Recetas tradicionales y saludables



10 recetas ideales para hacer en mini-cocotte

Publicado el Jun 28, 2016. 2 comentarios

recetas en mini-cocotte

Sois muchos los que tenéis las mini-cocottes de Le Creuset en casa, estas cazuelitas cerámicas tan preciosas que queréis sacar a lucir cada dos por tres, ¡porqué son preciosas! Pero como queréis sacarles todo el partido y queréis ideas para hacer todo tipo de recetas con ellas, os dejo con 10 recetas perfectas para preparar en mini-cocotte, ¡Que las disfrutes!

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Recetas dulces en mini-cocotte: ¡Coulant de chocolate y un delicioso mug cake!

Publicado el May 19, 2016. 4 comentarios

recetas dulces en mini-cocotte

¡Hoy sacamos artillería pesada! Seguro que con un delicioso y vicioso coulant de chocolate, o con una receta tan fácil y rápida como las mugs cakes, triunfarás en el día a día... ¡O cuando tengas invitados en casa! Se trata de dos recetas muy fáciles pero super resultonas que puedes preparar en las preciosas mini-cocottes de Le Creuset.

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Recetas saladas en mini-cocotte, con Stéphane Poussardin

Publicado el May 12, 2016. 0 comentarios

recetas en mini-cocotte

Como muchos queréis nuevas ideas para sacar todo el partido a las mini-cocottes, hemos ido al Átelier de Stéphane Poussardin, quien a parte de ser amigo es chef privado y siempre nos da geniales ideas. En esta ocasión, le pedimos de elaborar algunas recetas que fuesen muy fáciles de preparar y muy resultonas.

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Lasaña de pollo en mini-cocottes

Publicado el Mar 06, 2016. 2 comentarios

Luisa, a quien conocéis del blog Cocinando con mi Carmela, nos invita a preparar una deliciosa lasaña de pollo, que te sorprenderá por su fácil elaboración y original presentación. ¡Te aseguro que encantará a tus invitados!

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Pastel de carne al estilo pastor o Shepherd's pie

Publicado el Nov 19, 2015. 6 comentarios

Estos pasteles que hoy nos trae Miriam, autora de El Invitado de Invierno, te encantarán por su sabrosa combinación y lo fáciles que son de preparar. Además, tanto los puedes hacer en formato mini como aquí se presentan, como en una sola fuente grande. ¡No te la pierdas!

 

Este pastel de pastor o shepherd's pie es un plato típico británico que consiste en una base de carne troceadita con verduras, coronada por una capa de puré de patata que se gratina o se tuesta. Es facilísimo de hacer y además normalmente era un plato de aprovechamiento, servía para sacarle rendimiento a la carne sobrante del asado del domingo.

El shepherd's pie se prepara tradicionalmente con restos de asado de cordero, pero si sois tan tragones que no quedan restos de asado en vuestra casa, no tenéis más que hacer un asado de cordero ex profeso para hacer el shepherd's pie. Cosas más raras se han visto.

Y que sepáis que si no usáis carne de cordero, sino de ternera por ejemplo, los puristas os dirán que en buena lid no lo podréis llamar shepherd's pie. Pero yo no me voy a chivar.

Aunque este pastel de carne se suele elaborar en una fuente grande (seguro que en la sección de Fuentes de horno encontráis alguna de chula), hemos optado por hacer coquetísimos mini shepherd's pie en lindas cocottes cerámicas. No digáis que no queda mono el pastel.

 

receta en mini-cocotte le creuset

Mini-cocottes ovaladas Le Creuset y plato cerámico Emile Henry

Ingredientes

  • ½ kg de carne de cordero lechal (restos o preparada ex profeso)
  • 1 cebolla grande
  • 2 zanahorias medianas
  • 75 g de guisantes
  • 6 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 hoja de laurel
  • 1 pellizco de tomillo
  • 300 ml de agua
  • 250 ml de vino blanco o caldo de carne
  • 750 g de patatas peladas
  • agua
  • 80 g de mantequilla o aceite de coco
  • sal al gusto
  • 100 g de queso Cheddar

 

Elaboración

  1. Picamos finamente la cebolla y la sofreímos en el aceite de oliva en una sartén grande. Lo suyo es hacerlo en mantequilla, o también puedes usar aceite de coco, y con ambas opciones le das un sabor distinto e igualmente estupendo, pero así hacemos el plato más cardiosaludable, ejem. Aunque si queréis podéis poner una mezcla de aceite y mantequilla. Cuando la cebolla comience a estar transparente, agregamos la zanahoria en dados pequeños.
  2. Mientras las verduras se sofríen picamos la carne. La añadimos al sofrito y vertemos el vino o el caldo. Agregamos los guisantes cocidos.
  3. Ponemos el laurel y el tomillo, y cocemos despacito unos 30 minutos, para que la carne coja el sabor y el líquido se reduzca. Salamos y dejamos enfriar. Pasamos esta mezcla a la fuente que queramos usar para el horno, en nuestro caso a las mini-cocottes ovaladas.
  4. Para preparar el puré de cobertura cocemos las patatas o las hacemos al vapor. Cuando estén tiernas las pasamos por el pasapurés. Añadimos la mantequilla y la sal.
  5. Cuando el puré se haya enfriado un poco lo trasladamos a una manga pastelera con boquilla rizada, aunque si no queréis usar manga el puré se puede distribuir a cucharadas por encima del relleno de carne.
  6. Cubrimos toda la carne con el puré y espolvoreamos el queso rallado. Metemos las cocottes en el horno a 200° (con aire) / 210° (sin aire) hasta que veamos que el puré está tostado, unos 20-25 minutos en función de cada horno.
  7. Servimos de inmediato estos cucos shepherd's pies individuales, siempre con un buen vinito, aunque esto sea poco británico.

 

receta en mini-cocotte de Claudia&Julia

Mini-cocottes ovaladas Le Creuset y plato cerámico Emile Henry

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Pastel individual de pollo y bacon en mini-cocotte

Publicado el Nov 05, 2015. 4 comentarios

Rosa, autora de Pemberley Cup&Cakes, nos traslada a Inglaterra con esta versión del clásico pastel de pollo de la cocina británica. Rosa nos presenta una versión realmente sabrosa, pero te animo a verla con el modo de cocinero investigador encendido, dado que jugando con otros ingredientes, los que más te gusten a ti, se convertirá en una de tus recetas más versátiles.

 

 

La receta de hoy es sinónimo de éxito rotundo en casa. Y no, ¡no es dulce! Pero necesitaremos recurrir al horno en cualquier caso, y con eso yo ya me doy por satisfecha. Es perfecta cuando las temperaturas comienzan a bajar y apetece sacar la cuchara y disfrutar de una reconfortante comida bien calentita y llena de sabor. Se trata éste de un plato con una gran tradición en la cocina británica: el pastel de pollo (o chicken pie). Sin embargo, debido a lo popular y común de sus ingredientes y a la fantástica combinación resultante, es un bocado realmente sabroso para prácticamente cualquier paladar, independientemente de la latitud en la que se encuentre.

Generalmente, se suele preparar en un única fuente para horno de la que se sirve a cada comensal, pero en esta ocasión, he optado por prepararlo en versión individual utilizando estas preciosas y tremendamente versátiles mini-cocottes de Le Creuset; no sólo aseguran una cocción perfecta de los ingredientes, sino que su estética como plato individual resulta ideal para disfrutar de este sencillo manjar con todos los sentidos.

 

receta pastel de pollo en mini-cocotte claudia&julia

 



Ni que decir tiene que hacer nuestra propia masa quebrada en casa es realmente un acierto, aunque no es imprescindible, pues hoy por hoy se puede encontrar ya preparada y de buena calidad en prácticamente cualquier supermercado, bien congelada o fresca. Sin embargo, si decides hacerla en casa por primera vez, te aseguro que es una labor muy sencilla; sólo requiere algo de tiempo de refrigeración —hemos de procurar que se mantenga fría a lo largo del proceso—, y una mínima manipulación. Ni levados ni amasado y con unos ingredientes de lo más básico: harina, mantequilla y agua muy fría. Realmente, hay casi tantas versiones de masa quebrada como aficionados a prepararla, pero a mí siempre me funciona a la perfección la vieja fórmula de 3:2:1, es decir, 3 partes de harina, 2 de mantequilla y 1 de agua. Sencillo a más no poder, ¿verdad?

Con respecto a los ingredientes del relleno, elijas los que elijas, sí es importante que utilices productos de calidad, ya sean frescos o en conserva (te invito ver la nueva Despensa de Claudia&Julia, porque las conservas son en muchos casos artesanales y de frutos frescos de gran calidad), como los que he utilizado yo en esta receta. La relación de los aquí indicados es la combinación que yo suelo emplear, pero no hay nada escrito en piedra en cuanto al pastel de pollo se refiere. Se trata de una receta altamente adaptable al gusto del consumidor. El uso de bacon es totalmente opcional; yo suelo incluirlo porque aporta jugosidad al pollo que, por lo general, peca precisamente de lo contrario. Lo mismo sucede con los champiñones (puedes añadirlos o no), los puerros (perfectamente sustituibles por apio, por ejemplo) o el tipo de hierbas aromáticas utilizadas (estragón, salvia, tomillo, cilantro, perejil, etc.); todo va un poco en función del gusto personal de cada uno. Estoy deseando saber cuál sería la versión preferida de tu pastel de pollo…


INGREDIENTES (para 6 mini-cocottes o ramequines de unos 10 cm Ø)

Para la masa quebrada casera:

180 g de harina de trigo normal (+ harina extra para amasar)
½ cucharadita de sal
120 g de mantequilla sin sal bien fría, incluso congelada, cortada en dados de unos 2 cm
60-75 ml aprox. de agua helada
1 huevo para pincelar


Para el relleno:

150 g de bacon ahumado
350 g de pollo de corral, deshuesado y limpio de piel y grasa (preferiblemente, muslo y contramuslo)
2 cebolletas pequeñas
1 diente de ajo
2 puerros
150 g de boletus
80 g de guisantes finos
2 cucharadas rasas de harina fina de maíz (tipo Maizena)
500 ml caldo de pollo
125 ml de vino blanco
3 cucharadas de nata líquida para cocinar
2 ramitas de tomillo fresco
Perejil rizado o común
Sal y pimienta negra molida
Aceite de oliva virgen extra

*1 cucharada=15 ml; 1 cucharadita=5 ml*

receta pastel de pollo en mini-cocotte claudia&julia 2


Elaboración


De la masa quebrada:

(Si vas a utilizar masa quebrada preparada, pasa directamente a la elaboración del relleno)

1.  Para hacer nuestra propia masa quebrada casera, empezamos colocando la harina y la sal en un cuenco amplio y mezclamos bien con unas varillas hasta combinar por completo.
2. A continuación, añadimos la mantequilla fría, cortada en daditos, y la trabajamos ligeramente con las yemas de los dedos o con la ayuda de dos cuchillos, sólo lo justo hasta que quede más o menos integrada y recubierta con la harina; obtendremos un puñado de “miguitas” irregulares, pero deberán quedar aún restos visibles de mantequilla y harina sin combinar. Es muy importante no mezclar en exceso, de forma que la mantequilla no se llegue a calentar y se reblandezca.
3. Seguidamente, añadimos el agua helada; empezamos añadiendo primero 3 cucharadas progresivamente mientras vamos mezclándolo todo con las manos hasta que se forme una masa que se mantenga más o menos ligada y se despegue fácilmente de las paredes y fondo del cuenco. Si fuera necesario, podemos ir añadiendo el resto del agua, siempre de forma gradual (es posible que no la necesitemos toda) hasta que consigamos compactar la masa en un bloque.
4. Finalmente, damos forma de bola y aplanamos ligeramente, envolvemos con film transparente y refrigeramos durante al menos 2 horas (o incluso toda la noche).


Del relleno:

1. Mientras tanto, aprovechamos para preparar el relleno. Empezamos por cortar el bacon en tiras y lo freímos directamente sin aceite en una sartén amplia a fuego medio durante unos 4–5 minutos hasta que se dore ligeramente pero sin que llegue a quedar crujiente. Escurrimos hasta haber eliminado el máximo de grasa y transferimos en una cazuela mediana aparte. Reservamos.

2. Seguidamente, troceamos el pollo en pedazos más bien pequeños, salpimentamos y freímos (si usamos la misma sartén, habrá de estar limpia de grasa) con un par de cucharadas de aceite de oliva durante unos 5-7 minutos, removiendo de vez en cuando hasta que todos los trocitos se hayan hecho por igual. Reservamos junto con el bacon en la misma cazuela.

3. A continuación, picamos finamente la cebolla y la pochamos en otras 3-4 cucharadas de aceite de oliva junto con un pellizco de sal hasta que quede transparente. Seguidamente, añadimos el ajo, muy finamente picado también, y los puerros, cortados en rodajas. Salteamos todo junto durante unos 5 minutos hasta que quede todo bien pochado.

4. Añadimos entonces los hongos, previamente troceadas, y seguimos cocinando hasta que se mezclen bien todos los sabores (unos 3 minutos más) removiendo de vez en cuando.

5. Agregamos ahora los guisantes y lo salteamos todo durante 1 minuto más. Una vez tengamos todo bien pochado, lo incorporamos a la cazuela con el bacon y el pollo y reservamos.

6. En un cuenco pequeño, disolvemos la maizena en unos 60 ml (unas 4 cucharadas) del caldo de pollo, asegurándonos de que no quedan grumos.

7. Incorporamos entonces a nuestra cazuela el resto de ingredientes líquidos (el resto del caldo de pollo, el vino blanco y la nata líquida) así como la maizena disuelta y lo guisamos todo junto a fuego medio, removiendo con frecuencia con una cucharada de madera.

8. Finalmente, salpimentamos al gusto, añadimos el tomillo y el perejil (sólo las hojas) bien picados y llevamos a ebullición durante unos 10 minutos hasta que la salsa reduzca, se evapore el alcohol y espese ligeramente, removiendo constantemente para evitar que se pegue al fondo. Apagamos el fuego y dejamos enfriar por completo.


Montaje y horneado:

1. Cuando el relleno empiece a estar más o menos frío, sacamos la masa del frigorífico (si estuviera demasiado fría y no se dejara manipular con facilidad, podemos dejarla a temperatura ambiente unos 5 minutos para que se aclimate). Sobre una superficie de trabajo, previamente enharinada, extendemos la masa directamente, sin estirar ni amasar, con ayuda de un rodillo, siempre desde el centro hacia fuera, hasta obtener un grosor de unos 0,5 cm.

Para evitar que la masa se nos pegue a la superficie de trabajo, iremos espolvoreando ligeramente con harina y girando conforme la extendamos. Es muy importante no excederse con la harina para no estropear la textura final de la masa. También podemos colocar la masa entre dos pliegos de papel de hornear o de film transparente (en este caso los hemos de ir despegándolos a menudo para evitar que se formen pliegues en la masa).

2. Seguidamente, con un cuchillo bien afilado, recortamos las porciones de masa necesarias para cubrir nuestros pasteles individuales. Lo mejor es usar como guía los mismos recipientes en los que vayamos cocinarlos (mini-cocottes o ramequines), pero dejaremos un margen de 1cm extra alrededor, para sellarla con facilidad más adelante. Colocamos los discos de masa en una bandeja plana, cubrimos con film transparente e introducimos de nuevo en el frigorífico durante al menos 20 minutos.

3. Mientras tanto, precalentamos el horno (eléctrico y sin ventilador) a 200°C y colocamos la bandeja del horno, previamente cubierta con papel de hornear, a media altura.

4. A continuación, repartimos el relleno ya frío entre los recipientes hasta justo el borde y, con ayuda de un pincel de cocina, vamos pintando los bordes de los recipientes con el huevo batido.

5. Seguidamente, retiramos los discos de masa del frigorífico y los colocamos sobre los recipientes, asegurándonos de que quedan bien sellados. Si lo preferimos, podemos decorar los bordes según nos guste: con las púas de un tenedor o dándole alguna forma decorativa al borde, con forma ondulada, trenzada, etc. (En este caso, conviene añadir un poco de masa extra alrededor para modelar mejor).

6. Pintamos de nuevo la superficie de la masa con el huevo y, con ayuda de un cuchillo bien afilado, cortamos un par de ranuras o tres en la parte superior central para dejar que salga el vapor durante la cocción y así no se reblandezca la masa en exceso.

7. Finalmente, colocamos las mini-cocottes en la bandeja del horno y horneamos durante unos 35-40 minutos o hasta que la masa haya adquirido un bonito tono dorado y los jugos del relleno burbujeen a través de las ranuras.

8. Dejamos enfriar unos 10 minutos sobre una rejilla y servimos aún calientes.

 

receta pastel de pollo en mini-cocotte claudia&julia 3

 

Notas:

- Si te has decidido por hacer la masa quebrada en casa, ¡enhorabuena!, tu pastel de pollo será difícil de superar. Y ya que te pones, y con lo versátil que es esta masa y lo bien que congela (siempre antes del horneado), ¿Por qué no doblar las cantidades y tener así reservas de cara a futuras recetas? Para conservarla congelada (aguanta perfectamente 2-3 meses, según congelador), debe envolverse bien para evitar que el frío la estropee, primero en film transparente y a continuación en papel de aluminio. A la hora de utilizarla, la dejamos en el frigorífico toda la noche hasta que se descongele. A continuación, extendemos con el rodillo y procedemos según la receta elegida.

- En esta receta, yo sólo utilizo la masa quebrada para cubrir el pastel, pues se trata de un plato bastante contundente. Sin embargo, en caso de que prefieras recubrir también la base y cerrarlo por completo, sólo habrás de doblar las cantidades de los ingredientes y recubrir totalmente el interior de los recipientes con otro disco de masa de mayor tamaño.

- Aunque el resultado variará, puedes sustituir la masa quebrada por hojaldre. Exquisito, en cualquier caso.

- A lo mejor prefieres hacer un único pastel para todos y que cada cual se sirva su parte; perfecto, deberás utilizar una fuente apta para horno y aumentar el tiempo de horneado unos 5-10 minutos o hasta que veas que ha adquirido ese tono dorado tan deseado y que los jugos del relleno burbujean a través de las ranuras.

- En caso de que sobre, lo puedes conservar bien cubierto con film transparente y refrigerado durante un máximo de 2 días. A la hora de recalentarlo, introdúcelo en el tercio inferior del horno, precalentado a 160ºC, durante unos 15 minutos. Si ves que la superficie se dora demasiado, puedes cubrirla con un poco de papel de aluminio, colocado holgadamente sobre el/los recipientes(s).

- Como acompañamiento, nada mejor que una rica y generosa ensalada fresca.

¡Buen provecho y feliz fin de semana!
Rosa

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Huevos trufados con setas en mini-cocotte

Publicado el Oct 25, 2015. 8 comentarios

La autora de Sabores de Colores, Loreto, nos trae hoy una receta 100% otoñal, tanto por los ingredientes que usa como por el color que aporta a la mesa: con la combinación de los colores tostados de las setas y el rojo de las mini-cocottes, nos recuerdas los coloridos tonos de los bosques en esta época. La receta es muy fácil de elaborar, pero consigue un resultado que enamorará a todo aquél que lo pruebe. ¡Asegurado! 

 

receta huevos en mini-cocotte le creuset

Mini-cocottes redondas Le Creuset y navaja para setas Opinel 

 

En otoño tenemos la suerte de que nuestros bosques se llenan de hongos y setas, y aunque nosotros sólo nos atrevemos a recolectar tres tipos, nos encanta programar excursiones con nuestros fantásticos cuchillos de Opinel y nuestras cestas de mimbre y así pasar los fines de semana de esta reconfortante estación.

Hay muchísimas setas para disfrutar, por ello hoy os dejo carta blanca para que elijáis las que más os gustan para esta deliciosa receta que os presento. Se trata de unos huevos trufados con setas, preparados en las mini cocotte de Le Creuset, una combinación espectacular de la que nunca nos cansaremos en casa. Además, preparada de esta manera, conseguimos una comida o cena hecha en un abrir y cerrar de ojos, o incluso un aperitivo ideal para las comidas familiares más especiales.

 

INGREDIENTES

 

huevos trufados en mini-cocotte le creuset

Mini-cocottes redondas Le Creuset y Navaja para setas Opinel -con hoja curvada y cepillo de cerdas de jabalí

 


ELABORACIÓN

1. Precalentamos el horno a 175ºC.

2. Encamisamos hasta la mitad las mini cocotte con mantequilla*.

3. Repartimos las láminas de chalota en el fondo de las cocotte y rellenamos con setas troceadas hasta la mitad.

4. Añadimos una cucharada de nata a la que le hemos añadido la pasta de trufa y salpimentado.

5. Por último disponemos un huevo en cada mini-cocotte, las láminas de trufa y horneamos unos 10 minutos o hasta que veamos que la clara ha cuajado. Hay que tener en cuenta que cada horno es un mundo y el tiempo siempre será orientativo.

6. Retiramos del horno y servimos acompañado de soldaditos de pan tostado.

 

Loreto

 

NOTA: En lugar de encamisar con mantequilla, puedes untar la mini-cocotte con aceite trufado, le estarás aportando una capa antiadherente pero además realzarás aún más el sabor a trufa.

 

receta de huevos trufados en mini-cocotte le creuset

 

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Mi opinión sobre las mini-cocottes Le Creuset

Publicado el Jul 01, 2015. 0 comentarios

Las mini-cocottes de Le Creuset son todo un acierto: son bonitas, son fáciles de almacenar y son realmente versátiles. Aunque nos encontramos a menudo con que nos comentan "Todos dicen que sirven para todo... pero para qué realmente?". Por eso Laura, autora del gastroblog Because, hoy nos habla de ellas, y nos da muchas ideas para que puedas sacarles mucho partido!

 

He de ser sincera al reconocer que me costó mucho decidirme a comprar las mini-cocottes de Le Creuset. Lo cierto es que, aunque nunca han sido un producto caro, más bien al contrario, pensaba que eran un mero capricho más que un utensilio de cocina.

Pero cuando llegaron las minis ovaladas a Claudia&Julia (y tan difíciles de encontrar... ¡y es que las tienen en exclusiva en España!), no pude resistirme al diseño y por fin me las compré. La gran sorpresa es que, además de ser preciosas, son uno de los utensilios de cocina que más uso. 

Tienen un tamaño de ración perfecto y por ello los utilizo casi tanto como los platos... bueno, o más, porque a diferencia de éstos, las mini-cocottes soportan las altas temperaturas de horno, por lo que a menudo en casa son utensilio y menaje en una misma receta.

 

 

 

 

Características

De mini-cocottes tenemos las redondas, las ovaladas (disponibles ahora en dos tamaños, de 13cm y 17cm!) y también las mini-corazón (sin duda estas últimas son ideales para sorprender a la pareja, o para tener un detalle de lo más original!)

Todas tienen un colorido y calidad que enamoran: ya sabéis que son de Le Creuset, por lo que la calidad de la cerámica y del vitrificado interior son de la mejor que puedes encontrar. ¡Incluso debes saber que cada pomo se pinta a mano! El cariño y dedicación de la empresa es algo superior.

Tanto las ovaladas como las redondas de 13cm tienen el mismo precio, aunque las ovaladas tienen algo más de capacidad (lo que para mi suposo un punto a favor de éstas). En cuanto al nuevo tamaño de las ovaladas, el de 17cm, lo he encontrado realmente interesante: si bien con las de 13cm ya me servían para servir aperitivos y algún primer plato, sin duda la de 17cm te sirve para servir un plato completo, pero con mucho estilo.  

 

 

En cuanto a características, debo aclarar también que todas las mini-cocottes, a diferencia de las cocottes "estándar", son cerámicas. No son de hierro ni tienen una base de hierro difusora, por lo que no pueden ir al fuego: están pensadas para cocinar con ellas al horno, al microondas, o para servir aperitivos y platos fríos.

El hecho de que disponga de tapa es una ventaja para guardar en la nevera, ya que mantiene tu preparación al margen de olores ajenos. ¿Y su mantenimiento? Más fácil imposible, porque al ser de cerámica, resiste el lavavajillas.

La única pega con este producto es que es difícil decidirse entre la variedad de colores y tamaños... pero te contaré un secreto: elijas la que elijas, estarás encantada con ellas y las utilizarás un montón, ¡eso seguro!

 

 

Recetas e inspiración para presentar en las mini-cocottes

Ahora que llega el buen tiempo, son ideales para presentar en la mesa platos fríos como ceviches, marinados, cremas de queso o patés caseros. Sin olvidar de otros platos que podemos hornear y servir directamente, como lasañas, huevos en cocotte, patatas asadas...Cualquier plato que puedas hornear en una fuente de cerámica, puedes cocinarlo en estas preciosas mini cocottes y presentarlo en la mesa de una manera original que no dejará indiferente a tus comensales, bien sean invitados o los de casa.

Además y aunque ahora principalmente presento platos salados en ellas (hasta la ensalada), el primer uso que les di fue para postres. Quedan espectaculares los postres presentados el ellas. Prueba a hacer los bizcochos tipo brownie o coulant de chocolate, de hecho, quedan tan bien que es una idea genial si vas de invitada llevar uno de estos postres dentro de las mini cocottes. Fácil de transportar, precioso para obsequiar. También otros postres como la crême brulé, las natillas, o hasta un tiramisú encuentran su recipiente ideal en estas cazuelitas. 

 

En la foto, coulant de chocolate en mini-cocotte ovalada

 

Aquí te dejo algunas recetas que puedes hacer en las mini-cocottes de Le creuset:

- Coulant de chocolate en mini-cocotte 

Crême brulée de frambuesas

- Clafoutis de tomates cereza y queso

Pastel de chocolate con salsa de frambuesa

- Oeufs en coccotte

- Pastel individual de pollo y bacon

- Pastel de carne al estilo pastor

- Huevos trufados con setas

- Soufflé de queso

- Lasaña de pollo 

 

Y si tienes ganas de más, también hay disponible un libro de recetas de mini-cocotte de Le Creuset, con 40 recetas tanto dulces como saladas. Si miras las críticas, la verdad es que veo que todos las opiniones son realmente buenas, y creo que encontrarás allí mucha inspiración para sacar el máximo partido a estas minis que tan bonitas son.

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Crème brûlée de frambuesas

Publicado el Feb 12, 2015. 5 comentarios

El día de los enamorados está ya muy cerca. Hacer de él un día especial está en nuestras manos, y por eso Virginia, autora de Sweet&Sour, nos propone preparar una deliciosa crème brûlée de frambuesa: ¡el postre perfecto para obsequiar a nuestra pareja y nuestro paladar con el toque más delicioso y romántico!

 

Me encantan las Crème Brûlée¡¡¡¡ son delicadas, suaves, elegantes, pero con ese punto especial que le da la costra crujiente de caramelo. Así que este año para San Valentín, lo tenía claro, mi propuesta para ese día sería Crème Brûlée. Pero ojo no una Créme Brûlée cualquiera, sino una muy especial para una ocasión así, una crema vestida de largo.

 

 

Esta Crème Brûlée de frambuesas, es especial porque tiene un relleno frambuesas frescas en el fondo que enamora, pero además tiene una textura tipo mousse que la hacen delicada ligera y fundente al paladar. Lo dicho un postre para sorprender a vuestr@ "enamorad@", pero también un postre con el que podréis finalizar cualquier comida, con un caballo ganador. Porque servir crème brûlée de postre, es apostar sobre seguro, pero en este caso además, con sorpresa y restyling incluido.

Las Crème Brûlée son sencillas, no son sino cremas cocidas al baño maría a las que se les añade una capa de azúcar que se carameliza, creando una costra crujiente deliciosa¡¡¡¡. En este caso la crema incorpora un coulis de frambuesas que le da un punto como digo muy especial. Es además un postre ideal, sin mucho esfuerzo y que podéis tener preparado con antelación.

Las he presentado en las mini cocottes de cerámica de "Le Creuset" que os asegurarán una presentación de 10, porque van del horno a la mesa perfectamente, y con su tapita, pasan por el frigo asegurándonos que quedan perfectamente protegidas. A mi me chiflan y aunque tengo de casi todos los colores, para San Valentín, el rojo y el negro me parecen lo más.

Vamos con la receta.

 

 

 

INGREDIENTES (Para 6 mini cocottes)

  • 600 ml de crema fresca liquida o nata 35% m.g.
  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
  • 6 yemas de huevo
  • 70 gr de azúcar glace
  • 3 cucharadas soperas de coulis de frambuesa
  • 18-20 frambuesas frescas (no congeladas)
  • 100 gr de azúcar moreno (Cassonade)

Para el coulis de frambuesas:

  • 250 gr. de frambuesas
  • 2-3 cucharaditas de azúcar.
  • El zumo de 1 limón
  • 2 cucharadas de agua

 

PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando el coulis de frambuesas

Ponemos las frambuesas a macerar con el azúcar en cazo durante unos 20 minutos. Una vez maceradas y que hayan comenzado a desprender sus jugos, las llevamos al fuego con el jugo de limón, hasta conseguir que se deshagan en una especie de compota. Si queda muy densa añadimos las dos cucharadas de agua.

Retiramos del fuego y colamos para retirar las semillas. Reservamos.

 

Vamos con las Crème Brûlée

Precalentamos el horno 110ºC, calor arriba y abajo y elegimos una fuente de horno donde nos quepan bien las 6 mini cocottes.

Mezclamos la nata o crema fresca con el extracto de vainilla. Reservamos.

Batimos las yemas de huevo con el azúcar hasta que blanqueen. En este caso yo lo hago con mi robot Kitchen Aid y el accesorio de globo, comenzando a velocidad baja media e incrementando hasta velocidad alta. Lo podéis hacer también con una batidora de mano, pero es importante este paso, porque será lo que concederá a nuestras cremas esa ligereza y ese punto tipo mousse.

Añadimos el coulis de frambuesas y mezclamos bien con un batidor de globo o con una espátula, hasta integrar en una crema homogénea.

Añadimos la nata con el extracto de vainilla y volvemos a integrar.

Colocamos 3 frambuesas frescas en el interior de las mini cocottes y vertemos la crema sobre ellas. La misma cantidad de crema en cada una. Mi truco, hacerlo a cucharadas, el mismo número en cada mini cocotte.

Depositamos las mini cocottes sin tapa, en la fuente de horno y rellenamos con agua caliente hasta alcanzar las 3/4 partes de la altura de las cocottes. Ojo, cuidado de no salpicar con el agua nuestras cremas. Si queréis como precaución podéis colocar las tapitas mientras vertéis el agua caliente, pero retirarlas antes de llevarlas al horno.

Llevamos a horno precalentado durante unos 45-50 minutos. Que las cremas se vean firmes aunque pueden estar ligeramente temblorosas. Una vez que enfríen se densificarán del todo.

Extraemos del horno, dejamos enfriar a temperatura ambiente, cubrimos con sus tapas y al frigo durante unas 2 horas.

En el momento de servir, espolvoreamos azúcar moreno claro (en Francia Cassonade), sobre la superficie de cada crema y caramelizamos con un soplete de cocina o en su caso bajo el grill del horno.

Servimos de inmediato.

Pura delicia. Estas crème Brûlée tiene una textura tipo mousse que no cansa y la combinación con el caramelo de la superficie crujiente lo convierten en una auténtica golosina, en este caso con sabor a fruto rojo¡¡¡

 

Consejos:

- Las crème Brûlée con las frambuesas frescas hay que comerlas rapidito, pues las frambuesas desprenden su liquido al hornearse y licuan la crema. Por eso es también preciso que las frambuesas que utilices para el fondo sean frescas y no congeladas. Las congeladas soltaría el agua y aguachentaría la crema. Si no les ponéis las frambuesas en su interior quedan perfectas al menos de un día para otro.

- Para preparar el coulis de frambuesas podéis utilizar frambuesas congeladas.

- El proceso de caramelizarían hacedlo en el momento de servir, o de lo contrario el caramelo se reblandece.

- El azúcar Cassonade, es como se conoce en Francia al azúcar moreno turbinado. Es el azúcar moreno de segunda producción, y por lo tanto contiene menos melaza y es húmedo. Podéis sustituirlo por Azúcar moreno común o también por Brown Light Sugar.

 

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Coulant de chocolate en mini-cocotte

Publicado el Nov 28, 2014. 4 comentarios

La mayoría de nosotros somos adictos al chocolate. Lo se y lo sabes. Y Laura, del blog gastronómico Because, lo sabe aún mejor, y por ello ha tenido la fantástica idea de traernos hoy esta receta de Coulant de Chocolate, para que podamos dejar a nuestros invitados encantados en las próximas comidas familiares. No te pierdas la receta, porque es tan fácil de hacer como adictiva. 

 

 

Última semana de noviembre y no me negaréis que es inevitable ponernos en modo navideño. El coulant de chocolate es un postre ideal para estas fechas, no sólo porque es un bocado chocolatoso del todo irresistible, sino también porque es una receta sencilla que puedes elaborar con antelación y quedar como una perfecta anfitriona, dedicándole tan sólo unos minutos de horno antes de servir.

La gracia del coulant es que el chocolate quede líquido en la parte central, por lo que será importante controlar el tiempo de horno para cada molde. Estas minicocottes de cerámica resultan perfectas para ello y además son tan bonitas que no tendrás que desmoldarlo para sacarlo a la mesa, sólo será necesario incluir cucharas para todo el que se apunte.

Y una última idea antes de la receta...¿Que no eres anfitrión sino que vas de invitado? Quedarás de maravilla si llevas de regalo estas minicocottes tan ideales rellenas de delicioso coulant de chocolate. Un regalo que todos los presentes te agradecerán seguro.

 

Ingredientes

  • 200 gr chocolate negro de cobertura
  • 175 gr mantequilla
  • 3 huevos enteros + 3 yemas
  • 60 gr. azúcar
  • 50 gr. harina

 

Elaboración

  1. Derretimos la mantequilla y el chocolate en un cuenco al baño maría y retiramos y dejamos que se temple.
  2. En un cuenco más grande, mezclamos bien los huevos con las yemas y el azúcar. Cuando el chocolate esté templado, lo añadimos a la mezcla de huevo y removemos bien. añadimos la harina y volvemos a mezclar todo bien.
  3. Rellenamos las minicocottes, tapamos y dejamos reposar en la nevera al menos un par de horas, aunque yo recomiendo toda la noche.
  4. Con el horno precalentado a 250 grados, introducimos las minicocottes y horneamos durante unos 7 minutos.
  5. Dependerá del horno y del molde, pero es fácil ver cómo se van cuajando las partes más externas, así que si ves que necesita un poco más, lo dejás algún minuto más bajo tu vigilancia.
  6. Servir recién hecho.

 

 

Con esta cantidad se llena 3 minicocottes ovaladas, lo que serían 6 raciones. Si quieres llevarlas de regalo, puedes congelar la masa en las minicocottes y sacar un par de horas antes de llevar a su destinatario.

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Oeufs en cocotte (Huevos en cocotte)

Publicado el Jul 09, 2014. 1 comentario

Esta semana Luisa Morón, de Cocinando con mi Carmela, ¡nos trae una receta para lucir de mini-cocottes! Es una receta fácil de elaborar y realmente apetecible, que tanto puede hacerse en el día a día como para quedar estupendamente como primer plato de una comida familiar. Esta receta se puede prepara tanto en las mini-cocottes redondas como en las ovaladas Le Creuset (exclusivas en Claudia&Julia!). Aquí os dejamos con la receta:

 

 

Desde pequeña soy fans de los huevos al plato, también lo podemos llamar huevos a la cazuela o Oeufs en cocotte, el nombre que le dan en Francia y la verdad que queda muy bonito, verdad? Como ya sabemos en los huevos al plato se suelen emplear recipientes que resistan y además tenemos que recubrir con un elemento graso, como la mantequilla para que el huevo no se pegue a las paredes de las mini cocotte. Cuando vi estas pequeñas cazuela no me pude resistir. Sabía que mi próxima receta sería ésta. Las combinaciones son las que tu quieras darle, con nata, con tomate, etc… En este caso los he cocinado con nata.

  

Ingredientes (para cada mini-cocotte)

  • 2 cucharas soperas de nata líquida (mientras más cremosa y buena calidad, mejor)
  • 1 huevo grande
  • 3 espárragos
  • 1 cuchara sopera de jamón picado
  • 1 cuchara de queso azul
  • sal y pimienta al gusto

 

Preparación

  1. Precalentamos el horno a 180º e introducimos una bandeja con agua que cubrirá nuestras mini-cocottes hasta la mitad.
  2. Mientras, engrasamos nuestras mini-cocottes, sin llegar al filo -dejando un centímetro.
  3. En una cacerola escalfamos nuestros espárragos cortados en trozos pequeños, durante unos 5 minutos. Sacamos y reservamos.
  4. Añadimos a cada mini-cocotte la nata, los espárragos que habremos escalfados anteriormente, el jamón en tacos, el queso azul y por último el huevo.Salpimentamos.
  5. Introducimos en la bandeja, lo haremos al baño maría en el horno. Dejaremos cocer durante unos 15 minutos. Hasta que veamos que la clara esté cuajada y la yema esté aún líquida. Esto también dependerá de como os guste el huevo, si más o menos hecho.
  6. Listo para servir. Además, la variación de verduras e ingredientes son muchos, dejando como base la nata y el huevo. Espero que os guste y lo disfrutéis.

 

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Clafoutis de tomates cereza y queso

Publicado el May 28, 2014. 3 comentarios

Miriam, autora del blog El invitado de invierno, nos presenta una deliciosa receta muy fácil de preparar con las nuevas mini cocottes ovaladas Le Creuset. Una receta ideal para preparar un aperitivo o un picnic con una presentación original y elegante.

 

Mini-cocottes cerámicas ovaladas Le Creuset 

 

¿Sabéis lo que es un clafoutis?

El clafoutis clásico es una tarta típica de la gastronomía francesa que tradicionalmente era dulce y se preparaba con cerezas. Facilísimo de hacer, pues se trata de una especie de cuajado de una masa similar a la de los panqueques, pero llena de tropezones fruteriles y en forma de tarta.

Pues bien, el clafoutis hace tiempo que lleva siendo reinventado no solo con otras frutas distintas de las cerezas, sino en versión salada, forma en la que se parece mucho a una quiche, pero más ligero y rápido de hacer puesto que no lleva base de masa quebrada.

En este caso y como quería preparar raciones individuales en unos moldes pequeños como estas minicocottes, opté por hacer un clafoutis con tomates cereza o cherry, que se distribuyen muy bien en un molde pequeño. Los tomates van acompañados de queso de cabra, que es un sabor que les va como anillo al dedo.

 

 

INGREDIENTES (para 4 mini-clafoutis)

  • 4 huevos
  • 320 gr de nata líquida para montar
  • sal al gusto
  • 300gr de tomates cereza
  • 100gr de queso de cabra de rulo
  • albahaca fresca (facultativo)

 

ELABORACIÓN

  1. Antes de nada encendemos el horno a 180° para que esté perfectamente cuando vayamos a meter los moldes.
  2. Lavamos los tomates cereza. Reservamos.
  3. Cortamos el queso en dados y reservamos también.
  4. Preparamos los moldes individuales que vayamos a usar; además de minicocottes (yo tengo las ovaladas) también se pueden preparar clafoutis de ración en ramequins. Untamos el interior con mantequilla y lo espolvoreamos con pan rallado.
  5. Cascamos los huevos, los batimos y los mezclamos con la nata en un bol. Salamos al gusto, por lo menos seis pellizcos de sal. Si nos gusta, podemos añadir pimienta blanca recién molida. Si tenemos albahaca fresca la picamos menudita y la añadimos también.
  6. Distribuimos los daditos de queso en el fondo de los moldes y ponemos encima los tomates. Repartimos la mezcla líquida y golpeamos un poco los moldes contra la encimera para que el líquido llene todos los huecos.
  7. Metemos los moldes en el horno y cocemos 25-30 minutos, hasta que los clafoutis estén dorados por encima y bien cocidos por el centro; lo probaremos introduciendo una brocheta.
  8. Sacamos del horno y servimos de inmediato, están mejor calentitos y recién hechos.
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Corn bread (pan de maiz) con calabacín

Publicado el Jan 10, 2014. 0 comentarios

El corn bread es una variedad de pan tradicional de Estados Unidos muy fácil de preparar. Como últimamente mucha gente me pide recetas de pan de todo tipo, ya sea para hacer con la panificadora, con el horno de pan Emile Henry o recetas distintas que resulten fáciles, he pensado que os puede interesar esta receta.

Para hacer corn bread no necesitamos más que ganas, dado que es sólo cuestión de mezclar los ingredientes y meter la masa en el horno. Veréis que no hace falta dejar reposar la masa, por lo que resulta muy rápido de preparar.

 

 

Hay infinidad de recetas y variaciones de corn bread, tanto dulces como saladas. En esta ocasión le añadimos calabacín que le da color y textura al pan y un poco de ajo y parmesano para hacerlo todavía más delicioso. Se puede cocinar en unas mini cocottes Le Creuset para una presentación original o en cualquier recipiente para el horno, como una bandeja cerámica o incluso una cocotte o una sartén de hierro.

 

Ingredientes

para 4 personas (4 mini cocottes)

  • 115gr de mantequilla
  • 1 diente de ajo picado
  • 125ml de suero de leche (más información aquí)
  • 2 huevos
  • 225gr de harina de maíz amarilla (no confundir con maizena que es almidón de maiz, podemos usar harina de maíz para polenta por ejemplo de la marca PAN)
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico  
  • 1 cucharadita de levadura Royal
  • ¼ de cucharadita de sal   
  • ½ cucharadita de pimienta negra 
  • Medio calabacín cortado en dados pequeños   
  • 4 cucharadas de queso parmesano rallado

 

Preparación

  1. Derretimos la mantequilla y le añadimos el ajo picado. Untamos generosamente con esta mezcla la parte interior de las mini-cocottes para que tengan una bonita corteza dorada.
  2. Batimos el suero de leche y los huevos y le añadimos la mantequilla que ha quedado tras untar las mini-cocottes.
  3. Mezclamos la harina de maíz, el bicarbonato sódico, la levadura, la sal y la pimienta en un recipiente. Añadimos la mezcla de leche con los huevos y lo mezclamos bien. Añadimos dos terceras partes del calabacín que hemos cortado a dados pequeños y repartimos la masa entre las cuatro mini cocottes.
  4. Espolvoreamos una cucharada de queso parmesano sobre cada una de las cocottes y las decoramos con los dados de calabacín restantes.
  5. Ponemos las mini cocottes (sin la tapa) en el horno precalentado a 170ºC durante 20 minutos hasta que el pan esté dorado y firme al tacto. No debemos dejar cocer demasiado el pan o nos quedará muy seco. Podemos pinchar el pan con un palillo y si sale seco, el pan está hecho.    
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Fondant de chocolate

Publicado el Dec 31, 2012. 0 comentarios

¡Esta receta clásica me permite unir dos de mis grandes pasiones: el chocolate y Le Creuset! Se puede preparar con las mini cocottes cerámicas Le Creuset o con el conjunto Coeurs Fondants Emile Henry. ¡Espero que os guste!

Ingredientes

(para 4 raciones)

  • 200gr de chocolate negro
  • 170gr de mantequilla
  • 4 yemas de huevo (grandes)
  • 4 huevos (grandes)
  • 1/2 taza de azúcar
  • 2/3 taza de harina
  • La piel de una naranja
  • Un poco de cacao en polvo

Preparación

  1. Embadurnamos con un poco de mantequilla y harina las mini cocottes para evitar que se pegue la masa de chocolate. Damos unos golpecitos para quitar el exceso de harina.
  2. Derretimos la mantequilla y el chocolate al baño maría juntos y removemos hasta que este bien mezclado. Lo dejamos enfriar a temperatura ambiente (dentro de casa).
  3. Batimos las yemas y los huevos añadiendo el azúcar hasta que queden a punta de nieve y lentamente lo añadimos a la mezcla de chocolate. Espolvoreamos la mezcla con harina y vamos removiendo hasta que quede bien mezclado. Por último añadimos la piel de una naranja rallada (podemos apartar un poco para la decoración).
  4. Rellenamos las mini cocottes con la mezcla y las ponemos de 12 a 15 minutos al horno precalentado a 200ºC. Cuando los pasteles cojan un poco de volumen ya estarán hechos.
  5. Espolvoreamos la parte superior con un poco de cacao en polvo, adornamos con una poco de ralladura de naranja y servimos inmediatamente.
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