Sin duda alguna puedo afirmar que la pizza es de las recetas que repetimos regularmente, ¡No hay viernes que falte en casa! Gusta mucho, y las recetas más tradicionales como las que os he traído en alguna otra ocasión (como la de panceta y rúcula o la tradicional carbonara) son éxito asegurado.

Pero me di el gustazo de preparar una pizza con una base alternativa: la propuesta de hoy es una pizza con una base de coliflor y semillas de lino, apta para cualquiera y perfecta para disfrutar del viernes noche sin remordimiento ninguno.

Tengo que reconocer que al principio tenía mis dudas (¡Renunciar a la pizza tradicional no es fácil!), ¡¡Pero atentos porque está súper rica!! De hecho hemos repetido ya en varias ocasiones y no podía dejar de compartirla con vosotros.

La base de esta pizza es muy fácil de hacer y solo necesitaremos tres ingredientes: coliflor -que tributaremos hasta que quede como la consistencia de la quinoa-, semillas de lino y un huevo que nos servirá para unir todo.

A la hora de añadir la guarnición seguro que las posibilidades son muchas, pero en casa el queso gorgonzola gusta mucho, y por eso ha sido el ingrediente que hemos utilizado para poner sobre la base (a sabiendas que quedaría además genial con la coliflor!).

Con esta receta lograréis sin problemas que los peques de la casa coman coliflo (¡ni se lo imaginarán!), y como os he dicho es una receta muy fácil de preparar. Tanto para tostar la base como para su presentación he utilizado una skillet de Le Creuset, uno de mis utensilios favoritos para la mesa.

Si sois muchos en casa, lo suyo es que utilicéis una base más grande (podéis hacerla en la base para pizza Le Creuset o en una bandeja para horno), o yo por ejemplo cuando somos cuatro utilizo dos skillets.

Cuchillo de acero carbono Pallarès, aceitera de porcelana Revol, mini molinillo de Le Creuset y sartén skillet Le Creuset

Ingredientes (para 2 personas)

Para la base:

  • 180-200gr de coliflor
  • 1 huevo de gallinas felices
  • 80gr de semillas de lino
  • Sal y pimienta

Para el relleno:

  • 150gr de queso gorgonzola, esto mejor al gusto, pero sin abusar dado que es fuerte
  • Granos de granada para decoración
  • Brotes para decorar, pueden ser los que más os gusten

Preparación

  1. Precalentar el horno a 180ºC calor arriba y abajo. Si utilizas la bandeja de horno colocar un papel que te servirá para colocar la pasta para la base. Si utilizas la skillet pon un poco de aceite y pinta con ayuda de un pincel.
  2. Mientras, en una picadora o robot, picar la coliflor hasta que quede como la quinoa o cous-cous, junto con la semilla de lino, para que se unan. Añadir todo a un bol con un huevo batido, salpimentar.
  3. Con ayuda de una cuchara extender por la skillet y poner la base lo más fina posible, si te sobra un poco puedes guardarla, pero la base debe quedar fina.
  4. Introducir en el horno precalentado y dejar tostar por lo menos unos 20 minutos, hasta que se vea crujiente (la coliflor tomará un color dorado o tostado).
  5. Sacar y colocar el queso gorgonzola a trozos, volver a introducir en el horno, esta vez con el gratinador para que el queso se derrita.
  6. Cuando esté listo, sacar del horno y colocar los granos de granada y los brotes para decorar. Un poco de rúcula le sienta también de maravilla.

Receta de pizza de coliflor con gorgonzola

Aceitera de porcelana Revol y sartén skillet Le Creuset

Añade si quieres un chorreón de aceite y servir. Lista para comer.

Autora de la receta: Luisa de Cocinando con mi carmela

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