langostinos thai al coco y jengibre, con un punto ligeramente picante, suavizado por el toque aromático de la leche de coco.

 

En la foto, tabla de cortar de madera de olivo de Bérard, y wok Ken Hom

 

Estos langostinos, como imaginaréis, no los vamos a acompañar con pan, sería casi un sacrilegio, sino con un arroz Thai o arroz Jazmín, con su aromático y suave aroma, que le va que ni pintado a la salsa de coco. El arroz empapará y recogerá toda la salsita y cada bocado será como trasportarte a un recóndito lugar de Thailandia.

Recién hecho está divino, pero para mi gusto, si lo dejamos reposar 1 horita, aun está mejor, ya que de esta forma damos tiempo al guiso a asentar los sabores y no sabéis de qué manera. Eso sí, no os paséis con el calor al calentar el plato, o estropeareis los langostinos con leche de coco.

Yo lo he preparado en mi Wok Ken-Hom, que me ha permitido saltear las cebollas y los langostinos muy rápidamente, a una temperatura elevada, dejándolos en un punto totalmente jugoso, como os expliqué cuando hablamos de "Cocinar con Wok", pero además el wok no solo sirve para saltear, sino que nos ha servido para guisar después, en unos escasos 6-8 minuos, este plato con esta exquisita salsa de coco y jengibre, que está para chuparse los dedos. Como véis un plato rápido, completo y para comer especial y no entretenernos tiempo en la cocina, sobre todo ahora que ha llegado el buen tiempo y lo que apetece es salir a disfrutar del aire libre.

Entre las especias que hemos utilizado para preparar el condimiento, está la cúrcuma, que le da ese color amarillo intenso. Tradicionalmente denominada la "reina de las especies". Vamos con la receta!

 

Ingredientes

(Para 4 raciones)

  • 2 cucharadas de jengibre fresco rallado
  • 4 dientes de ajo machacados
  • 2 cucharaditas de cúrcuma en polvo
  • 1 guindilla roja pequeña sin semillas y picada muy fina
  • 2 cucharadas de vinagre de manzana o blanco
  • 2 cucharadas de aceite de sésamo
  • 2 cebollas cortadas en plumas
  • 500gr de langostinos frescos (solo cola sin pelar)
  • 2 tomates pelados y despepitados cortados en cuadraditos pequeños
  • 180ml de leche de coco
  • Pimienta negra molida
  • Cilantro fresco
  • Sal
  • Arroz thai


Preparación

Cocemos en primer lugar el Arror Thai:

El Arroz Thai es un arroz de grano largo, ligeramente traslucido, que se suele cocer en cestas de bambú, al vapor. En este caso también podemos cocerlo con nuestro wok, llenando el wok con agua y poniendo sobre él la cesta de bambú, sin que toque el agua, con el mismo proceso que la manera tradicional en Occidente, pero en lugar de mantenerlo 10 minutos dentro del agua, lo mantendremos 20 minutos al vapor. El resto todo igual.

  1. Para cocerlo a la manera tradicional de Occidente, lavamos el arroz bajo el chorro del agua del grifo fría, para retirarle el exceso de almidón y que no nos quede apelmazado. Aunque no tiene tanto almidón como nuestro arroz redondo, es conveniente realizar esta operación. Si lo vamos a cocer al vapor, podemos incluso ponerlo a remojo un par de horas y el tiempo de cocción se reducirá a la mitad (10 minutos).
  2. Ponemos a fuego alto, una cazuela mediana de fondo grueso y añadimos 1 taza de arroz y 1 de agua. El fondo grueso de nuestra cazuela nos servirá para que el arroz no se queme. Aun así echad un ojo. Cuando comience a hervir añadimos la sal, bajamos el fuego a bajo-medio y cubrimos la cazuela. Dejamos así unos 10 minutos, hasta que el arroz esté tierno. Separamos del fuego y dejamos reposar unos 5-10 minutos sin descubrir la cazuela.
  3. Esponjamos el arroz con un tenedor, separando los granos y llevamos a un recipiente. Reservamos.

Vamos con los langostinos en salsa de coco y jengibre:

Antes de nada, procederemos a preparar todos nuestros ingredientes, "mise en place", pues este plato como ya os he avisado se preparar en menos de 15 minutos, pero eso sí, debemos tener todo preparado de antemano para añadirlo a nuestro wok

  1. Comenzamos preparando el condimento que será el que le dé color y sabor a nuestro plato. Yo utilizo el molinillo de café (ya no lo uso para otra cosa) pero también podéis hacerlo en el mortero. Mezclamos el jengibre rallado, los ajos prensados o machacados, la cúrcuma en polvo, la guindilla picadita y sin semillas, y el vinagre. Trituramos hasta que se forme una pasta densa y amarilla, y reservamos.
  2. Pelamos las cebollas y las cortamos en plumas finas. Reservamos.
  3. Pelamos y despepitamos el tomate y lo cortamos en cuadraditos.
  4. Retiramos las cabezas de los langostinos (nos servirán para preparar un exquisito fondo de marisco) y conservamos las colas intactas, sin pelar. Reservamos.
  5. Ponemos nuestro Wok al fuego. Cuando humee añadimos las dos cucharadas de aceite de sésamo y las cebollas, rehogamos no dejando de mover en ningún momento, bien con una cuchara de madera, bien con movimientos de muñeca, haciendo girar las cebollas por todo el recipiente. Añadimos casi de inmediato el condimento y seguimos moviendo todo, para que se impregne del condimento, hasta que las cebollas las veamos blandas (2 minutos).
  6. Añadimos los langostinos y salteamos durante otros 2 minutos de la misma forma, hasta que veamos que han tomado ese bonito color anaranjado.
  7. Añadimos el tomate y lo salteamos durante otros 2 minutos con el resto de ingredientes.
  8. Es el momento de añadir la leche de coco. Mezclamos bien, tapamos y dejamos cocinar a fuego lento durante unos 6 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente y los langostinos estén tiernos. Listo.
  9. Añadimos la pimieta molida, y ponemos a punto de sal.
  10. Servimos cubierto de cilantro picado y acompañado de nuestro Arroz Thai.

 


A disfrutar.
Virginia.

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Frittata de alcachofas con jamón

Publicado el May 28, 2015. 0 comentarios

Aún siendo una opinión personal, debo decir que creo que a la mayoría nos encanta ver recetas saludables, muy fáciles de hacer y rápidas de preparar. Hoy Laura, del blog Because, nos trae una que responde perfectamente a todo ello, una frittata que, con el contraste del sabor de las alcachofas con el toque salado del jamón te encantará!

 

 

La frittata es un básico de la cocina italiana que, al igual que otros de la misma procedencia, ha conquistado el mundo y hoy en día es muy habitual encontrarla especialmente en el mundo anglosajón servida incluso como desayuno. Yo las preparo a menudo en mi skillet de 23cm, ideal para este tipo de preparaciones.

Aunque hay diversidad de recetas base, a mi sin duda la que más me gusta es la que hoy os propongo, en la que algunas de las claras se separarán del resto de los huevos y se añadirán montadas al final, lo que aporta esa consistencia ligera y esponjosa.

En cuanto a los rellenos, aquí como en las quiches podemos dar rienda suelta a nuestra imaginación. Es muy común tomarla con cebolla pochada, tomates...pero sin duda esta frittata de alcachofas con jamón ofrece un resultado ligero y esponjoso que parece acariciar nuestro paladar según la vamos degustando.

Os dejo ya con la receta, ¡animaos a probarla!


Ingredientes

6 huevos
150 ml. de nata líquida o leche evaporada
sal y pimienta
aceite de oliva para pincelar la skillet
350-400 gr. de corazones de alcachofas hervidos y escurridos
50 gr. de jamón curado en lonchas, preferiblemente bajo en sal, tipo el jamón de teruel o el jamón de parma


Elaboración

Batimos 4 huevos enteros + dos yemas en un bol, sin necesidad de que quede una mezcla muy homogénea, simplemente mezclados. Añadimos la nata o la leche y mezclamos de nuevo. Salpimentamos.

En otro bol y preferiblemente con una máquina de varillas montamos las claras a punto de nieve y las incorporamos a la mezcla anterior, con una cuchara de madera o una espátula y con cuidado de que no bajen mucho las claras. No es necesario batir mucho, sólo que quede mezclado, no necesariamente homogéneo.

Añadimos 3/4 partes de las alcachofas partidas por la mitad y las lonchas de jamón troceadas.

Ponemos el horno a precalentar a 180 º y pincelamos nuestra skillet con el aceite de oliva. Añadimos encima la mezcla y coronamos con el resto de las alcachofas que sobresaldrán ligeramente.

Introducimos en el horno durante 30-40 minutos, hasta que veamos que la frittata está en su punto. Servimos caliente.

 

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Chipirones encebollados con pochas y almejas

Publicado el May 24, 2015. 5 comentarios

Estarás de acuerdo conmigo que el buen tiempo te llama a usar más el wok, en esas cocciones rápidas y saludables, y que si además le sumas los aromas del mar, consigues entonces una receta ideal para el verano, ¡Que ya se acerca! Por eso Carmen, autora del blog Yerbabuena en la Cocina, nos invita a probar hoy con esta receta que te encajará seguro! 

 

 

Hace años me llamaba la atención la curiosidad de la cultura asiática por ciertas costumbres españolas, no comprendía cómo podían sentir como suyo algo tan nuestro. Me parecía antinatural ver vestida y bailando flamenco a una asiática…. ¡Qué equivocada estaba! Han tenido que pasar muchos años para comprender que lo que enriquece al ser humano es tener esa capacidad de relacionarse con otras culturas.

Como muchos de vosotros sabéis, me encanta la cocina asiática, me vuelve loca la cocina thai con sus currys y sus salsas a base de leche de coco, la cocina japonesa con sus pescados crudos, la china con el equilibrio entre sus cinco sabores básicos, es decir, el dulce, el salado, ácido, amargo y umami, la cocina indonesia, etc.

Y dicho ésto y a modo de gracejo, con este plato hoy he querido hacer un guiño a la cultura asiática, en esta ocasión soy yo la que se pone un kimono para preparar una receta tradicional de la cocina española, en un utensilio tan propio de la asiática como es este wok.

El wok es una especie de sartén abombada en el fondo, muy utilizado en todo el Sureste Asiático y Extremo Oriente. Se usa de manera polivalente y permite sofreír, cocer e incluso cocinar al vapor, todo ello de forma sana, utilizando menos aceite y ayudando a que los alimentos mantengan todas sus propiedades.

Yo he usado el de Le Creuset, que como bien sabéis es marca símbolo de calidad: para la fabricación de este wok ha apostado por el hierro colado que, entre otras ventajas, reparte el calor de manera uniforme, conserva la temperatura, permitiendo varias zonas de cocción y evita la oxidación.

En la foto, tabla de madera de olivo de Bérard, cuchillo de acero carbono Pallarès y Wok de hierro de Le Creuset

 

Ingredientes

500gr Chipirones
2 Cebollas
2 Dientes de ajo
1 Chorrito de vino blanco
Perejil picado
1 Frasco de pochas o alubias cocidas 
200gr Almejas

1 Guindilla
Pimienta blanca
Sal

 

 

Elaboración

Para cocinar en un wok es conveniente tener todos los ingredientes preparados y listos para ser utilizados, ya que normalmente las cocciones en él suelen ser cortas.

Limpiamos los chipirones y los secamos con papel absorbente para evitar que al cocinarlos se cuezan en lugar de saltearse. Ponemos las almejas en un bol con agua y sal media hora antes, para que suelten la arena que pudieran tener.

Cortamos la cebolla en juliana y picamos el ajo muy fino. Lavamos las pochas con agua fría y ponemos a escurrir en un colador.

En una cazuela ponemos las almejas con un poco de agua y abrimos al vapor, retirándolas del fuego a medida que se vayan abriendo. Reservamos una vez abiertas.

Ponemos un poco de aceite en el wok y calentamos a fuego fuerte y cuando empiece a humear, lo movemos para repartirlo por los laterales. Añadimos entonces los chipirones y los salteamos unos minutos por ambos lados; dependiendo del tamaño los tendremos más o menos tiempo, pero en general con unos pocos minutos son suficientes. Sacamos y reservamos.

Añadimos tres cucharadas de aceite de oliva en el wok y agregamos la cebolla y el ajo, jugando un poco con el fuego subiéndolo y bajándolo para conseguir que se ablanden y se doren un poco pero sin llegar a quemarse. Si nos gusta el picante, es el momento de añadir la guindilla.

Agregamos entonces las pochas y sofreímos unos minutos junto con las cebollas, incorporamos el vino y dejamos evaporar el alcohol.

Añadimos los chipirones y las almejas, salpimentamos y dejamos cocinar 3 o 4 minutos más para que se integren bien todos los sabores. Retiramos del fuego y espolvoreamos con perejil picado y servimos inmediatamente.

 

 

 

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Terrina de carne con la terrina Le Creuset

Publicado el May 21, 2015. 0 comentarios

Nuestra amiga Miriam García, autora del blog El Invitado de Invierno,  siempre sabe sacar buen partido de los distintos utensilios de la cocina. Hace poco se fijó en la terrina cerámica de Le Creuset y ha presentado en su blog una receta que luce por su calidad y su facilidad de preparación. 

Se trata de una terrina de carne a la moruna. Su gracia reside en la calidad de los ingredientes, y encontrar el punto personal preferido en lo que condimento y sazonado se refiere. Una receta fácil, práctica y diferente para disfrutar en el día a día o acompañar un festejo. La podéis ver en su blog aquí.

 

Si te interesa ver más detalles de la terrina cuadrada Le Creuset la encontrarás aquí

Nos alegra también ver que le saca tan buen partido al cuchillo de hierro Pallarès, que encontrarás también en la tienda, aquí

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Arroz caldoso de marisco

Publicado el May 17, 2015. 24 comentarios

En la receta de hoy Virginia, autora de Sweet and Sour, nos presenta un plato para que cualquiera pueda lucirse en la cocina... ¡Y que todos disfruten como el que más comiéndolo! Seguro que este arroz caldoso con marisco os hace la boca agua, así que sólo puedo animaros a seguir su receta.

 

 

La de hoy es una de esas recetas para disfrutar de las comidas al aire libre estos días de verano. Pero ojo, no os engañéis, es un plato de ésos que sirven para disfrutar todo el año, para servir en una comida familiar o de amigos de domingo y quedar como una reina. Porque habremos de reconocer que, los domingos, el arroz acaba siendo el plato más repetido en la mayor parte de las casas. Al menos lo ha sido durante mucho, mucho tiempo, en la mía, mi padre adoraba la paella de los domingos.

Aunque hoy lo vamos a vestir de gala y lo vamos a cocinar con marisquito rico, que le va a dar un sabor intenso a mar, absolutamente delicioso. El sabor del marisco, junto con el vino blanco, el zumo de naranja y el azafrán, convierten este plato en un manjar al que resulta difícil resistirse.

Lo hemos preparado en la cocotte baja tipo cacerola de Le Creuset, que para mi gusto es ideal para preparar arroces caldosos y risottos entre otros guisos porque, al tener una base amplia, permite que el calor llegue de forma uniforme por todos los alimentos. Además, el hierro fundido mantiene perfectamente la temperatura, y el vitrificado evita que el arroz se nos agarre al fondo. Una de esas joyas que debido a su calidad, se mantiene como nuevas y pasan de generación en generación.

Vamos con la receta de arroz caldoso de marisco, que es sencilla.

 



INGREDIENTES

(Para 6 personas)

  • 350gr de arroz bomba
  • 900gr de agua
  • 12 mejillones grandecitos
  • 12 mejillones de roca (pequeños)
  • 250gr de anillas de calamar o txipirones limpios
  • 400gr de almejas
  • 6 gambones
  • 1 pimiento verde hermoso cortado en brunoise
  • 3 tomates rojos, maduros y rallados
  • 150gr de vino blanco seco
  • Unas ramitas de perejil fresco (yo el de mi ventana)
  • 50gr de zumo de naranja
  • Unas hebras de azafrán
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta recién molida

 

PREPARACIÓN

  1. Comenzamos preparando los gambones. Los pelamos retirándoles las cáscaras, dejando solo el final de la cola. Les retiramos la cabeza y el intestino con ayuda de un palillito, saldrá solo, tirando suavemente de él. Reservamos.
  2. Ponemos una cazuela a fuego fuerte con el agua y unas ramas de perejil. Introducimos las cascaras y cabezas de los gambones. Dejamos que hierva durante unos 15-20 minutos una vez alcance el hervor, no más, o puede que nos dé mal sabor. Colamos exprimiendo bien el líquido y sustancia de las cabezas. Trituramos el caldo resultante con la batidora de mano, porque no retiraremos el perejil y así lo trituraremos bien para que nos de saborcito. Reservamos.
  3. Limpiamos bien los mejillones grandes con ayuda de un estropajo, retirándoles las barbas. Los depositamos en una sartén con un culín de vino blanco y los cubrimos con una tapa. Ponemos a fuego fuerte y cuando se vayan abriendo vamos retirando a un bol. Retiramos, las cascaras y reservamos la carne. Colamos el líquido que hayan soltado y reservamos junto con el caldo de los gambones. Ésta será la sustancia de nuestro arroz meloso de marisco.
  4. Ponemos nuestra cocotte al fuego con el aceite. Cuando esté caliente, añadimos los ajos picados muy finos y el pimiento verde cortado en brunoise (en cuadritos pequeños). Dejamos que se haga a fuego medio hasta que veamos que el pimiento está blandito.
  5. Subimos el fuego y vertemos el vino blanco y el zumo de naranja, y dejamos que se evapore el alcohol.
  6. Añadimos el tomate rallado y dejamos rehogar unos 5 minutos.
  7. Mientras se está rehogando el tomate, troceamos las bolsas de los chipirones en rodajas gruesitas, luego merman con la cocción y si las picamos muy pequeñas no se verán. Dejamos las alas y los cuerpos tal cual, salvo que sean muy grandes, en cuyo caso picamos en un par de trozos.
  8. Una vez se haya rehogado el tomate, añadimos los chipirones y dejamos hacerse otros 5 minutos a fuego vivo.
  9. Por último, añadimos las almejas y damos una vueltas, dejándolas rehogar y que suelten sus jugos.
  10. Añadimos entonces el arroz, dejamos que se rehogue y se impregne de los sabores del fondo de la cocotte un par de minutos. 
  11. Tostamos el azafrán sobre un papel albal, Reservamos.
  12. Bañamos todo el arroz con el caldo caliente que teníamos reservado de los mejillones y gambones y añadimos el azafrán reservado. Mezclamos bien, y ponemos a fuego alto. Dejamos cocinar durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando. Esto ni es una paella, que no se puede tocar el arroz, ni es un risotto en el que tenemos que remover continuamente para sacar todo el almidón.
  13. Cuando veamos que el arroz está cocinado, unos 15-18 minutos, añadimos los cuerpos de los gambones y dos gambones enteros para decorar, además de unos mejillones de roca.
  14. Dejamos fuera del fuego ya, durante unos 2-3 minutos.
  15. Añadimos entonces la carne de los mejillones grandes.
  16. Servimos de inmediato, espolvoreado de perejil picado muy fino, o de brotes de rúcula que le darán un punto ligeramente picantillo delicioso.



Consejos

- Me gusta usar arroz bomba porque no tiene problema para absorber los líquidos y mantener a la vez la textura del grano.
- No conviene añadir las almejas y mejillones desde el primer momento, pues la carne sino se vuelve chicholsa y acorchadas.
- Si dejamos el arroz cocinado un tiempo, quedará mas seco, porque le arroz absorbe el liquido. Así que si os gusta este arroz caldosito como a mi, os recomiendo servirlo y degustarlo de inmediato.


A disfrutar,

Virginia

 

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Mar y Montaña en la skillet

Publicado el May 11, 2015. 0 comentarios

Con el buen tiempo nos apetecen más las comidas ligeras y saludables, pero sin duda no queremos renunciar al sabor y al placer de la buena comida.

Carmen, en su blog Yerbabuena en la Cocina, nos propone una receta que encaja perfectamente en este marco: alcachofas con almejas, un mar y montaña lleno de matices y sabor que estoy convencida te sorprenderá. Te animo a ver la receta aquí.

La receta la ha preparado en la sartén skillet de Le Creuset, una sartén de alta calidad que es toda ella de hierro fundido, mango incluido, lo que te permite llevarla de los fogones al horno si lo requieres, para terminar su presentación en la mesa. Con ese aire rústico, ¡el éxito está asegurado!

 

 

 

 

 

 

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Almejas en salsa

Publicado el May 10, 2015. 5 comentarios

Raquel, autora de Los Tragaldabas, tuvo un flechazo con la sartén French Collection de De Buyer (la clásica de hierro con un mango especial). Si bien ella se enamoró de esa bonita sartén, yo me he enamorado de la receta que hoy nos trae: fácil de preparar e ideal para el buen tiempo, ¡Con estas almejas en salsa triunfarás seguro!

 

 

Las almejas en salsa es un plato muy mediterráneo, existen muchas formas de cocinarlas y diferentes salsas con las que acompañarlas. Almejas a la marinera, almejas en salsa verde, almejas con vino, algún que otro guiso con ellas….¡¡¡Todas deliciosas!!!

Estos moluscos conocidos como bivalvos, viven bajo la arena y se alimentan filtrando pequeñas cantidades de agua durante las mareas. Es por este motivo, que muchas veces nos podemos encontrar con esa desagradable sensación de masticar arena a la hora de comerlas. Para evitarlo, te recomiendan que mantengas las almejas en un bowl con agua y sal una hora antes de cocinarlas para que expulsen la arena de su interior si la contienen. También puedes aplicar un chorreoncito de vinagre en el agua en vez de la sal. Estos trucos te servirán para hacer un filtrado casero de nuestros moluscos.

La receta que hoy te traigo es una receta sencilla y muy asequible. Perfecta para cualquier momento, tanto para un aperitivo, como un entrante o para una cena romántica. Y digo romántica porque si además la presentas en una sartén como ésta seguro que tu pareja pillará la indirecta. Con un diseño típicamente francés, ahora también podemos disfrutar de esta gran sartén en su edición limitada "French Collection". Su mango recrea la Torre Eiffel en acero inoxidable fundido, para transportarnos a la ciudad de la luz cada vez que usemos esta sartén "Made in France". Y si aún no conoces esta ciudad, qué mejor manera de decirle a tu pareja “vamos a vivir un romántico fin de semana en París”.

 



Cocinar con las sartenes de De Buyer es sinónimo de cocina saludable. Fabricadas con hierro natural, sin recubrimientos, en ellas podemos cocinar cualquier tipo de alimento desde carnes, verduras, huevos y son aptas para cualquier fuente de calor. Si quieres conocer un poquito más sobre estas sartenes y su cuidado te recomiendo que visites este artículo

Y ahora vamos con la receta Ahhh, un consejo: ¡No te olvides de comprar pan para mojar en su rica salsa!

 

Ingredientes

1kg de almejas
1 cebolla
2 dientes de ajo
Tomates cherry
Perejil fresco
Sal
Aceite de oliva virgen extra
150ml de vino blanco

 

Elaboración de la receta

1. Ponemos las almejas en agua con sal una hora antes de hacerlas. Pasado este tiempo, lavamos muy bien bajo el grifo y reservamos.
2. Troceamos muy finita la cebolla y los ajos.
3. Ponemos el aceite de oliva en la sartén, cubriendo la base de ésta y calentamos a fuego medio-bajo.
4. Una vez caliente el aceite, pochamos la cebolla y los ajos hasta dorar sin quemarlos.
5. Añadimos los tomates cherry que previamente hemos cortados por la mitad. Con ayuda de una espátula de madera o una espátula de silicona, aplastamos alguno de ellos para que suelten su jugo. Si quieres puedes añadir en este paso una cucharada de salsa de tomate frito casero. Removemos durante unos minutos.
6. Incorporamos el vino y dejamos que evapore el alcohol.
7. Añadimos las almejas, la sal, el perejil picado y mezclamos todo, esperamos a que las almejas abran y la salsa reduzca un poco (si queda alguna almeja sin abrirse, la retiramos). Para facilitar el proceso, puedes cubrir la sartén con una tapa.

 

 

 

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Fideuá de setas y gambas

Publicado el May 03, 2015. 3 comentarios

Hoy Beatriz, autora de To Be Gourmet, nos trae una receta muy popular, una fideuáLe da un toque más personal al incluir entre los ingredientes setas variadas, y sólo hace falta ver el resultado para concluir que vale la pena intentar hacerla en casa. ¡Os invito a probar! 

 

 

Me gusta preparar fideuá porque es más rápida que la paella y es un sustituto perfecto de aquélla para esos domingos en que nos juntamos muchos en torno a la mesa y apetece un plato único y que guste a todos.
He basado esta receta en la fideuà de Gandia, donde es el plato estrella. La historia es muy curiosa:
“Gabrielo” era cocinero de embarcación y “Zabalo” era su ayudante. Según cuenta la familia de Gabrielo oriundo de Gandía, el patrón era muy aficionado al arroz y al resto de los marineros casi nunca les llegaba su ración de arroz a banda, el plato que comían habitualmente. Para solucionarlo, el cocinero pensó en cambiar el arroz por los fideos para ver si al patrón le gustaba menos.

Hay quien piensa que es más fácil hacer fideuá que paella, pero yo no lo tengo tan claro. La cocción de la pasta es más corta y hay que controlar muy bien las cantidades, la intensidad del fuego, el tipo de pasta (hay varios números y grosores) y que el fideo quede al dente.

En este caso, yo le he añadido pequeñas setas porque le van fenomenal y le dan un toque distinto, y he utilizado la paellera de hierro carbone plus de Buyer.
La de 28cm que es ideal para dos personas y preciosa para llevar a la mesa; también suelo preparar en ella calderetas un poco especiales con marisco, que no son muy del gusto de los niños y que nos tomamos mi marido y yo mano a mano.
Me encanta por su estética y por cómo responde en la cocina, manteniendo y concentrando el calor. Hace que tenga la sensación de cocinar con fuego aunque la esté utilizando sobre la vitrocerámica.

Ingredientes para dos personas (para más doblar o triplicar ingredientes)

  • 180 g de caldo de pescado
  • 90 g de fideos para fideuá (nº 3, o rizados)
  • 5 dientes de ajo
  • 10/12 gambas
  • Un poquito de sepia
  • Pequeñas setas variadas
  • Aove
  • Pimentón
  • Sal


Preparación

En la paellera ponemos un chorro de aceite y sofreímos el ajo bien picado. Agregamos las cabezas de las gambas y las machacamos para que saquen todo su jugo.

 


Las retiramos y descartamos, y sobre ese aceite manchado hacemos las gambas muy poco tiempo. Las resevamos y en el mismo aceite ponemos la sepia en trozos muy pequeños y las setas. No hay que lavarlas, sólo pasarles un trapo para que no suelten agua.

 


Las sofreímos unos diez minutos, salamos al final y añadimos los fideos. Los tostamos unos minutos antes de añadir el caldo. Vertemos éste, rectificamos de sal y probamos el punto. Dejamos unos 7/8 minutos; al final no debe quedar caldo.
Las gambas se añaden casi al final de la cocción para que queden tiernas.

Esta fideuá con setas y gambas es un plato sencillo y delicioso, que con un poco de práctica bordaréis!

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Empanada de carne

Publicado el Apr 26, 2015. 1 comentario

Hay platos que sólo verlos sabemos que gustarán a todos. El que hoy nos trae Luisa, autora de Cocinando con mi Carmela, es una de ellas: una tradicional receta de empanada de carne. Una receta que prepararás fácil y rápidamente, y que seguro triunfará en casa! La ha preparado en la fuente Revol, con esa línea tan característica de la mítica marca francesa (puedes ver más productos aquí). 

 

Hoy os traigo una receta que es todo un clásico, pastel de carne o empanada de carne como la llamamos nosotros. Lo bueno de esta receta es que es muy socorrida, por lo menos para mi; y si la preparas con masa que adquieras en el supermercado aún más, aunque te recomiendo que si tienes tiempo la hagas casera, es mucho más rica.

 



La empanada ya sabemos todos que es una masa que podemos rellenar de carnes, verduras o pescado -podemos jugar con muchas combinaciones. Su nombre proviene del castellano empanar, que significa encerrar algo en masa o pan para cocerlo en el horno. Este origen se remonta a la costumbre de rellenar los panes con viandas o vegetales que los pastores llevaban cuando salían al campo. Con el tiempo se acabó cociendo la masa con el relleno, y más tarde se elaboraron diferentes masas para envolver el relleno. Este tipo de platos dio origen, por ejemplo, al famoso calzone italiano o las empanadas gallegas.

En la Edad Media, se utilizaba este tipo de preparación porque era el modo de conserva de la carne: con la cocción dentro de la masa duraba varios días. En España, en esa época se elaboraban con harina de trigo o centeno y se rellenaban con carne de caza o con pescado, otras veces con resto de guisos.

Nuestras empanadas más famosas son las de Galicia, Asturias y Cantabria, aunque se consumen en todas las regiones, y también podemos encontrar el típico hornazo relleno de chorizo en Salamanca o Ávila.

A la hora de su preparación he utilizado un molde de porcelana apto para el horno que además es súper bonito y va directamente a la mesa, el de Revol. Lo puedes utilizar también para bizcochos o como hacemos en casa, para servir en la mesa la fruta.

Ahora vamos con la preparación, que es bien sencilla.

 

En la foto, fuente y vasos Revol, y cuchillo de acero carbono Pallarès. 

 

Ingredientes

250 gr carne de ternera
250 gr carne de cerdo
100 gr de panceta ahumada
1 cebolleta fresca
Nuez moscada
250 ml de nata
Sal y pimienta
2 láminas redondas de masa quebrada
Huevo para pintar la masa



Preparación

Precalentamos el horno a 180º, mientras en una sartén doramos la cebolla y la panceta. Cuando esté lista, añadir la carne de ternera y la de cerdo, salpimentar, añadir la nuez moscada y dorar. Cuando esté medio dorada, añadir la nata líquida, dejar unos 15 minutos removiendo de vez en cuando.
En la fuente que utilicemos para el horno, colocar la masa quebrada, pinchar con un tenedor toda la superficie para que no suba. Extender el relleno de manera uniforme, con ayuda de una espumadera por si suelta un poco de agua por la nata.

Ahora, la lámina que nos queda, cortarla en tiras e ir poniendo como veis en la imagen, primero en una dirección y luego en transversal, dejando un centímetro de hueco. Cuando lo tengamos listo, unir los bordes con las tiras y pintar con el huevo ya batido, introducir en el horno durante unos 15-20 minutos. Estar pendiente, sabemos que cada horno es un mundo y se nos puede quemar por arriba. Una vez que esté lista, dejar enfriar, se puede tomar templada. 


Espero que lo disfrutéis tanto como en casa.

 

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Tajine de boquerones

Publicado el Apr 24, 2015. 8 comentarios

Carmen, autora de Yerbabuena en la Cocina, nos transporta hoy al mundo de las especies y la cocción lenta. Lo hace con sus recuerdos y con la receta que hoy nos presenta, preparada en tajine. Estoy convencida que la facilidad y sabor de esta receta os cautivará!

 

 

Hace unos años tuve la suerte de viajar a Marrakech, todavía conservo en mi memoria los colores tan intensos, el olor a especias, y la sensación de vida de aquella ciudad.
Todo Marrakech gira en torno a la plaza Yamaa el Fna, durante el día se llena de gente de lo más variopinta, desde encantadores de serpientes o adiestradores de monos, pasando por dentistas, contadores de cuentos, vendedores de los más dulces zumos de fruta y de los más ricos frutos secos, etc. De noche la plaza se transforma, de repente se llena de color con las miles de lucecitas y cientos puestos de comida inundan Yamaa el Fna, llenando cada rincón con multitud de olores. ¡Realmente todo un espectáculo!

El tajine es un plato tradicional de la cocina del norte de África en especial de Marruecos, Túnez y Argelia, se prepara en un recipiente poco hondo de barro cocido y barnizado cuya tapa cónica, hace que se mantenga el calor y el vapor durante y después de la cocción, ya al condensarse éste en la parte superior de la tapa, cae de nuevo en forma de agua sobre los alimentos, evitando de ésta manera que se resequen y aportando todo su sabor al cocinarse con sus propios jugos.

Existen gran variedad de tajines, tanto de carnes como los de cordero, pollo, ternera, como de pescados, siendo los más habituales los tajine de sardinas o boquerones, o los de verduras. Dependiendo de cada uno se condimentan distintos ingredientes, tanto dulces como salados, miel, frutos secos y especias.

Los tajines de pescado se suelen condimentar con un marinado llamado Chermoula cuyos ingredientes son el cilantro, perejil, ajo, pimienta negra, comino, pimentón, zumo de limón y aceite de oliva. Como imagináis toda una sensación de sabores en un bocado.

Además si como yo, os decidís por ésta tajine de Emile Henry, estaréis apostando no solo por la mejor y más sabrosa de las cocciones, además lo haréis por la manera más saludable y elegante posible gracias al diseño, color y esmaltado. ¡Todo un capricho al alcance de cualquiera!

¡Vamos a por la receta!

 

 

 

Ingredientes

• 1 Kg. Boquerones limpios y quitada la espina central
• 4 Tomates rallados
• ½ Pimiento rojo
• 4 Dientes de ajo machacados
• ½ Cucharadita de pimentón
• ½ Cucharadita de pimienta negra
• ½ Cucharadita de comino molido
• El zumo de medio limón, otro medio para decorar
• Cilantro fresco
• Perejil
• Un chorrito de aceite de oliva virgen
• Sal


Elaboración

Limpiamos, sacamos la espina a los boquerones de modo queden abiertos y secamos. Preparamos la marinada o chermoula mezclando en un recipiente, los dientes de ajo machacados, el pimentón, si os gusta podéis utilizar un poco de picante, la pimienta negra, el comino, el cilantro y perejil bien picado, el zumo de medio limón, la sal y un chorrito de aceite de oliva. Removemos bien.
Ponemos un boquerón abierto y sin espina en la palma de la mano con la parte de la piel hacía abajo, y la parte de donde iba la espina hacia arriba, impregnamos ésta última con un poco de la mezcla anterior, cubrimos con otro boquerón a modo de libro, de manera que la parte de la pieles de los boquerones quede afuera y la de las espinas hacia dentro. Al ir en contacto y ser muy potente de sabor solo añadimos la marinada en uno de los dos boquerones. Pasamos a un plato y reservamos. Así hasta terminar con todos los boquerones.
Rallamos los tomates y colocamos en el tajine, añadimos la chermoula sobrante y removemos para integrar bien. Con cuidado colocamos sobre el tomate los boquerones de la manera más estética posible. Cortamos el pimiento en tiras y el limón en medias rodajas y decoramos alrededor del pescado.
Colocamos la tapa al tajine y llevamos al fuego, primero a fuego medio y a continuación más fuerte. Dejamos cocinar el pescado 15 minutos. Servimos presentado en el mismo tajine.

 

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Crepes saladas de queso

Publicado el Apr 09, 2015. 6 comentarios

Raquel, autora del blog Los Tragaldabas, nos presenta una receta que me gusta especialmente: ¡los crepes me vuelven loca! Solucionan tanto un desayuno como una cena y son de lo más fácil de preparar en casa. Si aún no te has atrevido, te animo a probar este mismo fin de semana!

 

 

Se denomina crepe a la receta europea originaria de Francia elaborada principalmente con harina de trigo, con la que se cocina una masa en forma de disco. Se sirve habitualmente como base de un plato o postre aplicándole todo tipo de ingredientes dulces o salados.

Las crepes son originarias de la región de la Bretaña, al oeste de Francia. Es un plato muy consumido en todo el país, especialmente en La Fiesta de la Candelaria, acompañándolas de sidra.

Los ingredientes principalmente de esta masa son: harina, huevos, leche, mantequilla y azúcar. Las crepes podemos cocinarlas de dos formas posibles: crepes dulces, con base de harina de trigo, y crepes hechos con harina de trigo sarraceno. Se obtiene por la cocción de la pasta extendida en forma de disco y cocinada por sus dos caras, en una sartén o en algo más específico como una crepera.

Para esta receta he utilizado la crepera mineral de Buyer que os la recomiendo, es perfecta para elaborar estas masas (y otras recetas también!), son la mejor opción para una cocina saludable, además de ser magníficas porque no se pegan y las masas tienen una cocción uniforme. Está fabricada artesanalmente con hierro natural sin productos químicos ni recubrimientos. Dispone de una capa de cera de abeja natural que protege y ayuda a la crepera a alcanzar una superficie anti adherente de manera natural. Se puede usar en todas las fuentes de calor incluida la inducción. Si queréis saber más aquí tenéis este post que seguro que os ayudará a saber más de estas sartenes.

En España solemos acompañarlas de nata montada, azúcar, mermelada, chocolate... y también tenemos las versiones saladas perfectas para los desayunos, con jamón york y queso, y otros embutidos. En Galicia conocidas como “filloas”, y Asturias “frixuelos”, son muy típicas en los carnavales. En el resto del mundo también tienen su versión de las crepes, en Rusia los “blinis”, en México los “tacos”, los húngaros el “palacsinta”, los italianos el “cannelloni” y los chinos el “eggrill”.

 

En la foto, cuchillo de acero carbono Pallarès, y Crepera De Buyer.

 

Ingredientes

⁃ 220gr de harina de trigo

⁃ 250ml de leche entera

⁃ 250ml de agua natural

⁃ 2 huevos grandes

⁃ 1 cucharadita de sal

⁃ 100gr de queso edam

⁃ 1 cebolleta fresca

 

Elaboración

Tamizamos la harina sobre un bol, añadimos la leche, el agua, los huevos, la sal y batimos enérgicamente hasta tener todo integrado. Debe quedar una masa lisa y consistente.

Dejamos reposar como mínimo una hora.

Rallamos el queso Edam con ayuda de un procesador de alimentos o rallador.

Picamos muy finita la cebolleta fresca.

Una vez pasado el tiempo de reposo de la masa, incorporamos el queso, la cebolleta y batimos para mezclarlo todo.

Ponemos nuestra sartén al fuego medio alto y engrasamos con una poquita mantequilla.

Esperamos a que se caliente y hacemos nuestros crepes. Una vez vertida la masa en la sartén, ayúdate de movimientos circulares para repartir la masa sobre toda la sartén. Además de esta manera te quedarán finitas, que de eso se trata. Y si eres un aficionado a las crepes, el rodillo de madera te ayudará a repartir la masa uniformemente. 

Cuando veáis que se forman burbujas y que se ha hecho de un lado, volteadla con la ayuda de una espátula para que se haga del segundo lado. Cuando la veis hecha (se hace en unos pocos segundos más), retiradla, y podéis volver a añadir masa a la crepera para elaborar una segunda crepe, y así sucesivamente.

 

 

Podemos acompañar estas crepes con lo que más nos guste, en este caso yo he optado por hacer unos champiñones a la plancha con una poquita sal, pimienta y aromatizados con unas hojitas de curry fresco. Pero como os digo si tenéis sobras de carne, pescado ahumado o simplemente untado de una crema de queso, admiten cualquier combinación posible.

 

En la foto, tabla de madera de olivo de Bérard

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Ratatouille

Publicado el Mar 26, 2015. 13 comentarios

Tenemos el buen tiempo a la vista, y con él un montón de vegetales de temporada que llenarán nuestra cocina de color y nuestra mesa de comida sana y sabrosa sin grandes complicaciones.

Carmen, autora de Yerbabuena en la Cocina, nos propone una receta tradicional y saludable que estoy convencida os encantará. Propone presentarla con salsa romesco, un acompañamiento ideal para este plato. ¡Buen provecho!

 

 

Cuando pienso en Ratatouille, lo primero que me viene a la mente es la famosa película: recuerdo cuando mis hijos eran más pequeños y cada estreno de Disney suponía todo un acontecimiento en casa. ¿Quién me iba a decir a mí, mientras veía ésta película comiendo palomitas con mis niños, que algunos años después el argumento iba a tener tanto que ver con mi vida actual y la de mis hijos, y que nuestro mundo iba a girar tanto en torno a la cocina?

Pero volviendo a la receta, Ratatouille es un plato procedente de la gastronomía tradicional francesa a base de berenjenas, tomates, calabacín y otras hortalizas, viene a ser el equivalente a nuestro pisto manchego y está muy extendida por gran parte del mundo.

Es un plato nutritivo, saludable y delicioso, que por si solo constituye un excelente primer plato o entrante, una maravillosa cena, o el mejor acompañante de una carne o pescado.

Hay distintas variantes, pero en esta ocasión he optado por la más sencilla, utilizando tan solo vegetales y hierbas aromáticas; eso sí, no he podido resistirme a darle un toque personal y lo he acompañado de una salsa tan rica y nuestra como la romesco.

¿Queréis sorprender a vuestros invitados con un plato rico, sano y colorido? Tan solo necesitaréis unas hortalizas bien frescas, un buen aceite de oliva extra virgen, unas hierbas aromáticas y un poco de gracia a la hora de colocar los ingredientes… Si además tenéis la suerte de hacerlo en una fuente tan bonita y versátil como ésta de Emile Henry, mejor que mejor, ya que disfrutaréis de una cocción lenta y uniforme, de una presentación excelente y mantendréis la comida caliente durante más tiempo. ¡Para mi Emile Henry es sinónimo de calidad y de buen gusto!¡Vamos a por la receta!

 

Ingredientes

2 Berenjenas

2 Calabacines

 2 Tomates

2 Cebolletas

1 Pimiento rojo

1 Pimiento verde

Aceite de oliva virgen extra

Tomillo fresco

Sal

Pimienta negra

Salsa romesco

 

En la foto, la cesta de fruta de Kitchen Craft y la tabla de cortar de madera de olivo de Bérard.

Elaboración

Lavamos muy bien las hortalizas para no correr ningún riesgo ya que las vamos a utilizar con su piel.

Cortamos las berenjenas en rodajas, añadimos un poco de sal y las colocamos en un escurridor para evitar que amargue, mientras seguimos con el resto de las hortalizas. Para cortar en rodajas, podemos ayudarnos de una mandolina para conseguir cortes homogéneos.

Cortamos los calabacines, los tomates y los pimientos en rodajas del intentando que todo sea del mismo grosor que las berenjenas.

Quitamos la primera capa de las cebolletas y las cortamos de igual manera que lo anterior. Lavamos la berenjena y secamos con papel de cocina.

Precalentamos el horno a 180º. Engrasamos la bandeja con aceite de oliva, y disponemos las hortalizas por capas alternándolas de manera que queden un poco levantadas y procurando que resulten armónicas de colorido.

 

 

Una vez colocadas, salpimentamos, añadimos el tomillo fresco y un chorrito de aceite de oliva virgen extra por toda la superficie. Horneamos a 180º durante 25 minutos.

Presentamos en la propia bandeja, montamos el plato poniendo las verduras en forma de milhojas y acompañamos con un poco de salsa romesco.

¡Nuestra Ratatouille ya está lista para degustar!

 

  

Esta es una receta totalmente sana y saludable, si suprimimos la salsa romesco y no abusamos del aceite y la sal, éste ratatouille se convertirá en un aliado ideal para personas con algún tipo de limitación en la alimentación, por ejemplo con hipertensión, sin dejar de disfrutar por ello.

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Tagliatelle de remolacha con salsa de gorgonzola y piñones

Publicado el Mar 22, 2015. 6 comentarios

Hacer pasta en casa, aunque parezca complicado, resulta muy fácil. Sólo se necesita harina y huevo, y seguir los pasos de amasar, estirar y cortar. Unos pasos sencillos que nos traen unos resultados en textura y sabor radicalmente diferentes al de la pasta que compramos habitualmente. 

Hoy Virginia, autora de Sweet&Sour, nos presenta la receta con un toque distinto de color y sabor. ¡Irresistibles! Toda una tentación que no os podéis perder

 

 

Últimamente estoy en modo pasta total. Probando mezclas y tipos de pasta. Esta receta que hoy os traigo es deliciosa, por el punto ligeramente dulce que la remolacha deja en la pasta y el contraste con el punto alegre del queso gorgonzola. Para mí de 10.

Además, para rebajar el punto de grasa de la salsa de esta receta, porque ya nos lo aporta el queso, no hemos querido añadir nata y la hemos sustituido por leche evaporada, que hace la salsa más ligera, menos calórica y menos pesada. Debemos cuidar la salud y la línea.

La pasta de remolacha es sencilla y como veis da un color al plato precioso. Es cierto que con la cocción se pierde parte de ese color intenso de la remolacha, pero aun así resulta un plato de lo más colorido.

La remolacha la podéis añadir asada o cocida, y lo mismo de la que encontráis envasada en los supermercados o casera.

No me cansaré de decirlo, pero preparar pasta fresca es tan sencillo que quienes os animéis a prepararla repetiréis y hasta os enganchareis, como ocurre en cierta manera con el pan casero. Una máquina de una marca tradicional como Imperia, es sinónimo de éxito en el resultado, y por un precio absolutamente razonable. Además, el sabor de la pasta fresca casera no tiene nada que ver con las pastas compradas, y tiene la ventaja que podéis preparar pastas de todo tipo y a vuestro gusto.

La receta de la pasta de remolacha varía ligeramente en cuanto a proporciones de la tradicional, principalmente porque para que el color sea intenso añadimos una buena cantidad de remolacha en puré, y lo que hacemos es retirar un par de huevos para compensar y mantener la proporción de sólidos y líquidos. En cualquier caso, el sistema es el mismo que el que podéis encontrar en el tutorial sobre "Como preparar pasta fresca en casa". Vamos con la receta.

 

INGREDIENTES: (Para 4 raciones)

Para la pasta de remolacha:

300 gr. de harina "00" o una mezcla de 210 gr. de harina y 70 gr. de semolina.

150 gr. de puré de remolacha*

1 huevo "M"

1 pizca de sal

Agua abundante y sal para la cocción de la pasta

*Todas las harinas no absorben la misma cantidad de agua, así que comenzad por añadir 100 gr. de puré de remolacha, hasta obtener la textura deseada. Recordad que solo incorporamos un huevo y por tanto la pasta no debe ser demasiado blanda, sino preferiblemente más bien sequita.

 

Para la salsa de gorgonzola y piñones:

120 gr. de queso Gorgonzola

200 ml de Leche evaporada

50 gr. de piñones

Pensamientos comestibles para decorar.

 

PREPARACIÓN

Comenzamos preparando nuestra pasta fresca de remolacha: Para ello trituramos la remolacha hasta convertirla en puré. Mezclamos con el huevo y reservamos.

 Si seguimos el método tradicional, mezclamos y tamizamos la harina y la sal (si la usamos), depositándola directamente sobre la mesa de trabajo o en un bol amplio.

Hacemos un hueco en el centro y depositamos en su interior el huevo y la remolacha mezclados. Con ayuda de un tenedor, vamos incorporando poco a poco harina de los laterales al centro. Cuando empiece a formase una masa semiblanda, la comenzaremos a amasar con más fuerza hasta conseguir una masa elástica y homogénea. Envolvemos en film, y  llevamos al frigorífico por espacio de 1 hora.

Tened en cuenta que la masa debe resultar una masa más bien durita, que no se pegue a las manos, pues de lo contrario si obtuviésemos una masa demasiado húmeda o blanda nos resultaría luego muy difícil laminarla. Por eso, si vemos que nos hace falta más remolacha porque es demasiado dura, o más harina porque es demasiado blanda, la añadiremos mientras amasamos y mezclamos.  

 

Si utilizamos nuestra Kitchen Aid, ponemos todos los ingredientes en el bol de la batidora y mezclamos lentamente a velocidad 1 con el accesorio de pala hasta obtener una masa homogénea.

Cambiamos por el gancho de amasar y continuamos amasando a velocidad 2 durante unos 5-8 minutos, hasta que la masa quede elástica y homogénea. Le damos forma de bola, envolvemos en film y llevamos al frigorífico por espacio de 1 hora. Ya tenemos nuestra masa lista para laminar y cortar. Más fácil imposible.

 

Vamos ahora con el laminado y cortado de la pasta. Sacamos del frigorífico y procedemos a dividir nuestra bola en 4 partes. Guardamos tres de las partes en film y de vuelta a la nevera para que no se sequen.

Para laminar con la máquina de pasta: Aplanamos la porción restante con las manos y la pasamos por el rodillo laminador de la máquina de pasta, en su apertura mayor. La doblamos para conseguir una forma rectangular y volvemos a pasarla en la misma apertura. Repetimos esta operación en esa misma apertura 3 o 4 veces, hasta que nuestra plancha de masa obtenga la anchura del rodillo.

Reducimos un número la apertura del rodillo, enharinamos nuestra plancha de masa y la pasamos por el rodillo. Vamos repitiendo esta operación, reduciendo en cada pasada el grosor del rodillo, hasta finalizar. Obtendremos una lámina muy larga y de un grosor de 1 a 1,5 mm.

 

 

Durante el laminado, es posible que debamos enharinar ligeramente la lámina de pasta para que no se nos pegue.

Una vez lista nuestra lámina de pasta, la dejamos secar colgada en el respaldo limpio de una silla, en una percha o en los utensilios que existen específicos a tal fin. Continuamos con el resto de porciones de masa.

Para laminar la pasta sin máquina, debemos hacer uso de un rodillo. A ser posible pesado y dejarla de un grosor de unos 1 o 2 mm. Cojemos una de las 4 partes en que hemos dividido la bola de masa y la aplastamos ligeramente con las manos. Enharinamos ligeramente la superficie donde vayamos a trabajar y comenzamos a estirarla, dándole giros de 90º, hasta obtener laminas del grosor deseado.

 

Vamos ahora con el corte:  Las máquinas de pasta, además de con la base con los rodillos laminadores, vienen con un par de cabezales con distintos tipos de corte, que se acoplan a la base. De este modo, cada tira de las obtenidas, la cortamos a su vez en tiras de unos 20 cm y la pasamos por el rodillo de corte elegido. Si es necesario enharinamos ligeramente cada lámina de pasta para que no se nos pegue.

Dejamos secar la pasta ya cortada nuevamente colgadas como habíamos hecho con las tiras, mientras procedemos al corte del resto.

Si vamos a realizar el corte manual, cortamos cada tira en tiras de unos 20 cm y las doblamos tres o cuatro veces sobre si mismas, enharinando ligeramente la lámina en cada doblez para que no se pegue. Con un cuchillo afilado cortamos tiras de 2 cm para conseguir nuestros Tagliatelle.

Para cortar la pasta, también podemos hacer uso del rodillo para cortar pasta, con el que puedes hacer el corte con facilidad de forma uniforme.

 

Mientras la pasta se seca, preparamos la salsa de gorgonzola y piñones: En un cazo depositamos la leche evaporada y el queso en pedacitos. Ponemos a fuego medio y dejamos que el queso se funda con la leche evaporada, no quitando un ojo del cazo y revolviendo de vez en cuando.

Mientras tanto, machacamos la mitad de los piñones en el mortero. El resto los tostamos en una sartén sin aceite y reservamos.

Cuando el queso se haya disuelto, añadimos los piñones y dejamos cocinar un par de minutos a fuego medio bajo. Retiramos y reservamos al calor. De esta salsa, la mitad irá a una sartén y el resto a una salsera.

Si la salsa quedase muy espesa podéis fluidificarla con un poco de leche evaporada.

 

 

Lista nuestra pasta y nuestra salsa, procedemos a cocer la pasta en abundante agua hirviendo con sal, durante un par de minutos a contar desde el primer hervor una vez introducida la pasta. Una vez lista, sacamos y colamos de inmediato.

Mientras la pasta se cuece, ponemos una sartén a fuego y añadimos la mitad de la salsa. Cuando la pasta esté cocida y colada, volcamos sobre la salsa y dejamos 2 o 3 minutos, dando unas vueltas para que la pasta se empape bien.

Servimos de inmediato en platos calientes, con una cucharada de salsa por encima y unos piñones. Decoramos con pensamientos comestibles si queréis dar un toque más chic.

 

 

 

Un plato sencillo y absolutamente delicioso, casero de principio a fin.

A disfrutar.

Virginia

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Risotto de tomate y albahaca fresca

Publicado el Mar 15, 2015. 0 comentarios

De las recetas de Patri, de Sabores y Momentos, destacaría que son muy accesibles a todos, y su uso de ingredientes siempre muy naturales. Busca en la simplicidad un toque que te sorprende y te enamora el paladar.

En su blog ha publicado una receta que no tiene ninguna complicación, risotto de tomate y albahaca, pero que despertará tu interés si te digo que en pocas frases te deja muy claro cómo debes hacerlo para conseguir un risotto cremoso, y que su propuesta viene con un toque fresco que te encantará en estos días que vienen de primavera. 

Para elaborar la receta ha usado la sartén skillet de Le Creuset, de la que dice estar ya bien enamorada. Yo me he enamorado de su receta, y de la bonita historia que la rodea. La puedes descubrir en su blog.

 

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Garbanzos con arroz y sofrito de pimentón

Publicado el Mar 08, 2015. 3 comentarios

¡Traigo una noticia que de seguro os gustará! Hoy damos la bienvenida como colaboradora en el blog a Beatriz, autora del blog gastronómico To Be Gourmet. Para llegar a todos de la forma más cálida y cotidiana, ha preparado una receta con los ingredientes de a diario y sin excentricidades: nos trae un plato sin dificultad para preparar, pero con un toque especial, sabroso y sano. ¡Bienvenida Beatriz! Disfrutad de la receta! 

 

 

Este es un plato muy cómodo, se prepara rápido y además se puede servir como único ya que las legumbres unidas a los cereales, en este caso el arroz, constituyen una combinación perfecta, pues consiguen formar una proteína de alto valor biológico.

Se trata de una receta de casa de toda la vida, y que siempre me encanta volver a comer. El intenso sabor de la majada de ajo en combinación con el pimentón hacen de este plato un cocido delicioso y que siempre es bien recibido por todos en los días de frío en que apetece comer de cuchara.

En esta ocasión lo he presentado en un recipiente que me parece ideal para emplatar y servir directamente en la mesa. Se trata del molde cerámico de Emile Henry.

 

 

 

Aunque es un molde previsto para hacer deliciosas quiches, me parece precioso como recipiente para utilizar con otro tipo de preparaciones. Al ser cerámico mantiene el calor y evitamos que se enfríe la comida, y así podemos lucir nuestros platos o guisos sobre el mantel y que cada cual se sirva la cantidad que le apetezca.

 

 

Ingredientes

- 350 g de garbanzos

- Una cabeza de ajos

- 120 g de arroz

- Un cubito de caldo de ave concentrado

- Unas ramitas de perejil

- Un par de hojas de laurel

- Aceite de oliva virgen extra

- Sal

 

Preparación

La noche anterior dejamos los garbanzos a remojo en un bol con agua. Al día siguiente los escurrimos y los colocamos en la olla rápida, yo uso de toda la vida la de WMF.

Añadimos un poco de agua, un par de dedos por encima de los garbanzos, y ponemos a fuego medio sin tapar del todo.

Mientras en un mortero majamos el ajo y el perejil con un poco de sal. El de Emilie Henry me gusta mucho porque tiene gran capacidad, es más higiénico que los de madera, y sujeta muy bien el contenido.

 

 

Con una espumadera si la tenéis, y sino con una cuchara, desespumamos el agua en que cuecen los garbanzos para retirar impurezas y vertemos la majada. Añadimos el cubito de caldo concentrado y cerramos la olla. Cuando hayan subido los añillos contamos 7 ú 8 minutos. Apagamos y esperamos a que bajen los añillos del todo antes de abrir.

Abrimos la olla, añadimos el arroz y mantenemos a fuego medio. En una pequeña sartén ponemos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y añadimos dos o tres cucharadas de pimentón. Dejamos que se caliente con cuidado de que no se queme, con uno o dos minutos más que suficiente, y añadimos al cocido.

Esperamos unos quince minutos a que se haga el arroz con la olla destapada. En el último momento rectificamos de sal.

Llevamos los garbanzos al molde de quiche para presentarlos en la mesa. Previamente podemos dejarlo unos minutos dentro del horno a 50º para que esté templado y mantenga aún mejor el calorcito del cocido.

 

 

Un plato suculento y muy completo que va a gustar seguro.

Beatriz

 

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Frittata de tomate

Publicado el Mar 05, 2015. 2 comentarios

 A veces nos apetece ver recetas fáciles, rápidas y sabrosas, ¿verdad? Pues sin duda esta receta que nos trae hoy Raquel, autora de Los Tragaldabas, cumple los tres requisitos; especialmente el de sabrosa, porque estaremos todos de acuerdo que la receta tiene una pinta estupenda. No os la perdáis, ¡Porqué os va a encantar!

 

 

La frittata es una especialidad muy típica de la cocina Italiana, la palabra Frittata proviene del italiano “fritto”, es una elaboración muy similar a nuestra tortilla, al igual que esta la podemos rellanar de variadísimos ingredientes como verduras, carne, quesos etc. La diferencia radica es que al contrario que nuestra tortilla, la frittata se sirve abierta y se le añaden los ingredientes en la parte superior.

Una de las frittatas más conocidas es la di cipolle ( de cebolla), es un plato popular de la cocina italiana compuesto principalmente por cebollas blancas que son fritas en abundante aceite de oliva, huevo, sal, queso y pimientos, es un plato muy humilde que se consumía generalmente por los trabajadores. Actualmente ha variado algo y se acompaña de muchos ingredientes más siendo uno de los platos que podemos encontrar en casi todos los restaurantes y bares.

Este plato me encanta, es una elaboración sencilla y muy vistosa, ideal para cualquier comida o cena entre amigos. Además el mejor recipiente donde podéis hacerla es en la skillet de Le Creuset, como sabéis la frittata se termina haciendo en el horno y con la skillet ahorraréis tener que estar cambiando de sitio la elaboración ya que esta se puede usar tanto en la vitrocerámica como en el horno. El hierro fundido hace que el calor se reparta perfectamente por toda la superficie y se haga de manera homogénea perfecta para cualquier tipo de cocina incluida la inducción y preciosa para presentar nuestros platos en ella.

 

 

Ingredientes para la frittata

4 tomates

1 cebolla

1 calabacín

Aceite de oliva virgen extra

4 huevos

50ml de leche

Sal

Pimienta

25 gr. Queso parmesano

 

Elaboración de la receta

Ponemos en nuestra skillet un poquito de aceite de oliva y calentamos.

Añadimos la cebolla cortada en juliana, el calabacín en daditos y tres de los tomates cortados en rodajas (reservamos el otro tomate), sofreímos todo unos minutos.

En un bol grande batimos los huevos con la leche, añadimos el sofrito de las verduras,el queso parmesano rallado, salpimentamos y volvemos a poner todo en la skillet a fuego bajo.

Colocamos encima el tomate que habíamos reservado cortado en rodajas y dejamos que se cuaje.

Precalentamos el horno a 180ºC.

Una vez que ya casi esté cuajada nuestra frittata metemos en el horno (180ºC) para que acabe de hacerse por arriba.

Cuando esté dorada sacamos y servimos.

 

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Blinis con crema de queso y huevos de codorniz

Publicado el Feb 08, 2015. 2 comentarios

Hoy damos la bienvenida a Raquel Carmona, a quien no sólo conoceréis por su blog gastronómico Los Tragaldabas, sino por ser co-autora del libro La Mesa del Pecado, que recientemente ha sido galardonado como el "Best Innovative Cookbook" (España), premio otorgado por los premios Gourmand World Cookbook Awards 2014.

En su primera entrada en nuestro blog, Raquel nos presenta una receta muy versátil y hogareña: unos blinis que tanto podréis presentar con elaborados complementos en una comida especial, como con algún capricho dulce para la merienda de los peques.

¡Bienvenida, Raquel! Y a todos, ¡Qué aprovechen estos deliciosos blinis!

 

 

Los blinis son unas tortitas de origen ruso a base de harina de trigo, leche y levadura, pueden comerse bien fritas o cocidas al horno. Es una de las recetas más típicas de la cocina rusa, conocida tambien en diferentes países aunque con diferentes nombres, viene a ser en nuestra cocina el equivalente a la tortita o crepes.

Este tipo de elaboración es muy antiguo, su forma redonda y color dorado representa el Sol, por este motivo era uno de los platos principales de las fiestas paganas. También los daban a las mujeres que acababan de dar a luz y los servían en bodas y funerales.

Los blinis estaban presentes en sus vidas desde el comienzo hasta el fin. Los blinis sirven de base para diferentes elaboraciones tanto saladas como dulces, la receta más conocida es la de acompañarlos con crème fraîche, salmón ahumado y caviar. Aunque admite infinidad de combinaciones, con diferentes pescados ahumados como el arenque, trucha, esturión con mermeladas, compotas, e incluso rellenos de frutas. Como veis, es una receta que podemos usar para presentar cualquier aperitivo o una rica merienda.

Para hacer mis blinis he utilizado la sartén Mineral De Buyer que tiene para este tipo de elaboración, con 12 cm de diámetro es perfecta para que todos salgan exactamente iguales. Es la mejor opción para cocinar de manera saludable, fabricada de manera artesanal con hierro natural y sin productos químicos ni recubrimientos. Las sartenes De Buyer disponen de una capa de cera de abeja natural que protege y ayuda a la sartén a tener una superficie anti adherente de forma natural.

Hay muchas recetas de blinis pero me he decantado por una que sabía no podía fallar y es la del gran panadero Richard Bertinet, conocido mundialmente por su técnica de amasado del pan y por sus numerosos libros. El acompañamiento algo diferente pero delicioso y si no ya me contaréis. Vamos con la receta.

 

 

Ingredientes:

150 g de harina

150ml de leche

2 huevos

15gr de levadura fresca (la mitad de levadura si es seca)

100 g de nata fresca o crema agria

1 cucharadita de sal

Mantequilla (para engrasar)

150gr de queso tipo cremoso

Eneldo fresco

12 huevos de codorniz

Huevas de esturión o esferificaciones

 

En la foto, tabla de cortar de madera de olivo de Bérard.

 

Elaboración de la receta

Separamos las claras de las yemas y reservamos.

Calentamos le leche un poquito sin que llegue a hervir, una vez caliente añadimos la levadura y removemos bien hasta que quede disuelta. A continuación incorporamos la nata fresca, las yemas, y batimos.

En un bol ponemos la harina y la sal.

Incorporamos lentamente a la harina la mezcla de la leche, batimos hasta conseguir que todo los ingredientes estén bien integrados y quede una masa espesa. Cubrimos con un paño y dejamos reposar a temperatura ambiente durante una hora aproximadamente para que aumente de volumen. Está lista cuando veamos que la superficie está llena de burbujitas.

Montamos las claras a punto de nieve y las incorporamos a nuestra masa, mezclamos con movimientos envolventes, dejamos reposar nuevamente durante dos horas.

Mientras tanto, preparamos nuestro relleno para esto picamos muy finito el eneldo fresco que mezclamos con el queso cremoso (si queremos aligerar un poquito el queso podemos añadir dos cucharaditas de la nata fresca) removemos bien para repartir la hierba y reservamos.

Ponemos en un cazo los huevos de codorniz, cocemos en abundante agua durante 4-5 minutos, sacamos, enfriamos bajo el grifo y quitamos la cáscara.

Pasadas las horas de reposo engrasamos la sartén con un poquito de mantequilla y comenzamos a hacer nuestros blinis. A mí en particular me gustan algo gorditos, dependiendo de como os gusten tenéis que poner más o menos masa para que salgan con el grosor deseado. Una vez la masa en la sartén tenéis que esperar a que comiencen a salir burbujas en la superficie, una vez las veáis es el momento de dar la vuelta, lo dejáis un minuto, dos aproximadamente y sacais. El fuego no debe estar muy alto, cocinarlas a fuego medio.

Hechos nuestros blinis ahora toca ponerles el acompañamiento, con ayuda de dos cucharas untaremos el queso con el eneldo, el huevo de codorniz partido por la mitad y coronando las huevas de esturión o como en mi caso estas perlitas de aceite de oliva que me regalaron y pensé que este plato era perfecto para usarlas.

Los blinis están más ricos si una vez hechos se consumen en caliente.

 

 

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Minestrone a mi manera

Publicado el Feb 01, 2015. 5 comentarios

Con el frío apetecen platos calientes, ¡Y si son de comer con cuchara tanto mejor! Miriam, autora del blog Invitado de Invierno, nos trae una minestrone bien cargada de ingredientes saludables y variados, consiguiendo unos sabores que te sorprenderán. 

 

 

La minestrone es una sopa típica italiana muy sustanciosa, que se prepara fundamentalmente con verduras variadas picaditas, según la temporada, y a la que se le suele añadir pasta o arroz. Puede llevar también alguna legumbre y, si queremos darle más saborcillo, un caldo de carne o pollo, y algo de tocino y jamón. Se suele presentar, como tantos platos italianos, con algo de queso parmesano rallado para que cada comensal se sirva a voluntad.

Pues bien, hoy os traigo una minestrone con todos los aditamentos y a mi gusto (menuda soy yo), aunque basada en una adaptación de la popular sopa minestrone de Jamie Oliver. Con un añadido poco italiano: jamón serrano. Pero ya sabemos que cualquier cosa con jamón serrano mejora notablemente, aunque sea italiana.

 

Ingredientes

  • 4-5 cdas. de aceite de oliva virgen
  • 2 lonchas de jamón serrano (o de panceta)
  • 1 diente de ajo
  • 1 cebolla morada
  • 2 zanahorias
  • 1 calabacín
  • 1 puerro
  • ¼ repollo
  • 1 patata hermosa
  • 1 hoja de laurel
  • 1 bote de tomates pelados al natural
  • 150gr de alubias rojas (peso ya cocidas)
  • 1 litro de caldo de pollo o de verduras
  • Un buen puñado de pasta pequeña
  • Sal y pimienta al gusto
  • Unas hojas de albahaca de guarnición
  • Queso parmesano para espolvorear

 

 

Elaboración

  1. Empezamos por pelar y picar la verdura. Picamos finamente el ajo, la cebolla y la zanahoria. Cortamos en daditos el calabacín y la patata, y el puerro en aros. Troceamos el repollo en juliana. Reservamos.
  2. Cubrimos una sartén amplia, una olla o cocotte con el aceite y calentamos a fuego medio. Ponemos el jamón o la panceta cortados en pedacitos y lo freímos. Retiramos y reservamos para más tarde.
  3. En el mismo aceite sofreímos el ajo, la cebolla y el puerro, hasta que estén transparentes. Agregamos el resto de las hortalizas, salvo el repollo, el tomate y las alubias, y sofreímos unos minutos.
  4. Una vez que las verduras estén sofritas, agregamos el tomate troceado y con todo su jugo, el repollo cortadito, el caldo, el jamón reservado y la hoja de laurel. Cocemos a fuego suave 20- 30 minutos, hasta que la patata y el repollo estén tiernos.
  5. Agregamos entonces la pasta y cocemos el tiempo que estipule el paquete. Por último, agregamos las alubias, escurridas de su líquido si son de conserva, y le damos a todo junto un último hervor.
  6. Servimos la sopa en sopera o puchero, bien espolvoreada de albahaca picadita y con un cuenco de parmesano rallado. No dejéis de poner la albahaca porque le da un toque estupendo. Ideal para esta época, ¿no os parece?
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La cocotte de invierno, sana y confortable

Publicado el Jan 22, 2015. 2 comentarios

 Tras las Navidades, apetece aligerar el cuerpo de comidas copiosas, y una rica receta en cocotte abriga el cuerpo del frío invierno. Laura -autora del blog gastronómico Because- lo sabe muy bien, y tiene la receta perfecta para conseguir dicho propósito. Saludable y fácil de preparar, esta receta de invierno te calentará el estómago mientras encanta tu corazón!

 

Todas las épocas del año tienen su encanto, y sin duda el invierno no está exento de él. Los impresionantes colores que nos regala la naturaleza en esta estación en forma de verduras merecen que los disfrutemos de la manera más auténtica posible. Mi cocotte está a pleno rendimiento, impregnando mi cocina de los aromas y colores de invierno de un modo sano, sencillo y natural. En casa preparo esta cocotte de invierno al menos una vez por semana y así disfrutamos de un plato calentito, riquísimo y sin complicaciones.

 

 

 Ingredientes:

1⁄2 coliflor

4 zanahorias

250 gr calabaza

1 chirivía

1 cebolla

2 ajetes tiernos

1 vaso de vino blanco

Aceite de oliva virgen extra

1 cucharada de mantequilla

Sal

1 cucharadita de granos de mostaza

Agua

 

*Cesta para fruta y verdura Kitchen Craft

 

Elaboración:

Limpiamos, pelamos y troceamos las verduras y las reservamos.

Cubrimos el fondo de la cocotte con una capa fina de aceite de oliva y ponemos a calentar a fuego medio bajo.

Añadimos la cebolla cortada en gajos o en juliana y la cucharada de mantequilla, dejamos rehogar hasta que se dore la cebolla. En ese momento, añadimos los granos de mostaza machacados en el mortero y el vino, y dejamos rehogar hasta que el líquido quede absorbido.

Añadimos las verduras y una cucharada de sal y rehogamos un poco, para que las verduras con la sal suelten algo de líquido.

Cubrimos con agua y dejamos cocer a fuego lento. El agua se irá evaporando, al tiempo que la verdura queda tierna. En caso de necesidad, hay que añadir algo más de agua hasta que la verdura adquiera el punto deseado. Ponemos al punto de sal.

Nota: Es interesante a la hora de trocear las verduras que tengamos en cuenta la dureza de cada una. Por ejemplo, la zanahoria y la chirivía tardan más en cocinarse que la coliflor, por lo que para equiparar en la medida de lo posible el tiempo de cocción, haremos trozos más pequeños de chirivía y zanahoria que de coliflor.

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Quiche de endivias y puerros, inspirado en el libro de Julia Child

Publicado el Jan 18, 2015. 8 comentarios

Patricia, autora del blog gastronómico Sabores y Momentos, nos presenta una receta que gustará a pequeños y mayores: un quiche muy saludable de endivias y puerros. Se ha inspirado en las recetas de Julia Child, a quien como bien sabéis tenemos en gran admiración. Así que sólo queda una cosa por decir: bon appétit!

  

 

Acabo de cumplir 3 años como bloguera, parece que fue ayer. Se me ha pasado volando, lo que significa que lo he disfrutado y vaya que si lo he disfrutado y lo saboreo cada día, con cada receta que comparto con vosotros. Y compartiendo a través del blog de Claudia & Julia sois muchos más los que me conocéis y probáis mis recetas, así es que desde aquí os doy las gracias también!

Hace frío, bastante frío por aquí y por muchas otras zonas del norte de nuestro país. Y un plato que cocino mucho estos días es la Quiche. Admite muchos rellenos y es muy versátil, pero lo que más me reconforta es que prepararla significa tener el horno encendido y que mi cocina huela a verdura y a masa horneada.

He publicado varias recetas de estas deliciosas tartas saladas a lo largo de estos tres años, pues en casa nos encantan, así cuando el maravilloso libro de Julia Child cayó en mis manos, unas de las recetas que sabía que ella bordaría eran las de las quiches. Así cuando vi la de puerros pensé en el delicioso sabor del puerro junto con la mantequilla, pochado y después horneado…mmmm….Pero cuando vi la de endivias ya no pude resistirme! Con lo cual, como no podía ser de otra manera, os traigo la de endivias pero con ese toque irresistible del puerro.

 

 

No sé si muchos de vosotros conocéis algo de la historia de Julia Child, tengo que reconocer que es fascinante, os recomiendo ver la película basada en su vida "Julie & Julia" (protagonizada por Meryl Streep y Amy Adams), pero lo que seguro os recomiendo, si os gusta la cocina, es que os hagáis con su libro "El arte de la cocina Francesa" pues es una de esas joyas de la cocina que se disfruta página a página y que, en mi caso, me lo estoy leyendo como si fuera una novela por la maravillosa forma que tiene de hacer sencillas las recetas que pueden no parecerlo. Reconozco que estoy enganchada y que disfruto con cada receta que pruebo de él, aunque como en ésta, después le de mi toque.

Para esta receta he elegido por supuesto, uno de los preciosos moldes de Emile Henry, el molde cerámico ondulado para pasteles Emile Henry. Quienes tenéis las suerte de tener alguno en vuestras manos, sabéis que no hay nada comparable, son joyas para toda la vida. Tengo la suerte de tener ya varias piezas que he ido atesorando con los años y no sólo es un lujo cocinar con ellas, sino que llevar nuestros platos a la mesa servidos en ellas hace que nuestros platos luzcan mucho más! Vuestra mesa quedará preciosa con una sencilla receta horneada en estas preciosas joyas!!

Vamos entonces con la receta que estoy segura de que os encantará! Para la quiche necesitamos una buena pasta brisa, tierna y crujiente que tenga sabor a mantequilla que aconsejo realizar en casa, aunque si vamos mal de tiempo siempre podemos utilizar la masa brisa que venden en el supermercado. Yo igualmente os dejo la receta para el día que os apetezca probarla.

 

 

Ingredientes para la pasta brisa:

2 tazas de harina

1 cucharadita de sal

1/4 cucharadita de azúcar

170g de mantequilla bien fría y cortada en cubitos

4 cucharadas de margarina vegetal bien fría

1/2 taza de agua fría.

 

Ingredientes para el relleno de la quiche:

3 endivias laminadas en aros finos

1 puerro laminado en aros finos

1/2 taza de agua

1 cucharadita de sal

40g de mantequilla

4 huevos M

200 ml nata líquida

Una pizca de nuez moscada

Una pizca de pimienta recién molida

100g de queso gruyer o emmental

 

Elaboración:

Para elaborar la pasta brisa a mano, hay que trabajar con rapidez ya que no queremos que la mantequilla se ablande. Ponemos la harina, sal, azúcar, mantequilla y margarina en un cuenco grande y mezclamos con la punta de los dedos con rapidez hasta que la mezcla queda desmenuzada en fragmentos pequeños. Añadimos el agua y mezclamos deprisa con la mano (si vemos que necesitamos una cucharada más de agua, la añadimos). Apretamos con firmeza la masa (tiene que quedar junta, maleable pero no pegajosa) y le damos forma de bola.

Ponemos la masa en la mesa previamente enharinada y con la base de la mano apretamos rápidamente la masa deslizándola hacia delante, con lo que la grasa y la harina terminarán de mezclarse completamente. Volvemos a juntar la masa y volvemos a dar forma de bola. La espolvoreamos de harina y envolvemos con un papel encerado para meter al congelador durante una hora, o si se prefiere podemos dejarla en la nevera toda la noche.

Es importante estirar la masa con mucha rapidez, así pondremos la masa en la mesa donde vamos a trabajarla previamente enharinada y con un rodillo vamos golpeando si está muy fría y estirando para formar un círculo mas o menos plano. Ayudándonos de harina vamos estirando con el rodillo en el centro desplazando la masa hacia delante y hacia atrás con firmeza pero con suavidad. Vamos levantando la masa y dando vueltas, girándola y pasándole el rodillo hasta darle forma de un círculo de unos 2mm de grosor. Debemos utilizar la masa en cuanto se haya estirado para que no se ablande.

Enrollamos la masa con el rodillo y la desenrollamos encima del molde, apretamos ligeramente la masa en el fondo del molde y vamos cubriendo las paredes dejando que las sobrepase unos 3-4mm para que éstas queden más sólidas. Recortamos el exceso de masa pasando el rodillo por la parte superior del molde y con los pulgares vamos apretando la masa para crear un borde uniforme. Para que las paredes no se nos desmoronen, podemos utilizar un papel de horno lleno de un puñado de legumbres secas, así el peso de estas mantendrá la base bien sujeta al molde durante el tiempo de cocción. En el horno precalentado a 200º horneamos durante unos 7-10 minutos o hasta que se haya dorado un poco. Sacamos, retiramos el papel con las legumbres y volvemos a meter un par de minutos más. Sacamos y sin apagar el horno, preparamos nuestro relleno.

 

 

 En una olla hervimos las endivias y puerros con el agua, la sal y la mantequilla a fuego moderado hasta que casi no quede líquido. Reducimos el fuego y dejamos unos 20 minutos más hasta que la verdura está muy tierna.

En un cuenco, batimos los huevos junto con la nata y los demás ingredientes. Añadimos poco a poco el puerro y la endivia ya tiernas, probamos de sal y extendemos sobre la base ya horneada. Horneamos durante 25-30 minutos en la parte superior del horno a 180º hasta que haya subido y se haya dorado.

 

 

 Esta quiche está tan rica caliente como fría, con lo que os servirá tanto para invierno como para un picnic de verano!! Espero que os haya gustado!

 

 

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Arroz con pollo y verduras

Publicado el Jan 16, 2015. 2 comentarios

Hoy es un día feliz, porque damos la bienvenida a Miguel Ángel, bloguero gastronómico de un blog que a muchos os suena, www.pimientosverdes.com. Se estrena con una receta que se puede hacer de mil maneras y que a todos llama siempre la atención, una paella! Os animo sin duda alguna a verla, su propuesta es saludable, equilibrada, gustosa y super fácil de seguir con su explicación paso a paso. 

 

 

El arroz es uno de los ingredientes que más me gusta utilizar en mi cocina por su versatilidad y por lo bien que combina con cualquier cosa. Ya sea con verduras, carnes, pescados o mariscos... siempre va a quedar bien y obtendremos, con toda seguridad, un plato de lujo.

He querido empezar mi colaboración con Claudia & Julia con una receta sencilla y que cocinamos mucho en casa. Este arroz con pollo nos encanta y vamos variando las verduras según lo que encontremos en el mercado. A veces los hacemos con guisantes, con habitas o incluso con un poco de brócoli. No tengas miedo a hacer tu propia versión del plato, porque seguro que saldrá bien.

En esta receta de arroz con pollo y verduras he utilizado mi paella de aluminio Le Creuset, ligera y perfecta para estas preparaciones. Además, como es antiadherente, no tendremos ningún problema a la hora de cocinar con ella. Eso sí, ten en cuenta que para conservarla en perfectas condiciones durante mucho tiempo debes mimarla y evitar cualquier herramienta que pueda rallarla. Así que para remover los alimentos que cocines en ella, te recomiendo que utilices utensilios de madera o silicona, como la espátula que ves en la foto.

 

Ingredientes (para 4 personas):

½ pollo

1 cebolla

1 pimiento verde

½ pimiento rojo

3 tomates pera

150 g judías verdes

3 alcachofas

320 g arroz bomba

Agua

Sal

1 diente de ajo

Unas ramitas de perejil

Colorante alimentario

Aceite de oliva

 

 

 

Elaboración:

1. Ponemos un chorro de aceite de oliva en la paella. Salamos el pollo y lo cocinamos a fuego medio-fuerte hasta que esté bien dorado. Reservamos.

2. En el mismo aceite donde hemos cocinado el pollo, sofreímos la cebolla rallada hasta que esté transparente.

3. Añadimos el pimiento rojo y verde, cortados en dados pequeños y las judías cortadas por la mitad y sin las puntas. Incorporamos una pizca de sal y sofreímos hasta que las verduras empiecen a ablandarse.

4. Añadimos el tomate rallado y sofreímos hasta que esté bien concentrado, con un color oscuro, casi caramelizado.

5. Agregamos el arroz y los corazones de las alcachofas y sofreímos un par de minutos.

6. Incorporamos de nuevo el pollo a la paella.

7. Añadimos 2 veces y media el volumen de agua sobre el arroz. El agua deberá estar bien caliente. Incorporamos también el ajo y el perejil, que habremos majado en el mortero. Echamos una pizca de colorante, si decidimos utilizarlo. En este punto, pondremos a punto de sal y subiremos el fuego. Dejamos cocer a fuego fuerte durante 5 minutos. Después bajamos el fuego y seguimos cociendo a fuego medio 13 minutos más.

8. Pasado el tiempo, apagamos el fuego y tapamos la paella con la tapa. Dejamos reposar 5 minutos antes de servir.

 

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Caldereta de almejas con brócoli

Publicado el Jan 11, 2015. 7 comentarios

En esta ocasión Noelia, bloguera autora de La Cucharina Mágica, nos propone una caldereta de almejas con brócoli, un guiso rico en sabor y color, sano y que nos hace la boca agua sólo con ver las fotos. ¡Os animo sin duda a probarla!

 

 

Los platos de dieta, ligeros y sanos suenan a aburridos, sin sabor y sin ningún tipo de atractivo. Sin embargo, con un poco de imaginación podemos hacer platos verdaderamente deliciosos, con pocas calorías y que sacien el hambre como si fuera un mismísimo plato de fabada, bueno, quizás no tanto...

¡La combinación del marisco con verduras o legumbres me encanta! Es un clásico en mi casa ya que los frutos del mar aportan todo el sabor de los guisos de toda la vida, de los que se hacen en cocotte a fuego lento, sin el aporte calórico que tiene la grasa animal.

Esta caldereta de almejas y brócoli es un plato delicioso, que tanto os puede servir para una comida familiar como para el tupper de la semana. Se hace rápido, no necesita ingredientes sofisticados y el sabor es de 5 tenedores. Todo ello con el aporte de vitaminas y proteínas que las almejas y el brócoli nos aportarán, a cambio de muy pocas calorías.

A por la receta!

 

Ingredientes para 4 personas

Para la caldereta:

1kg de almejas

1 manojo de brócoli o brécol

3 patatas

1/2 cebolla

1/2 pimiento rojo

1 diente de ajo

3 ramas de perejil

100 ml de vino blanco

1 cucharadita de pimentón de la Vera

Sal y pimienta

Aceite de oliva

 

Para el caldo de pescado:

1/2 cebolla

2 dientes de ajos

1 cabeza de pescado

1 pizca de sal

Aceite de oliva

 

Preparación

1. Picamos en trozos grandes 1/2 cebolla y 2 ajos y los freímos con un poco de aceite de oliva en una olla.

2. Añadimos la cabeza de pescado, revolvemos 1 minuto e incorporamos 1 litro de agua y la pizca de sal.

3. Dejamos hervir a fuego vivo durante 30 minutos. Colamos el caldo y lo volvemos a poner a hervir a fuego lento hasta que lo usemos para la caldereta. Se reducirá y cogerá más sabor.

4. Troceamos 1/2 cebolla, 1 diente de ajo y 1/2 pimiento rojo en trozos muy pequeños, lo ponemos en otra olla y los freímos con un chorro de aceite de oliva (yo he usado una cocotte tipo cacerola baja). Dejamos que se poche y cuando esté, añadimos el pimentón, revolvemos unos segundos e incorporamos las patatas peladas y partidas en trozos grandes.

5. Vertemos el vino y lo dejamos reducir a fuego vivo 1 min. Incorporamos el caldo de pescado y dejamos cocer las patatas a fuego lento durante 5 min.

6. Añadimos el brócoli a las patatas y cocemos otros 10 minutos.

7. Finalmente añadimos las almejas y tapamos la olla durante 2 o 3 minutos hasta que se abran.

8. Salpimentamos y retiramos del fuego.

9. Servimos con perejil.

 

 

 

Trucos

- Para lavar las almejas las frotamos unas con otras bajo el agua del grifo y las ponemos en un recipiente con agua y sal durante 1 hora.

- Para que el caldo se espese un poco al cortar las patatas las rasgamos para que de esta forma suelten fécula. 

- Podéis sustituir las almejas por gambas y hacer el caldo con sus cabezas.

- Si una almeja no se abre, no intentéis abrirla y desechadla.

 

 

 

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Tallarines salteados con Níscalos

Publicado el Jan 09, 2015. 0 comentarios

Luisa Morón, bloguera gastronómica de www.cocinandoconmicarmela.com, nos hace la boca agua con una receta que os encantará: es fácil de preparar, su base es de pasta (¡éxito asegurado!) y es deliciosa. ¡Os animo a probar!

 

 

Pasadas las fiestas es hora de comer en casa y de forma sana. Nuestra receta habla hoy de un ingrediente muy socorrido y agradecido: la pasta. Si sabemos combinar una buena pasta con unos buenos ingredientes podemos conseguir platos de auténtico lujo.

Hoy me he decidido por los tallarines, un tipo de pasta alargada, de ancho pequeño y forma achatada que integran el conjunto de las pastas secas de origen italiano. Aunque los que se conoce en toda Europa y otros sitios directamente de Italia, existe la polémica sobre su origen ya que en China se vienen preparando fideos semejantes a los tallarines desde más de un milenio antes que en Italia. La diferencia radica en la harina, los chinos son de arroz o soja mientras que los tallarines italianos el origen es de trigo.

Para la cocción de esta pasta he utilizado una cacerola, pero a la hora de rehogarlos lo he hecho con mi nueva Saute de “Le Creuset”. Pasamos ya a la preparación.

 

Ingredientes (para 2 personas):

200 gr de tallarines

4 níscalos grandes

2 dientes de ajos

Romero al gusto

Parmesano al gusto

Aceite, pimienta y sal

 

Preparación:

Introducimos la pasta en agua hirviendo con sal. Miramos las recomendaciones de cocción en cuanto a tiempo. De cada uno depende que se prefiera la pasta más “al dente” o no.

Mientras, laminamos los dientes de ajos y troceamos los níscalos en daditos pequeños. En nuestra Saute añadimos 3 cucharas de aceite y si queréis podéis añadir un poco de mantequilla (tamaño de una nuez). Cuando el aceite esté caliente, añadimos el ajo laminado y doramos con cuidado de que no se queme, añadimos los níscalos y doramos durante unos 10 minutos.

Cuando estén listas las pastas añadimos a la sartén y rehogamos, movemos con una paleta de madera para no rallarla. Añadir el romero para que suelte la esencia, si no te gusta puedes prescindir de él. Salpimentamos y seguimos rehogando unos 5 minutos, no más.

Un consejo: cuando añado los tallarines, del mismo agua de la cocción añado dos o tras cucharas; de esta forma los tallarines no se agarran.

Listos para servir. Podemos añadir parmesano rallado si gusta.

Una receta fácil y sencilla de hacer. Espero que la disfrutéis tanto como yo.

 

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Tajine de kofkas de cordero y huevos

Publicado el Jan 05, 2015. 4 comentarios

Los enamorados de las cocciones lentas y aromáticas son buenos fans del tajine, un utensilio tradicional que da carácter a cualquier plato que prepares.

Y si el plato lo prepara Loreto, autora de Sabores de Colores, el resultado acaba siendo tan maravilloso como el que aquí observáis. Y es que me faltan las palabras, así que os dejo con la receta de este tajine de Kofkas. Id a por el boli... ¡y no os dejéis el pan!

 

 

Se le llama kofka a lo que nosotros conocemos como albóndiga, pero como he viajado al mundo de las especias y la gastronomía más aromática no puedo llamarlas de otra forma. Y es que me he empeñado en estrenar mi Tajine de Le Creuset con ésta deliciosa receta de kofkas de cordero y huevos, y no será por recetas para preparar en el tajine, casi no me decido. Algo me dice que al igual que con el maravilloso ahumador, con el tajine estableceré un amor incondicional.

Así que si, como a mí, os gustan las especias, el cordero y las albóndigas no podéis dejar pasar esta delicia que aromatizará tu cocina.

 

INGREDIENTES:

Kofkas:

500 gr carne de cordero picada

2 cucharadas cebolla picada fina

1 cucharada perejil picado

1 cucharada cilantro picado

1 cucharadita cayena molida

1 1/2 cucharaditas comido molido

½ cucharadita jengibre molido

1 cucharadita pimentón dulce

Sal

Pimienta

 

Salsa:

400 gr tomate triturado

1 cebolla pequeña en juliana

2 dientes de ajo picados

1 rama de canela

1 cucharadita comido molido

1 pizca jengibre molido

1/2 cucharadita pimentón dulce

Aceite de oliva virgen extra

Sal

Pimienta

3 huevos

Cilantro picado para decorar

 

ELABORACIÓN:

1. Disponemos la carne en un bol, salpimentamos al gusto e incorporamos los ingredientes restantes. Mezclamos bien y formamos bolas del tamaño de una pelota de golf. Reservamos en un plato.

2. A continuación calentamos la base del tajine, vertemos 3 cucharadas de aceite, doramos los ajos, agregamos la cebolla y la pochamos bien.

3. Una vez la cebolla está bien pochada agregamos las especias de la salsa, sofreímos unos segundos y agregamos el tomate triturado. Cocinamos a fuego medio unos 20 minutos o hasta que al probarlo no sepa a tomate crudo. Rectificamos de sal y pimienta.

4. Seguidamente con cuidado disponemos las kofkas (albóndigas) en la salsa y tapamos el tajine. Dejamos cocer a fuego medio-bajo unos 20 minutos o hasta que la carne esté hecha (ya sabéis que siempre dependerá del tamaño de las kofkas).

5. Una vez las kofkas estén hechas retiramos la tapa del tajine y vertemos los huevos dentro dejando espacio entre ellos. Volvemos a tapar el tajine y cocemos hasta que las claras se hayan cocido, unos 10 minutos.

6. Por último espolvoreamos con cilantro picado y servimos.

 

 

 

Este delicioso plato se suele acompañar de cuscús y pan pita. De hecho el tajine se coloca en el centro de la mesa y todos comen de él con trocitos de pan pita.

La verdad que sea con lo que sea es ideal para mojar pan. Os va a encantar.

 

 

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Espaguetis con vongole

Publicado el Dec 26, 2014. 1 comentario

Laura, del blog gastronómico Because, se sale de las copiosas comidas de cazuela que tanto abundan estos días, para proponernos una receta muy tradicional de la cocina napolitana: Spaghetti con vongole o, lo que es lo mismo, spaghetti con almejas -sabor de mar que se funde con el toque de tomate, ajo y chile. Una receta muy fácil de hacer, que no te puedes perder.

 

 

¿Y vosotros qué vais a comer en nochevieja? Sí, sí, he dicho bien...comer. Porque estos días nos volcamos tanto en lo que vamos a tomar en las mesas de celebración que luego picamos cualquier cosa el resto del tiempo. Pues bien, os propongo una receta sencilla, sana y no menos deliciosa para que la tengáis en cuenta en vuestros menús cotidianos de estos días de fiesta en los que estamos.

De hecho, es un plato que mi marido y yo hemos comido juntos muchas nocheviejas. A veces hemos cambiado almejas por mejillones, que nos gustan tanto o más que las almejas y además son considerablemente más económicos.

Un plato de pasta, una copita de vino blanco y...¡A disfrutar!

 

Ingredientes (para 2 personas):

160 gr. espagueti hervidos según las instrucciones del fabricante

2 dientes de ajo pelados y laminados

8 tomates cherry maduros cortados en dos mitades

1/2 chile rojo seco sin semillas y muy picado

15 gr. perejil fresco sin tallos y picado

aceite de oliva virgen extra

2 cucharadas de pasta de tomates secos

300 gr. almejas

1 copa de vino rosado o blanco

 

Elaboración:

Es una receta súper sencilla, pero para que salga a la perfección es importante tener todos los ingredientes y utensilios a mano antes de empezar su elaboración.

 

 

Echar un buen chorro de aceite en la sartén y poner a fuego medio alto, y añadir los ajos, los tomates, el chile y la pasta de tomates secos. Rehogarlo un par de minutos y añadir las almejas. Unos pocos segundos después añadir el vino. Tapar la sartén un minuto y cuando se hayan abierto todas las conchas (desechamos las que tarden en abrirse más que las demás) destapamos y agregamos la pasta. Removemos bien y calentamos la pasta en la sartén añadiendo el perejil picado.

Servir recién hecho regando bien con el jugo de la sartén.

Nota: La sartén antiadherente de Le creuset es ideal para este tipo de preparaciones, ya que permite que la salsa que cocinamos en ella misma se distribuya uniformemente por la pasta y además tiene una presencia fantástica para servir la elaboración directamente en la mesa.

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Gnudis de ricota, ajo asado y tomates secos

Publicado el Dec 08, 2014. 2 comentarios

Nuestra querida Loreto, bloguera gastronómica de Sabores de Colores, nos traslada hoy a Italia, pero no lo hace con una receta típica de pasta italiana sino que nos presenta una rica receta de gnudis. Para prepararla ha usado, como ves en las fotografías, la sartén de hierro Mineral B de De Buyer.  ¿Sientes curiosidad para descubrir esta receta con aroma italiano? Aquí la tienes:

 

¿Conocéis los gnudis? Posiblemente no, os cuento: son típicos de la Toscana italiana y son raviolis pero sin pasta, o gnocchis sin patata, su ingrediente principal es la ricota (requesón español) y son tan fáciles de preparar que es como si hiciéramos el relleno de la pasta fresca y lo cocináramos y sirviéremos como si fuera pasta.

En resumen, unas bolitas de queso ricota que podemos aromatizar como queramos y servir como más nos guste. Os cuento cómo prepararlos y además diferentes formas de servirlos además de la deliciosa salsa tradicional de mantequilla y salvia.

 

 

INGREDIENTES:

Para los Gnudis (para 4 personas):

1 cabeza de ajos

5 tomates secos en aceite bien picados

500 gr ricota

80 gr parmesano rallado

2-3 cucharadas pan rallado

1 cucharadita de nuez moscada rallada

Aceite de oliva virgen

Pimienta recién molida

Sal

250 gr semolina

 

Salsa de mantequilla y salvia:

35 gr mantequilla

15 hojas de salvia

Queso parmesano rallado

2 cucharadas de piñones tostados

 

ELABORACIÓN:

1. Envolvemos la cabeza de ajos en papel de plata previamente rociada con aceite de oliva. Horneamos durante 30 minutos. Dejamos enfriar sin abrir el papel que envuelve los ajos.

2. Disponemos el queso ricota en un colador fino y presionamos para desechar el suero que pudiera soltar. Retiramos a un bol.

3. Añadimos el queso parmesano a la ricota, añadimos los tomates secos troceados, 4 dientes de ajo asados (la cantidad es a gusto de cada uno, si queréis que tenga más sabor a ajo asado podéis añadir más), 2 cucharadas de pan rallado y la cucharadita de nuez moscada. Integramos bien todos los ingredientes y rectificamos de sal y pimienta.

4. Seguidamente espolvorearemos el fondo de una bandeja con semolina, creando una capa fina. Sobre ella iremos disponiendo los gnudis que prepararemos con ayuda de dos cucharas o un saca bolas pequeño de helado, usaremos estos utensilios para que todos los gnudis nos queden del mismo tamaño. Cada porción la bolearemos entre la palma de las manos y si veis que se os queda la mezcla pegada a las manos podéis añadir un poco más de pan rallado. Por último los cubrimos con semolina y dejamos reposar al menos 4 horas en la nevera.

 

 

5. Pasado el tiempo de reposo dispondremos una olla al fuego con abundante agua salada y llevamos a ebullición. Cuando bulla cocinaremos los gnudis por tandas durante unos 2 minutos o hasta que floten.

6. Una vez los gnudis están listos los sacaremos de la olla directamente a la sartén, donde habremos derretido la mantequilla junto con la salvia. Es importante que al pasar los gnudis a la sartén os llevéis un poco del agua de cocción para terminar la salsa. Por último espolvoreamos con el parmesano y los piñones tostados, movemos un poco la sartén con movimientos circulares para que ligue la salsa y servimos inmediatamente.

 

* Los gnudis los podéis usar de infinitas maneras, en casa los hemos frito y son un aperitivo delicioso, acompañados de vuestra mermelada preferida dejaréis boquiabiertos a vuestros invitados en Navidad. También podéis servirlos en una sopa o gratinados con una bechamel ligera.

Os aconsejo que si los hacéis con salsa los acompañéis de una buena ensalada de rúcula, le va de vicio.

 

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Tortilla de patatas y Kale

Publicado el Nov 23, 2014. 5 comentarios

Fácilmente muchos de vosotros os suena el blog gastronómico Sabores y Momentos. Pues bien, su autora, Patri, se estrena como colaboradora de Claudia&Julia. 

Nos trae una receta de tortilla de patatas pero bien atípica, porque le incorpora Kale: esta verdura del momento que le aporta un sabor riquísimo y unas propiedades muy buenas para nuestra salud. A por esta tortilla de kale y patatas, ¡Ella os cuenta más!

 

 

Yo, para que negarlo…estoy en "modo-Kale" y no lo puedo evitar, hasta ahora todas las recetas que he ido probando me encantan! La verdad es que aporta un sabor exquisito a los platos esta chica del momento, la "It girl" como la llaman ahora al kaleen o kale en inglés o “col verde”, “col crespa”, "xenos" o “berza” en español, según la queráis llamar..... Hoy os traigo un clásico de nuestra gastronomía pero con ese toque de sabor que tiene esta sanísima verdura que tantos nutrientes aporta a nuestra alimentación. Y es que no sé si sabéis que la empiezan a conocer como la "reina de las verduras" por cantidad de propiedades y por ser una de las verduras más nutritivas del mercado. Y para que la conozcamos algo mejor os diré que es una prima hermana del brócoli, la coliflor y de las coles de Bruselas. Muchos la estamos descubriendo ahora y otros ya la consideran un "must" cuando de cuidar el cuerpo y la salud se trata, pues como digo, es muy rica en nutrientes, beneficiosa para la salud y de muy buen sabor. He querido acercaros hoy esta excepcional verdura con una receta sencilla que os gustará a todos.

 

 

Además, estoy muy contenta pues con esta receta me estreno como colaboradora. ¡Y qué mejor manera que comenzar aventura con esta sencilla y deliciosa receta presentada en mi Skillet de Le Creuset! Es una sartén muy útil y versátil, que no debe faltar en la cocina, porque igual la puedes utilizar como en este caso, para preparar platos en el fuego, como para prepararlos al horno. Tanto dulces como salados y lo mejor, va directamente a la mesa! En casa, mi madre siempre tuvo estas sartenes y en ellas preparé mis primeras tortillas cuando aún era una niña, son piezas que sabes que tendrás para toda la vida y que formarán parte de tu cocina.

La tortilla de patatas es un clásico que en cada casa se prepara con un toque diferente, con cebolla, con chorizo, más jugosa, más cuajada, con hierbas....infinidad de variedades y todas deliciosas! Por eso mi receta sencillamente serán los ingredientes y el modo de prepararlos, pero el punto de la tortilla lo dejaré a vuestra elección. Lo que sí os digo es que el toque de sabor que le aporta el kale os encantará, pues le da ese punto campestre que ya sea jugosita y recién hecha, como fría y en bocadillo os encantará. Vamos a por la receta!

 

Ingredientes

  • 1kg de patatas (de buena calidad)
  • 7 huevos
  • 1/2 litro de aceite de oliva (mejor suave para freír)
  • Sal
  • 4-5 ramas de col rizada (kale)
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 cebolla

 

Preparación

  1. En una olla profunda ponemos abundante agua a hervir con sal. Mientras lavamos bien las ramas de col y separamos los tallos y las partes más fibrosas de las hojas (que desechamos) y troceamos a tiras o trozos medianos para que se reblandezcan mejor. Una vez hierve el agua echamos las hojas y le damos 4-5 minutos. Las sacamos y ponemos en un colador sobre un cuenco para que escurran todo el liquido.
  2. Lavamos y pelamos las patatas. Las secamos con un paño y las cortamos en cuadraditos y añadimos la sal.
  3. Preparamos una sartén honda con el aceite, mejor que sea nuevo para evitar sabores. Una vez lo tenemos bien caliente pero que no humea, añadimos las patatas, removemos un poco y bajamos a fuego medio para que suden mientras se fríen. Removemos de vez en cuando con una cuchara de madera para no arañar el fondo. Una vez que estén listas las sacamos y escurrimos bien el aceite.
  4. En nuestra skillet, ponemos dos cucharadas de aceite de oliva y sofreímos el ajo y la cebolla picadas a fuego medio y una vez vemos que comienzan a dorar añadimos la col previamente troceada y hervida, salpimentamos y mareamos durante 3-4 minutos para quitar el sabor de crudo. Retiramos del fuego y reservamos en un plato.
  5. En un cuenco batimos los huevos, con cuidado de no batir en exceso (uno de los grandes trucos para que nuestra tortilla salga jugosa) añadimos la sal y las patatas. Removemos y añadimos la col que teníamos reservada.
  6. Limpiamos nuestra skillet con un papel de cocina y volvemos a añadir dos o tres cucharadas de aceite (o lo que veamos necesario, según tamaño de la sartén). Una vez caliente volcamos todos los ingredientes ya mezclados y freímos a fuego medio hasta que se dore y veamos que se despega del fondo. Con la ayuda de una tapadera, plato o vuelca-tortillas le damos la vuelta y dejamos que se haga por el otro lado. El punto de la tortilla dependerá de vuestro gusto, puedes hacerla más hecha o poco hecha para lo que la dejarás más o menos tiempo al fuego en función de vuestras preferencias. Retiramos la tortilla del fuego y servir a un plato.

 

 

Si la queremos servir en la misma skillet, cuidado de no dejarla mucho pues al ser una sartén que preserva mucho el calor, la tortilla se te seguiría cociendo. ¡Espero que os guste!

 

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Crema de hongos

Publicado el Oct 22, 2014. 1 comentario

Nuestra amiga Laura, del blog Because, no quiere dejar escapar la oportunidad que nos brinda el otoño para preparar una fina y exquisita receta de hongos. ¡Que disfrutéis de esta deliciosa crema!

Reconozco que puede sonar exagerado decir que se me ha abierto el cielo con la navaja para setas de Opinel, pero os prometo que es cierto... Al menos, el cielo de los hongos y os aseguro que es un lugar digno de visitar ;) Ahora en serio, esta temporada me estoy animando mucho más que otras a preparar platos con hongos y setas silvestres en casa, y la razón es simple. La limpieza se simplifica muchísimo con este utensilio. Tan sólo con un trapo de hilo o papel de cocina y el cepillo de la base de la navaja se retira la mayor parte de la tierra de setas y hongos. Raspando suavemente con el filo de la navaja se retiran los pegotes de tierra más rebeldes, sin necesidad de desaprovechar los deseados hongos...Os digo que es una maravilla, hacedme caso y aprovechad la temporada para hacer ricas recetas como esta sabrosísima crema de hongos!

 

 

Ingredientes

(para 4 personas)

  • 500gr de hongos y setas silvestres variados
  • 1 cebolla grande
  • 1 vasito de vino banco (opcional)
  • 1/2 litro de caldo o agua
  • 1-2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2-3 cucharadas de creme fraiche (opcional)
  • Sal y pimienta al gusto
  • Para decorar: 1 diente de ajo común y un diente de ajo negro (opcional)

 

 

Elaboración

  1. Limpiar bien los hongos y las setas con ayuda de la navaja para setas opinel y un paño o papel de cocina.Se trocean y si se quiere se reservan unos pocos para decorar.
  2. En una cazuela (preferiblemente en una cocotte de hierro fundido), se pone a pochar la cebolla cortada en rodajas con el aceite. Cuando esté transparente, se añade el vino y se deja evaporar removiendo de vez en cuando con una cuchara de palo.
  3. Se añaden las setas y los hongos troceados y se salpimenta. Se rehoga hasta que las setas hayan soltado su agua y no haya líquido apenas en la cazuela. Entonces se añade el agua o el caldo y se deja cocer durante unos 15-20 minutos a fuego suave.
  4. En un vaso de la batidora se introduce la cebolla y los hongos, evitando todo lo posible añadir el líquido. Batimos bien y añadimos líquido poco a poco hasta obtener la consistencia de crema deseada.
  5. Si se quiere, se puede añadir creme fraiche al gusto, aporta cremosidad y un gusto muy especial.
  6. Ponemos al punto de sal y pimienta. Servimos acompañado de unas láminas de hongos salteadas a la plancha así como de unos dientes de ajo laminados y fritos.
  7. Podemos combinar láminas de ajo común con láminas de ajo negro. También podemos añadir un poco más de creme fraiche para decorar y unos brotes.

Nota: Un truco para un sabor más intenso a la crema de hongos es sustituir parte de la cantidad de hongos frescos por hongos deshidratados, y utilizar el agua de la hidratación como líquido para cocinar la crema.

 

 

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Pasteles de carne al vino con trompetas de la muerte

Publicado el Oct 16, 2014. 3 comentarios

Nuestra colaboradora Virginia, del gastroblog Sweet & Sour, nos trae una receta ideal en época de setas: pasteles de carne con trompetas de la muerte. Una receta de esas que crean felicidad en casa: una deliciosa combinación de sabores con una presentación irresistible. 

 

 

Se adentra poco a poco el otoño, y van apeteciendo platos algo más contundentes, especialmente aquellos en los que podamos utilizar sus productos de temporada.

En este caso se trata de unos pasteles de hojaldre rellenos de una carne guisada al vino tinto, con uno de los productos estrella del otoño, las setas. Hemos añadido trompetas de la muerte frescas, que las podremos encontrar hasta bien entrado el otoño. Aunque es un tipo de seta que encontraréis también fácilmente deshidratada.

El guisado de carne lo hemos preparado parte en el fuego y parte en el horno. Para mi gusto, la cocción en el horno a una temperatura constante nos da como resultado una carne tersa y un caldo gruesito maravilloso.

Para este tipo de guisos siempre utilizo mi cocotte de hierro colado Le Creuset, que es ideal para este tipo de cocciones lentas, ya que permite cocinar la carne con sus propios jugos, sin el añadido de grandes cantidades de líquido. Además, permite también sin problemas llevar el guiso del fuego al horno con total comodidad.

Vamos con la receta:

 

 

INGREDIENTES: (Para 5 pasteles individuales o 1 grande)

Para el guisado de carne al vino:

  • 1 kg de Tapa de brazuelo de buey, cortada en cuadraditos de 1 cm aprox
  • 3 cebollas rojas medianas cortadas en cuadrados medianos.
  • 2 dientes de ajo prensados.
  • 2 zanahorias peladas y cortadas al bies en piezas de 1 cm aprox.
  • 2 tallos de apio cortado en brunoisse.
  • 400 ml de buen vino tinto. (Lo que no se bebe no se añade a los guisos)
  • 400 ml de agua aproximadamente.
  • 2 cucharadas de harina tamizada.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • 30 gr. De mantequilla
  • Hojas de romero fresco picadas finas.
  • Hojas de tomillo fresco
  • Sal y Pimienta recién molida
  • 2 puñados de Trompetas de la muerte frescas
  • 1 diente de ajo.

Para los pasteles:

  • 500 gr. De hojaldre casero o comprado
  • 1 huevo
  • 1 cucharada de crema de leche

 

PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando el guisado de carne al vino:

Precalentamos el horno a 190ºC, calor arriba y abajo.

Ponemos nuestra cocotte Le Creuset a fuego medio para que se vaya calentando. Cuando esté bien caliente añadimos el aceite. A continuación añadimos las cebollas rojas y las dejamos cocinarse sin que tomen casi color, hasta que comiencen a pocharse, unos 10 minutos. Subimos el fuego y añadimos el ajo prensado, las zanahorias y el apio. Si en lugar de hacer uso de setas, vamos a añadir champiñones, los añadimos ahora cortados en cuartos. Mezclamos todo bien y dejamos cocinarse un par de minutos. 

Añadimos la carne, rehogamos y añadimos el romero y el tomillo. Salpimentamos y cocinamos durante unos 5-8 minutos, hasta que la carne se selle por todos los lados. Queremos evitar que los jugos escapen durante la cocción prolongada.

Añadimos el vino, dejamos unos minutos que el alcohol evapore. Añadimos la harina tamizada en forma de lluvia y agua justo hasta cubrir el guiso. En mi caso alrededor de 400 ml.

Dejamos que rompa el hervor, cubrimos con la tapa y al horno precalentado durante 1 hora y media. 

Pasado este tiempo sacamos del horno y damos unas vueltas. Volvemos a llevar al horno y dejamos hasta que la carne esté tierna y la salsa se haya convertido en una salsa espesita y densa. En mi caso me llevó unos 45 minutos mas. Dependerá un poco de la calidad de la carne. Pero es importante que la carne esté tierna.

Sacamos del horno y mientras se entibia, en una sartén salteamos las trompetas de la muerte con un diente de ajo y 1/2 cucharada de aceite de oliva. Las añadimos al guiso. 

En el momento de ir a rellenar los pastelitos, añadimos una nuez de mantequilla bien fría al guiso para darle brillo. Mezclamos bien mientras se derrite.

Subimos la temperatura del horno a 200ºC

 

Vamos con el montaje de los pastelitos:

 

 

Estiramos nuestras láminas de hojaldre de un grosor de unos 3 mm. Cortamos en función del tamaño de los recipientes que vayamos a utilizar. Para las tapas más pequeños y para las bases más grandes.

Enmantecamos ligeramente las recipientes aptos para el horno y forramos el interior con los recortes de hojaldre más grandes. Pinchamos las bases para evitar que se hinchen en el horno. 

Rellenamos con el guisado de carne bien entibiado. Barnizamos con huevo los bordes para que la tapa de hojaldre se adhiera bien. Cubrimos con la tapa y hacemos un agujero en el centro para permitir que salga el vapor. Sellamos los bordes de los pastelitos con ayuda de un tenedor, y con el dorso del filo de un cuchillo hacemos unas rallas en diagonal.

 

 

Barnizamos los pastelitos con el huevo mezclado con una cucharada de crema de leche 

Llevamos a horno precalentado a 200ºC durante unos 25 minutos, hasta que nuestros pastelitos hayan tomado un bonito color dorado. 

Sacamos del horno, desmoldamos, ya que saldrán sin problema de su recipiente y servimos acompañado de una ensalada fresca y un buen vino tinto. No es preciso nada mas para disfrutar de estos pastelitos que harán las delicias de vuestros comensales.

 

 

Consejos:

  • La mejor carne para estofar es la tapa de brazuelo, porque se hace mas rápido y resulta muy tierna.
  • Las trompetas de la muerte frescas pueden sustituirse por setas deshidratadas o por media docena de champiñones cortados en cuartos
  • Las trompetas de la muerte no las añadimos antes de hornearlo, ya que son mas delicadas que los champiñones. Por eso las salteamos y las añadimos antes de hornear los pastelitos. Eso permitirá que se cocinen sin perder su sabor y textura y que añadan a la carne y a la salsa su aroma y sabor.
  • No rellenéis los pasteles con la carne caliente, debe haber entibiado bastante, para no dañar el hojaldre.

A disfrutar.

 

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Risotto de hinojo, aceitunas negras y tomates secos

Publicado el Oct 12, 2014. 2 comentarios

Virginia, de Sweet and Sour, presenta en su blog una receta que nos llama la atención por varios motivos. 

El primero, porque es un risotto que va acompañado de una picada que resulta de lo más interesante: picada de hinojos, aceitunas negras y tomates secos -deliciosa y que da un toque muy especial al plato.

El segundo motivo es que veo en la picada que presenta un pequeño tesoro, un tesoro a retener en mente para utilizar en otros platos o incluso para aperitivos -para acompañar con pan o tostadas.

Y el tercer motivo por el que me llama la atención es por sus buenas palabras hacia su nueva cocotte baja Le Creuset, y cita "...le tenía ganas desde hace tiempo, porque tenía ya la redonda clásica, pero llevaba tiempo queriendo hacerme con esta bajita, que sirve maravillosamente para preparar risottos, arroces caldosos, y guisos a fuego lento, que van directamente del fogón o el horno a la mesa con una presentación especial. Es lo bueno que tienen estas cazuelas, que además de ser de calidad y para toda la vida, resultan visualmente de lo mas atractivas". 

Descubre esta maravillosa receta en el blog de Virginia, aquí.

 

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Pizza de queso, panceta y rúcula

Publicado el Oct 09, 2014. 1 comentario

Esta semana Luisa Morón, de cocinando con mi carmela, nos enseña que, juntando el cariño con un poco de agua, harina y unos pocos ingredientes más, resultan en una pizza casera que sacará la sonrisa de alegría de pequeños y mayores. No os perdáis pues esta receta de nuestra amiga Luisa, porque descubriréis que podéis comer pizza hecha en casa sin mucho esfuerzo ni dificultades.

 

Hoy toca pizza. ¿A quién no le gusta una rica pizza preparada en casa? Creo que a pocos.

Es muy fácil prepararla y más aún con una base como la que hoy os presento.

Pero os voy a contar un poco la historia de la pizza, que seguro que ya muchos de vosotros sabéis… Parece ser que la pizza nació en Nápoles. De hecho es el plato más popular de los napolitanos. Ha ido evolucionando en el tiempo en cuanto a sus componentes y forma de hacerse.

Suele ser un alimento sencillo, los ingredientes son agua, aceite, harina y levadura. También sabemos que la pizza ha sufrido muchas modificaciones y podemos encontrar muchas variaciones. Cada zona del mundo tiene un concepto distinto de “pizza”.

Esta receta la haremos con tres tipos de queso, con bacon o panceta y rúcula. Además he utilizado una fantástica bandeja de cerámica de “Emile Henry” que te permite cocinar las pizzas para que se hagan en su justo punto crujiente. Podemos llevarla incluso en la bandeja para su presentación en la mesa. Mantendrá el calor y lo distribuirá uniformemente.

Podéis darle más usos, no solo para nuestras pizzas, ya que os sirve como bandeja para muchas presentaciones, como quesos, chacinas, ensaladas con cuencos con sus aliños….

 

 

 

 

Ingredientes

Para la masa de la pizza

  • 200gr de agua
  • 50gr de aceite
  • 25gr de levadura fresca
  • 400gr de harina de fuerza
  • Una pizca de sal

Para el relleno
  • 150gr de salsa de tomate con albahaca y orégano
  • Queso idiazabal​, parmesano y gouda​​ al gusto​
  • ​200gr de bacon​ ​o panceta
  • Hojas de ​​rúcul​a para adornar​
  • Orégano y aceite

         

           

          Preparación

          De la masa tradicional

          1. En un bol mezclamos el agua con el aceite, luego añadimos la levadura y volvemos a mezclar. En otro bol ponemos la harina con la sal, formamos un volcán y añadimos la mezcla anterior. Lo mezclamos todo hasta que la masa se despegue de las paredes.
          2. Ahora viene la hora de amasar. En la base que vayamos a trabajar la llenamos de harina. Empezamos a trabajar la masa con las manos, debemos amasarla para que sea lo más elástica posible y ésta suba mejor. La mejor manera es estirarla como un churro y luego retorcer en forma de espiral, hacer esto varias veces.
          3. Luego seguimos amasando toda la masa aproximadamente durante unos 10 minutos. El amasado es el truco de una buena masa. Ahora ponerla en un bol, tapar con un paño húmedo y dejar reposar la masa durante unos 30 minutos.

           

          Preparación

          1. Precalentar el horno a 200º. ​En la base rociamos la salsa de tomate y esparcimos por toda la base, nos podemos ayudar con una paleta.
          2. Añadir los tres tipos de queso por toda la pizza, al gusto, dependiendo de lo que os guste el queso. Añadir a la pizza panceta por toda la superficie. ​Por último añadir las hojas de rúcula y un poco de orégano. Dejar algunas hojas de rúcula para adornar.
          3. A las pizzas siempre les añado un poco de aceite antes de introducirla en el horno. ​Introducir en el horno durante unos 20-25 minutos a 180º.Ya sabéis que cada horno es diferente, tener esto en cuenta.
          4. Ya tenéis vuestra pizza de rúcula con bacon y queso lista para comer.

          Espero que la disfrutéis.

           

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          Gambas a la plancha con alioli

          Publicado el Oct 01, 2014. 4 comentarios

          ¡Qué bueno es recordar que hay cosas que, sin grandes elaboraciones, resultan absolutamente deliciosas! Nuestra amiga Míriam, bien conocida por su blog El invitado de invierno, lo sabe muy bien. Nos cuenta hoy como disfruta de unas gambas elaboradas con la sartén de hierro Le Creuset (todo lo hecho sobre hierro sabe aún mejor, ¿verdad?), y lo acompaña con un alioli casero que querrás terminar mojando pan.

           

          Un buen marisquito con un mínimo de elaboración es una de las mejores fórmulas que puede ofrecer la cocina mediterránea. Si la materia prima es de calidad no necesita una gran elaboración y un plato de gambas a la plancha será tan bueno como buenas sean las gambas.

          Entonces, si encontramos unas gambas de calidad y hacemos un alioli casero, el resultado puede ser apabullante. Y la única dificultad, si se puede llamar así, la presenta el alioli. No, no me decidí por el adobo de chermoula que sugieren en el libro de recetas de Le Creuset. Porque el alioli es adictivo, que lo sepáis, y hacía tiempo que no lo hacía. Porque me conozco y me lo como de una sentada. Pero sea por esta vez.

           

           

           

          He de reconocer que soy incapaz de hacer un alioli sin huevo, solo con el ajo y el aceite, y creedme que lo he intentado, así que doy la fórmula con una yema. No seáis duros conmigo, es que soy de la meseta. Pero vosotros sois libres de hacer el alioli puro y fetén. Para la forma de hacer las gambas a la plancha he seguido los sabios consejos de la amiga Ma Ángeles, de Secocina. Vamos allá.

           

          Ingredientes

          500 g de gambas,

          escamas de sal,

          un chorro de buen aceite de oliva,

          1 yema,

          2 dientes de ajo,

          300 ml de aceite de oliva suave.

           

          Elaboración

          Haremos en primer lugar el alioli. Pelamos los ajos y los cortamos en trozos regulares. Los ponemos en un mortero y los majamos bien, con algo de sal.

          Agregamos la yema en el propio mortero y mezclamos. Salamos un poco más. Empezamos a agregar el aceite, poco a poco y batiendo bien (yo lo hago a mano con un tenedor, sin más). Así hasta que hayamos acabado el aceite. Hacia el final del batido se puede agregar el aceite más deprisa, pero al principio hay que ser cautos. Rectificamos la sazón, si fuera necesario. Tapamos y mantenemos en el frigorífico.

          La elaboración de las gambas no puede ser más fácil. Calentamos la plancha a fuego medio, la pincelamos con aceite y añadimos un buen puñado de escamas de sal. Cuando chisporroteen colocamos las gambas, que haremos poco tiempo, lo justo hasta que cambien de color por ambas caras.

          Servimos de inmediato, calentitas y acompañadas del alioli. Buen provecho.

           

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          Ensalada de remolacha y queso de cabra para la vuelta a la fiambrera

          Publicado el Sep 24, 2014. 2 comentarios

          En esta ocasión, Laura, del blog gastronómico Because, nos propone una ensalada fácil de preparar y muy sana, pensando en la vuelta al trabajo. La prepara en recipientes herméticos de cristal, como bien sabéis la opción más saludable e higiénica para conservar la cómida.

           

          Pasarse horas forrando libros, cosiendo etiquetas, luchando porque los peques (y uno mismo) vuelvan a acostarse a una hora decente; tareas de septiembre que se nos hacen cuesta arriba después de las añoradas vacaciones. Pero sin duda, lo que más trauma supone para muchos es la vuelta al tupper. Visualizamos la comida en la oficina como algo gris y cutre, muy alejado de ese rico pescadito viendo el mar del que disfrutábamos hace tan sólo unas semanas.

           

           

           

          Yo este año me he propuesto luchar contra este bajón con todas las armas que tengo a mi alcance, ¿qué me decís, os apuntáis conmigo? He empezado por renovar mis fiambreras y me he hecho con estos preciosos y resistentes recipientes de cristal, ¡Dónde va a parar comparados con los que tenía antes! Y para estrenarlos he elegido una de mis ensaladas favoritas, deliciosa y sorprendente por el contraste dulce y suave de la remolacha con el siempre sabroso queso de cabra. Y por si esto fuera poco tiene un colorido que levanta el ánimo del más quejoso. Ideal para sacarnos una amplia sonrisa al mediodía en la oficina. ¡Toma nota!

           

          Ingredientes (4 personas aprox.):

          2 remolachas medianas

          1 lechuga fresca

          150 gr. de queso de cabra

          80-100 gr. membrillo

          4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra

          2 cucharadas soperas de vinagre de módena

          brotes de remolacha para decorar (opcional)

           

          Elaboración:

          Lavamos, escurrimos y cortamos las horas de lechuga y disponemos en el fondo de la fuente o el recipiente que usemos.

          Cortamos el queso en rodajas y disponemos encima de las hojas verdes.

          Cocemos las remolachas en agua con sal hasta que estén blandas por dentro (1 hora aproximadamente). Las pasamos por agua fría y quitamos la piel que las recubre. Las cortamos en rodajas o gajos y las disponemos encima del queso.

          En el vaso de la batidora disponemos el membrillo, el aceite y el vinagre y lo batimos. El membrillo se hará puré pero no se integrará totalmente con el líquido. Reservamos el aliño hasta el momento de servir, que regaremos la ensalada con él.

          Decoramos con brotes de remolacha y rúcula si disponemos de ellos.

           

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          La provoletta

          Publicado el Aug 27, 2014. 1 comentario

          Laura, del blog gastronómico Because, nos trae una receta que es la delicia de toda la casa. Fácil de preparar, que captará la atención de todos tus invitados y será una delicia para pequeños y mayores. Os dejamos con esta provoletta preparada por Laura, que lo hace en una de las sartenes más versátiles y con estilo de Le Creuset, la sartén Skillet

           

           

          En casa hay varias palabras mágicas y una de ellas es Provoletta. Cuando se nombra, el ipad se cierra, la bici se aparca, el móvil se voltea con la pantalla hacia abajo...y de pronto todos salimos de nuestro particular trance para reunirnos, de pie o sentados eso da igual, alrededor de la provoletta. Hay que tomarla bien calentita cuando el queso está elástico, y guerrear un poco con los tenedores y el pan, tratando de cazar las partes más doradas del fondo. Sin duda, un picoteo ideal para disfrutar en buena compañía.

           

          Ingredientes

          • 300gr queso provolone
          • 6-8 tomates cherry o un par de rodajas de tomate normal
          • Hierbas aromáticas al gusto (albahaca, orégano...)

           

           

            

          Elaboración

          1. Colocamos la sartén skillet de Le Creuset a fuego medio alto con el queso provolone encima, espolvoreamos con un poco de orégano.
          2. Cuando la mitad inferior del queso esté derretida, introducimos la skillet en el horno a 200 º con los cherrys por encima.
          3. Dejamos que se funda el queso y sacamos cuando veamos que los bordes empiezan a dorarse, unos 5 minutos aproximadamente.
          4. Tomar inmediatamente.

           

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          Provolone picante al horno con concassé de tomate y ajo negro

          Publicado el Aug 18, 2014. 0 comentarios

          Loreto, de Sabores de colores, nos acaba de hacer la boca agua: ha preparado un provolone picante al horno, que combinado con ajo negro y tomate concassé convierten la receta en una maravilla.

           

           

          La receta la ha elaborado en la sartén Skillet de Le Creuset, que puede usarse en el horno y tiene una estupenda presentación en la mesa.

          Os dejamos con esta deliciosa receta, que podéis ver haciendo clic aquí.

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          Quiché Lorraine

          Publicado el Aug 13, 2014. 7 comentarios

          Luisa Morón, de Cocinando con mi Carmela, nos traslada a Francia con esta rica Quiche Lorraine. Un plato de siempre, que cocinado con cariño para aquellos que quieres ¡se convierte en una auténtica delicia! Y para una bonita presentación, nada mejor que el molde de Kitchen Craft

          La gastronomía francesa es una de mis preferidas. Os propongo una rica quiché Lorraine, ya conocido por todos nosotros. Es uno de mis platos preferidos, además es muy socorrido y fácil de hacer. También permite muchas variedades a la hora del relleno. Puedes utilizar verduras, setas, lo que más os guste. Este molde además es perfecto para ello y perfecto para poder presentar en la mesa.

           

          Molde cerámico para quiche Kitchen Craft

           

          Ingredientes

          Para la masa (para un quiché de 23cm):

          • 175 g harina
          • Sal
          • 115 g mantequilla fría
          • 25 g de queso rallado
          • 4-6 cucharadas de agua helada

          Para el relleno:

          • 115 g de queso gruyer
          • 50 g de roquefort
          • 175 g de bacon tostado en el gratinador
          • 3 huevos
          • 150 ml nata espesa
          • Sal y pimienta

           

          Preparación

          1. Para hacer la masa, echar la harina en un cuenco, junto con la sal. Echar la mantequilla y trabajarla con los dedos hasta obtener una consistencia arenosa. Ésta debe estar muy fría.
          2. Añada el queso y solo la suficiente agua como para que ligue la masa. Formar una bola, envolver en un papel de aluminio y dejar en el frigorífico durante 15 minutos.
          3. Extender la masa en una encimera enharinada.
          4. Colocar en un molde, pinchar la masa con el tenedor, cubrir con papel de hornear y esparcir unas legumbres secas por encima para que hagan peso. Cueza en el horno precalentado a 190ºC unos 15 minutos hasta que dore. Déjela enfriar un poco.
          5. Para el relleno, esparza en la base el queso y bacon de manera uniforme. Bata los huevos con la nata hasta que estén bien ligados. Salpimentar al gusto y verter en la base. Cueza la quiché en el horno durante unos 20-25 minutos, hasta que el relleno esté cuajado y dorado.
          6. Saque la quiché del horno y déjelo enfriar. Desmoldar y dejar enfriar en una rejilla. Listo para servir. 

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          Ensalada de hierbas frescas con espuma de mató y vinagreta de miel

          Publicado el Jul 16, 2014. 1 comentario

          Nuestro querido amigo Stéphane Poussardin nos deleita esta vez con una ensalada ideal para aprovechar el sifón de cocina que muchos tenemos en casa. Es una ensalada ligera y fresca para sorprender en casa y superar el calor de la forma más saludable. Agradecemos también a Delicooks su colaboración. Os dejamos pues con esta receta que ¡Estamos seguros os encantará!

           

           

           

          Ingredientes

              • 150 gr. de mató de trapo (cremoso)
              • 90 ml de nata a 35%
              • 60 gr. de membrillo
              • Aceite de avellanas
              • Sal Maldon
              • 1 Sifón de 1/2l
              • 1 Cargas de gas

           Para la  vinagreta de miel y avellanas:

              • 60 gr. de miel
              • 100 g. de aceite de avellanas
              • 3 C/c de lino tostado remojado en crudo con agua 5h

          Hojas de Hierbas frescas:

              • 8 hojas de menta
              • 8 hojas anet
              • 8 hojas coriandre
              • 8 hojas Perejil Frances
              • 8 hojas melisa
              • 8 hojas de stevia
              • 8 hojas de poliol
              • 8 hojas de Rucula
              • flores de pensamientos
              • 1 boniato mediano
              • 100 gr. de calabaza violín
              • 50 gr. de castañas cocidas y peladas

           

          Preparación

           

          Para la espuma de mató:

          Pasar por el túrmix el Mató con la nata y un poco de sal, rellenar un sifón y poner la carga de gas.

          Para la vinagreta de miel y avellanas.

          Templar la miel en el microondas e incorporar poco a poco el aceite de avellanas, añadir el lino con un poco de su agua para obtener una vinagreta gelatinosa.

          Montaje del plato:

          1. Montar la ensalada poniendo de fondo el boniato cocido en el horno con su piel y previamente chafado, la calabaza  torneado con la bola pequeña parisina y hervida, las Hierbas frescas, los pétalos de flores fritos, el membrillo cortado en daditos y alguna nube de espuma de mató.
          2. Aliñar con la vinagreta de miel, avellanas  y la sal Maldon.
          3. Se puede poner también castaña desmigada.

           

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          Oeufs en cocotte (Huevos en cocotte)

          Publicado el Jul 09, 2014. 1 comentario

          Esta semana Luisa Morón, de Cocinando con mi Carmela, ¡nos trae una receta para lucir de mini-cocottes! Es una receta fácil de elaborar y realmente apetecible, que tanto puede hacerse en el día a día como para quedar estupendamente como primer plato de una comida familiar. Esta receta se puede prepara tanto en las mini-cocottes redondas como en las ovaladas Le Creuset (exclusivas en Claudia&Julia!). Aquí os dejamos con la receta:

           

           

          Desde pequeña soy fans de los huevos al plato, también lo podemos llamar huevos a la cazuela o Oeufs en cocotte, el nombre que le dan en Francia y la verdad que queda muy bonito, verdad? Como ya sabemos en los huevos al plato se suelen emplear recipientes que resistan y además tenemos que recubrir con un elemento graso, como la mantequilla para que el huevo no se pegue a las paredes de las mini cocotte. Cuando vi estas pequeñas cazuela no me pude resistir. Sabía que mi próxima receta sería ésta. Las combinaciones son las que tu quieras darle, con nata, con tomate, etc… En este caso los he cocinado con nata.

            

          Ingredientes (para cada mini-cocotte)

          • 2 cucharas soperas de nata líquida (mientras más cremosa y buena calidad, mejor)
          • 1 huevo grande
          • 3 espárragos
          • 1 cuchara sopera de jamón picado
          • 1 cuchara de queso azul
          • sal y pimienta al gusto

           

          Preparación

          1. Precalentamos el horno a 180º e introducimos una bandeja con agua que cubrirá nuestras mini-cocottes hasta la mitad.
          2. Mientras, engrasamos nuestras mini-cocottes, sin llegar al filo -dejando un centímetro.
          3. En una cacerola escalfamos nuestros espárragos cortados en trozos pequeños, durante unos 5 minutos. Sacamos y reservamos.
          4. Añadimos a cada mini-cocotte la nata, los espárragos que habremos escalfados anteriormente, el jamón en tacos, el queso azul y por último el huevo.Salpimentamos.
          5. Introducimos en la bandeja, lo haremos al baño maría en el horno. Dejaremos cocer durante unos 15 minutos. Hasta que veamos que la clara esté cuajada y la yema esté aún líquida. Esto también dependerá de como os guste el huevo, si más o menos hecho.
          6. Listo para servir. Además, la variación de verduras e ingredientes son muchos, dejando como base la nata y el huevo. Espero que os guste y lo disfrutéis.

           

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          Kebabs persas de carne y cebolla

          Publicado el Jul 02, 2014. 0 comentarios

          Nuestra amiga Miriam García, de El Invitado de Invierno, ha echado mano a la picadora de carne Kitchen Craft para sorprendernos con unos kebabs dorados al grill. Una receta curiosa, fácil y realmente gustosa.

          Kebab, kabab, kebap, kephav… de todas estas formas se nombra en distintos países del Levante mediterráneo y del Medio Oriente a los alimentos, habitualmente ensartados en una brocheta o pincho, que se cocinan en pedazos sobre brasas.

          De los kebabs de carne a mí me gustan particularmente los que se preparan con carne picada, en forma de albondigota más o menos alargada, a modo de salchicha sin piel. Y esos son los que os traigo, unos kebabs de carne picada y cebolla al estilo persa (o iraní), bien especiaditos y doraditos al grill, en mi caso, que es más cómodo que encender una barbacoa y lo puedes hacer en cualquier temporada del año.

           

           

          En el Medio Oriente es muy habitual preparar pinchos de este tipo con carne de cordero, que quedan riquísimos. En nuestro país no se suele encontrar la carne de cordero picada, pero nos la podemos picar nosotros si tenemos una picadora tan chula como la mía. La receta está adaptada de esta de la revista Saveur; la cebolla rallada le da un sabor especial y mucha jugosidad, y el toque final de la mantequilla de azafrán me parece delicioso e imprescindible; no dejéis de ponérselo.

           

          Ingredientes

          500 g de carne de vacuno o de cordero,

          1 cebolleta o cebolla mediana,

          1 diente de ajo majado,

          1 yema de huevo,

          ½ cdta. de cúrcuma,

          ½ cdta. de pimentón picante,

          2 cdtas. de sal,

          pan rallado,

          unas hebras de azafrán,

          1 cda. de mantequilla.

           

          Elaboración

          Empezamos por picar la carne, si no la tenemos picada. Si no tenemos picadora manual, siempre la podemos picar a cuchillo, pero es laborioso.

           

           

          Rallamos la cebolla o la trituramos mucho; soltará líquido por lo que conviene ponerla en un colador y dejarla reposar por lo menos una hora.

          Apretamos la cebolla entre dos papeles de cocina para acabar de quitarle líquido y la mezclamos con la carne picada en un bol.

          Agregamos todas las especias y condimentos, excepto el azafrán, la mantequilla y el pan rallado, así como la yema de huevo.Mezclamos bien hasta homogeneizar.

          Añadimos a continuación algo de pan rallado, lo justo para que la mezcla no rezume líquido en exceso; al remover la mezcla apenas debe manchar el bol con líquido. No doy cantidad de pan rallado porque depende de la carne y de lo húmeda que estuviera la cebolla; hay que probar hasta que la mezcla esté suficientemente firme.

          Vamos tomando bolas del tamaño de un albaricoque y modelando albóndigas alargadas que iremos pinchando en brochetas metálicas. Una vez en las brochetas podemos rodar las albóndigas con cuidado sobre una tabla para hacerlas más finitas, al tiempo que apretamos la carne sobre la brocheta.

           

           

          Una vez montadas todas las brochetas preparamos la mantequilla de azafrán: tostamos ligeramente el azafrán (yo lo pongo sobre un pedacito de papel de aluminio y le aplico una cerilla por debajo), lo majamos bien en un mortero y añadimos la cucharadita de agua caliente y seguidamente la cucharada de mantequilla derretida. Mezclamos y reservamos.

          Justo antes de cocinar los kebabs los pincelamos con la mantequilla de azafrán. Podemos cocinarlos bien sobre plancha, que deberá carecer de rebordes altos para que sea más cómodo, bien en la barbacoa si tenemos la oportunidad, bien al grill en un nivel de alto del horno. Para hacerlo de esta última manera encenderemos el grill al máximo, dejaremos que se caliente a tope y pondremos las brochetas una bandeja en el nivel más alto del horno. Cocinaremos los kebabs por las dos caras hasta que estén doraditos. La cocción debe hacerse con calor muy fuerte y de forma rápida para que la carne se selle bien por fuera y no escapen los jugos.

          Al sacar los pinchos volvemos a pincelarlos ligeramente con la mantequilla de azafrán. Los servimos de inmediato acompañados de una ensalada o un arroz estilo medio-oriental.

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          Contrastes de verduras a la parrilla con mijo y tofu crujiente

          Publicado el Jun 18, 2014. 0 comentarios

          Stéphane Poussardin, y a través de la colaboración con Delicooks, no nos deja de fascinar: esta vez convierte una combinación de numerosos ingredientes comunes, todos aptos para vegetarianos, ¡en una delicia multicolor para la vista y para el paladar! ¿Te animas a probar?

           

           

          Ingredientes

              • 125 gr. de tofu
              • 50 gr. de Judías verdes
              • 2 patatas pequeñas cocidas en el horno con piel
              • 4 minis berenjenas
              • 4 minis calabacines
              • 4 minis zanahorias
              • 4 Espárragos verdes
              • 4 tomates cherry
              • 4 champiñones
              • 4 minis pimientos amarillos o rojos
              • ½ yuca
              • ½ boniato
              • 4 hojas de mostaza
              • 4 hojas de remolacha
              • 200 gr. de mijo
              • 60 gr. de cebolla crujiente deshidratada (en tienda de dietética) opcional.
              • Aceite de avellanas
              • Aceite de girasol
              • 60 gr. de Margarina vegetal
              • ½ c/c de mostaza antigua
              • Curry
              • ½ naranja
              • Pan rallado integral
              • 4 c/c de gomasio (sal de sésamo)

          Para el streusel de café. Textura arena (opcional):

              • 50 gr. de mantequilla vegetal
              • 50 gr. de harina integral
              • 40 gr. de fructosa
              • 25 gr. de café en polvo

          Preparación

           

          Para el tofu:

          1. Cortar el tofu en dados iguales.
          2. Mezclar la mostaza antigua, la piel de naranja rallada, la mantequilla vegetal fundida, el curry y rebozar el tofu con el pan rallado. Reservar.

          Para el streusel de café . Textura arena :(opcional)

          1. Mezclar todos los ingredientes secos tamizados y la mantequilla vegetal en trocito para obtener una masa homogénea. Dejar en nevera 1h.
          2. Después cortar en daditos pequeños y hornear unos 20 minutos a 160º.

          Para las verduras:

          1. Marcar en una parrilla o sartén todas las verduras. Reservar.

          Para los chips de yuca y boniato:

          1. Cortar en láminas muy finas el boniato y la yuca, harinar y freír con abundante aceite de girasol. Secar con papel absorbente y sazonar con el gomasio.

          Para el mijo:

          1. Tostar el mijo en una sartén y mojar con agua caliente, dejar cocer unos 15 minutos. Escurrir.
          2. Saltear el mijo con un poco de aceite de avellana y la cebolla crujiente (deshidratada).

          Montaje del plato:

          1. Colocar en el fondo del plato el mijo, un poco de streusel, las verduras encima bien puesta, los chips y por último las hojas de remolacha, mostaza. Freír el tofu en aceite de girasol hasta que quede crujiente, disponerlo encima de las verduras.
          2. Aliñar con el aceite de avellanas y un poco de gomasio.

           

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          Coca de sardinas con hortalizas y olivada

          Publicado el Jun 05, 2014. 3 comentarios

          Nuestro querido chef Stéphane Poussardin nos presenta una receta de Delicooks ideal para sorprender este verano. Qué delicia para los ojos... ¡Y para el paladar!

           

           

          INGREDIENTES:

          8 Sardinas abiertas sin espinas
          50 gr. de cebolla dulce
          100 gr. de calabacín
          100 gr. de hinojo fresco
          100 gr. de pimiento amarillo
          100 gr. de berenjena
          100 gr. de zanahoria
          4 Hojas de albahaca fresca
          200 Cl. de aceite de oliva virgen
          Tapenade (paté de oliva negra)
          Sal

          Para la coca:

          125 gr. de harina
          100 gr. de mantequilla pomada
          125 gr. de parmesano rallado
          125 gr. de almendras en granillos
          1 yema de huevo



          PREPARACIÓN:

          Cortar las verduras en daditos pequeños y saltearlas por separado, tienen que quedar crujientes.
          Mezclar todas verduras, rectificar de sal y poner las hojas de albahaca cortadas, aliñar con el restante de aceite de oliva.

          Para la coca:

          Mezclar la mantequilla con la harina, el parmesano, las almendras y por último la yema de huevo, amasar para obtener la masa quebrada.
          Estirar la masa con un rodillo ½ cm de grosor y cortar en rectángulos de 10cm x 5cm, hornear unos 3 a 4 minutos a 180 º.

          Montaje del plato:

          Sobre la coca disponer la mezcla de verduras crujientes y 2 filetes de sardinas, hornear 2 minutos y servir. Las sardinas tienen que estar semi-crudas.
          Aliñar con la Tapenade mezclada con el aceite de oliva.

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          Clafoutis de tomates cereza y queso

          Publicado el May 28, 2014. 3 comentarios

          Miriam, autora del blog El invitado de invierno, nos presenta una deliciosa receta muy fácil de preparar con las nuevas mini cocottes ovaladas Le Creuset. Una receta ideal para preparar un aperitivo o un picnic con una presentación original y elegante.

           

          Mini-cocottes cerámicas ovaladas Le Creuset 

           

          ¿Sabéis lo que es un clafoutis?

          El clafoutis clásico es una tarta típica de la gastronomía francesa que tradicionalmente era dulce y se preparaba con cerezas. Facilísimo de hacer, pues se trata de una especie de cuajado de una masa similar a la de los panqueques, pero llena de tropezones fruteriles y en forma de tarta.

          Pues bien, el clafoutis hace tiempo que lleva siendo reinventado no solo con otras frutas distintas de las cerezas, sino en versión salada, forma en la que se parece mucho a una quiche, pero más ligero y rápido de hacer puesto que no lleva base de masa quebrada.

          En este caso y como quería preparar raciones individuales en unos moldes pequeños como estas minicocottes, opté por hacer un clafoutis con tomates cereza o cherry, que se distribuyen muy bien en un molde pequeño. Los tomates van acompañados de queso de cabra, que es un sabor que les va como anillo al dedo.

           

           

          INGREDIENTES (para 4 mini-clafoutis)

          • 4 huevos
          • 320 gr de nata líquida para montar
          • sal al gusto
          • 300gr de tomates cereza
          • 100gr de queso de cabra de rulo
          • albahaca fresca (facultativo)

           

          ELABORACIÓN

          1. Antes de nada encendemos el horno a 180° para que esté perfectamente cuando vayamos a meter los moldes.
          2. Lavamos los tomates cereza. Reservamos.
          3. Cortamos el queso en dados y reservamos también.
          4. Preparamos los moldes individuales que vayamos a usar; además de minicocottes (yo tengo las ovaladas) también se pueden preparar clafoutis de ración en ramequins. Untamos el interior con mantequilla y lo espolvoreamos con pan rallado.
          5. Cascamos los huevos, los batimos y los mezclamos con la nata en un bol. Salamos al gusto, por lo menos seis pellizcos de sal. Si nos gusta, podemos añadir pimienta blanca recién molida. Si tenemos albahaca fresca la picamos menudita y la añadimos también.
          6. Distribuimos los daditos de queso en el fondo de los moldes y ponemos encima los tomates. Repartimos la mezcla líquida y golpeamos un poco los moldes contra la encimera para que el líquido llene todos los huecos.
          7. Metemos los moldes en el horno y cocemos 25-30 minutos, hasta que los clafoutis estén dorados por encima y bien cocidos por el centro; lo probaremos introduciendo una brocheta.
          8. Sacamos del horno y servimos de inmediato, están mejor calentitos y recién hechos.
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          Spaguetti con albóndigas en salsa de tomate casero

          Publicado el May 22, 2014. 3 comentarios

          Laura de Because Gastroblog nos presenta una tradicional receta que nos trae múltitud de recuerdos de buenos momentos: unos deliciosos spaguetti con albóndigas. ¡Muchas gracias Laura!

           

           

          Esta receta es todo un clásico de la cocina familiar, la salsa de tomate cocinada a fuego lento en cocotte no sólo está buenísima, sino que además tiene la singular cualidad de crear vínculos afectivos de por vida entre quien la prepara y quien la disfruta. ¿Qué no os lo creéis? ¡¡Probad y lo veréis!!

           

          Para la salsa de tomate:

          1 kg de tomate maduro, cuanto mas carnosos y sabrosos mejor quedará la salsa

          1 cebolla mediana o 1 cebolleta

          1 cucharada sopera de sal

          1 cucharada sopera de azúcar

          1 cucharada de postre de hierbas aromáticas frescas picadas, pueden ser orégano, albahaca, tomillo...

          2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra

          Para las albóndigas:

          600 gr carne de ternera picada

          1 cucharada sopera de pan rallado

          1 cucharada de postre de mostaza suave, tipo Savora

          1 cucharadas soperas de vino blanco

          1 cucharada de sal unas gotitas de salsa Perrins aceite de oliva para freír

          Para servir:

          250 gr. de spaguetti hervido en agua con sal

          queso curado rallado

          hojas de albahaca frescas

           

           

          Elaboración:

          Primero preparamos la salsa de tomate, cortando los tomates por la mitad y la cebolla en cuartos e introduciendolos en la cocotte junto con el resto de condimentos. Dejamos que se cocine a fuego medio/bajo (4 de 10 por ejemplo) con la tapa cubriendo media cocotte durante el tiempo necesario para que los tomates y la cebolla se deshagan facilmente.

          Mientras se cocina el tomate, vamos a ir haciendo las albóndigas. Para ello mezclaremos bien la carne con el resto de ingredientes en un cuenco y dejaremos que se integren los sabores durante unos 10- 15 minutos. Formamos las albóndigas y las reservamos.

          Cuando el tomate esté listo, lo batimos con una batidora y pasamos por el colador para retirar los resto de piel y semillas de los tomates. Introducimos de nuevo en la cocotte y reservamos.

          En una sartén con aceite abundante freímos las albóndigas a fuego fuerte, asegurándonos de que se hacen bien por todos los lados y según las vamos sacando de la sartén las pasamos por papel secante para que absorba el exceso de aceite y después las introducimos en la cocotte con la salsa de tomate.

          Una vez hayamos terminado con las albóndigas ponemos la cocote a fuego medio/bajo durante unos 15-20 minutos para que se hagan por dentro y se integren con el sabor del tomate.

          Servimos acompañado de unos spaguetti, espolvoreamos con queso rallado y añadimos por último unas hojas de albahaca fresca.

           

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          Salteado de patatas, zanahorias y espárragos

          Publicado el May 14, 2014. 6 comentarios

          Nuestra amiga Luisa, autora del blog Cocinando con mi carmela, ha preparado un delicioso salteado usando una sartén de hierro mineral De Buyer. ¡Que aproveche!

           

           

          INGREDIENTES:

          1/2 kg. de patatas baby

          1 zanahoria cortada en juliana

          1 cebolleta fresca cortada en juliana

          100 gr de espárragos trigueros

          1 cucharadita de pimentón dulce

          Romero y tomillo fresco al gusto

          Aceite y un trozo de mantequilla

          Sal y pimienta

           

           

          PREPARACIÓN:

          Lavar bien las patatas y zanahorias, estas últimas cortar en juliana. En una cacerola poner agua a hervir, cuando llegue a ebullición añadir las patatas, tenerlas unos 20 minutos hasta que estén tiernas, pero que no se deshagan. No tirar el agua, la utilizaremos para las zanahorias. Sacar, escurrir y reservar. En el mismo agua añadir las zanahorias, tenerlas unos 10 minutos tan solo. Mientras en la sartén De buyer echar el aceite y un trozo de mantequilla, dorar la cebolleta cortada en julianas. Cuando este doradas añadir las patatas y zanahorias, salpimentar al gusto y añadir las hierbas frescas. En ese momento también añadir el pimentón.

          Darles vueltas de vez en cuando y bajar la temperatura de la sartén, queremos que se doren. Mezclar de vez en cuando, utilizar pala de madera para no rayar la sartén. Lo tendremos unos 15 minutos para que las patatas y zanahorias cojan el aroma de las hierbas y de la mantequilla. Unos cinco minutos antes añadir los espárragos trigueros que tendremos cocidos, podemos utilizarlos en conservas. Listo para servir.

           

           

          Un plato de 10 para acompañar una carne o pescado nos vendrá ideal. Fácil de preparar.

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          Langostinos en pasta brick con pesto y montadito de butifarra de pagés con judias del ganxet y manzana al horno

          Publicado el Feb 28, 2014. 0 comentarios

          Ayer tuvimos a nuestro amigo y gran cocinero Stéphane Poussardin en We Love Cooking preparando algunas recetas de "tapas" o apertivos sabrosos y muy fáciles de hacer. Os dejo un par de recetas que tuvieron mucho éxito, espero que las disfrutéis.

           

          Langostinos en pasta brick con pesto

           

           

           

          Ingredientes para 4 personas:

          8 Langostinos

          2 Hojas de pasta brick

          Albahaca

          Aceite de girasol

          Harina

          Agua

          Para el pesto de albahaca.

          Un manojo de albahaca fresca

          50 gr. de piñones tostados

          25 gr. de parmesano rallado

          100 ml de aceite de oliva suave

          Agua

          Sal

           

          Preparación:

          Para preparar el pesto de albahaca ponemos en un recipiento alto las hojas de albahaca limpias con un poco de agua y las pasamos por el turmix hasta que quede bien triturado y verde. Añadimos el parmesano y los piñones, trituramos de nuevo e incorporamos poco a poco el aceite hasta obtener una pasta lisa. Rectificamos de sal.

          Para preparar los langostinos empezamos cortando la pasta brick en 4 triangulos, pintamos las puntas con una mezcla de agua y harina y ponemos encima un langostino previamente pelado y un trozo de albahaca fresca. Enrollamos y reservamos.

          Llenamos con aceite de girasol un cazo de hierro, calentamos hasta alcanzar 180º y freimos los langostinos. Los escurrimos sobre un papel absorbente y lo servimos con el pesto.

           

          Montadito de butifarra de pagés con judias del ganxet y manzana al horno

           

           

           

          Ingredientes:

          Una butifarra de pagés

          Aceite de oliva suave

          60gr de judias del Ganxet cocida con su agua

          Sal

          4 Rebandas de pan tostado

          Una Manzana golden

          Piel de naranja

          Canela en polvo

          10gr de mantequilla

          1 cucharada de azúcar moreno

           

          Preparación:

          Hacemos un corte a lo largo de la butifarra, quitamos la piel, aplastamos ligeramente y reservamos.

          Quitamos el corazón de la manzana, rellenamos con el azúcar moreno, la mantequilla, un poco de canela en polvo y la piel de naranaja. Horneamos a 180º durante 45 minutos. Pasado este tiempo, quitamos la piel de la naranja y de la manzana, pasamos por el túrmix hasta conseguir una crema fina y reservamos.

          Pasar por el túrmix las judias del Ganxet con un poco de su agua de cocción y sal y reservamos.

          Montaje del montadito:

          Pintamos las butifarras con aceite y marcarmos en una sartén caliente sobre cada lado. La cortamos en 4 partes iguales y la disponemos sobre el pan tostado. Acabamos poniendo encima de las butifarras la crema de manzana y la crema de judias del Ganxet.

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          Salteado de butifarra esparracada, setas, calabaza, huevo poché y aceite de trufa

          Publicado el Feb 13, 2014. 1 comentario

          La semana pasada nuestro amigo Stéphane Poussardin estuvó en nuestro espacio de demostraciones, We Love Cooking, preparando unas deliciosas recetas con las sartenes de hierro Mineral B de De Buyer. Hoy os quiero traer una de las que me gustó más por lo facil y original que resulta. Espero que os guste :)

           

           

          Ingredientes para 4 personas:

          2 butifarras

          4 huevos

          200 gr de calabaza cotada en dados medianos

          400 gr de setas variadas de temporada y champiñones

          2 dientes de ajo

          1 rama de tomillo fresco

          40 gr de membrillo cortado en daditos pequeños

          4 c/c de aceite de trufa

          Aceite suave

          Sal y pimienta

           

          Elaboración:

          Para preparar el huevo poché cogemos un bol, cortamos un trozo de papel film transparente de un tamaño superior al bol y cubrimos la superficie del bol. Con la ayuda de un pincel, engrasamos con aceite el papel film, vertemos el huevo, sazonamos y juntamos las puntas del film para dar forma de un saquito, apretamos y lo atamos. Lo reservamos.

          Quitamos la piel de las butifarras y las cortamos en trocitos. Lavamos las setas con un paño húmedo para quitar la tierra. Troceamos las grandes con las manos. Pelamos y laminamos los ajos.

          Montaje del plato:

          Cocemos el huevo dentro del film en agua hirviendo unos 4 o 5 minutos. Los sacamos del agua y retiramos con cuidado el papel film.

          Doramos los ajos laminados y la calabaza en daditos con un poco de aceite en la sartén, añadimos la butifarra y el tomillo fresco, salteamos un minuto y ponemos las setas. Una vez las setas están hechas, salpimentamos y servimos el salteado con el huevo poché, los daditos de membrillo esparcidos aliñando con una cucharada de aceite de trufa.

           

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          Galets rellenos de rape y gambas

          Publicado el Dec 24, 2013. 1 comentario

          El primer plato que nos sugirió Àngels Pallàs para nuestra comida de Navidad es una deliciosa receta de pescado presentada en galets, uno de los ingredientes típicos de la cocina catalana de Navidad. Lo que nos propone es hacer unos ricos galets rellenos de marisco. A falta de galets, también se puede hacer con cualquier pasta que tengamos a mano, siempre que sea muy grande y fácil de rellenar.

           

           

          Ingredientes:

          • 20gr de mantequilla
          • Un puerro
          • 75gr de guisantes
          • 5 gambas
          • 2 trozos de rape de un dedo y medio de grosor aprox.
          • Sal y pimienta
          • 100cc de vino blanco
          • Una pizca de eneldo
          • Migas de pan un poco secas
          • Ajo y perejil picados
          • 10 0 12 Galets de los más grandes que encontremos (o cualquier pasta que podamos rellenar)

          Para la salsa bechamel:

          • 40gr de mantequilla
          • 30gr de harina
          • 250cc de leche
          • 250cc de caldo de pescado
          • 1 cucharadita de zumo de limón
          • 1 cucharada de salsa romesco
          • Sal, pimienta y nuez mozcada

           

          Preparación:

          1. Poner los galets a cocer sumergiéndolos de uno en uno de manera que entre agua en su interior y no floten. Una vez cocidos al dente los dejamos en agua fría. Es importante poner algunos más a cocer por si alguno se rompe. Una vez fríos, los retiramos en un plato con papel de cocina.
          2. En una cocotte salteamos las gambas con aceite, salpimentamos y reservamos.
          3. Cortamos en trocitos muy pequeños la parte blanca del puerro y la cocinamos en la misma cocotte con la mantequilla y el aceite que hemos usado para saltear las gambas.
          4. Cuando el puerro esta cocinado, añadimos el rape cortado a dados salpimentado y las gambas peladas y cortadas en trocitos pequeños.
          5. Dejamos un par de minutos el puerro con las gambas y el rape y añadimos el vino blanco y los guisantes cocidos.
          6. Lo dejamos un par de minutos más, rectificamos de sal y pimienta, añadimos el eneldo y lo reservamos.
          7. Para hacer la bechamel derretimos la mantequilla en un cazo y añadimos la harina. Cuando la harina esté tostada, con un color beige subido sin llegar a marrón, añadimos el caldo de pescado y la leche y mezclamos un poco. Salpimentamos, añadimos una pizca de nuez moscada molida y dejamos que llegue a hervir ligeramente. La retiramos del fuego y añadimos una cucharada de salsa romesco y una cucharadita de zumo de limón. Si hacemos la salsa de un día para otro es importante dejarla un poco clara ya que mañana habrá espesado.
          8. Añadimos dos o tres cucharadas de la bechamel en la cocotte donde hemos cocinado el pescado y mezclamos.
          9. Ponemos un poco de bechamel en una fuente de horno hasta cubrir el fondo (sólo debemos poner una ligera capa de bechamel).
          10. Vamos rellenando los galets con el pescado que hemos cocinando y los vamos presentando en la fuente de horno. Un pequeño “truco” para que el relleno no salga es poner un poco de harina en un plato y “sellar” las aberturas del galet presionándolas en el plato con harina antes de ponerla en la fuente.
          11. Una vez tengamos los galets en la fuente, añadimos un poco de salsa bechamel por encima, la miga de pan, el perejil y el ajo.
          12. Cubrimos la fuente con papel de aluminio y la dejamos en el horno precalentado a 150º unos 15 minutos hasta que nos quede gratinado.

          Lo servimos recién salido del horno. Se puede acompañar de una ensalada de marisco.

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          Coctel de Navidad

          Publicado el Dec 22, 2013. 1 comentario

          Esta semana os mostraré la comida de Navidad que preparó nuestra amiga Àngels Pallàs en nuestro showroom, We Love Cooking. Es una deliciosa comida pensada con todo lujo de detalles por lo que no puede faltar un coctel para recibir a nuestros invitados. A lo largo de la semana iré colgado los otros platos :)

          Un coctel clásico de inspiración anglosajona ideal para romper el hielo y empezar a introducir el espíritu festivo de la navidad en nuestros invitados.

           

           

          Ingredientes:

          2 tazas de frutos rojos (se pueden comprar congelados en bolsas en el supermercado o tiendas de congelados)

          150cc de jarabe de arce (se encuentra en la sección de bebidas alcoholicas de bastantes supermercados)

          2 tazas de vino tinto

          1 taza de azúcar moreno

          1 vaina de vainilla abierta por la mitad

          La piel de medio limón

          1 cucharada de pimienta en grano (aplastaremos los granos presionándolos con la hoja plana de cuchillo)

          Sal

          2 tazas de agua con gas (tipo Seltz o sifón) muy fría

          2 tazas de zumo de piña muy frío

          1 botella de cava semi muy frío Hielo (cubitos grandes)

           

          Preparación:

          Unas tres o cuatro horas antes de la comida, ponemos en un cazo los frutos rojos, el jarabe de arce, el azúcar, la vainilla, la piel de limón, la pimienta y la sal. Lo llevamos a ebullición unos 3 o 4 minutos y lo reservamos en la ponchera.

          Justo antes de servir el coctel, añadimos el cava, el zumo de piña, el agua con gas y el hielo. Incluso mejor si hacemos un cubito gigante usando una fiambrera o un recipiente grande para que no se diluya con tanta facilidad en el coctel.

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