El calabacín toma todo el protagonismo en esta receta de pan en sartén: la receta de pan de calabacín se convierte en una receta de fondo de armario cuando la has hecho una sola vez. El calabacín aporta al pan mucha jugosidad, mientras que el queso de cabra le aporta intensidad. ¡Tienes que probarla!

Antes de hornear el pan, es muy importante pincelarlo bien con aceite: al ponerlo al horno, el aceite ayudará a tostar bien la corteza y conseguir un efecto "crunchy" de la misma que, en contraste con el cuerpo esponjoso, cada bocado resulta maravilloso.

Sobre el horneado, en este caso hacemos uso de la sartén skillet alta para hornear este pan, dado que es un molde perfecto para ello: al ser de hierro, coge mucha temperatura rápidamente y cuece la masa desde la base, penetrando en el cuerpo del pan y consiguiendo unos resultados espectaculares.

 

¡Espero que os animéis a probarla!

 

Sartén skillet alta Le Creuset

 

Ingredientes

  • 700 ml de agua fría
  • 20 g de levadura fresca
  • 900 g de harina de trigo
  • 100 g de harina de trigo integral
  • 20 g de sal
  • 1 calabacín verde grande (o uno pequeño verde y otro pequeño amarillo)
  • Aceite de oliva
  • 100 g de queso de cabra (tierno o en rulo)
  • 1 cda de tomillo fresco (en su defecto, orégano)
  • Sal para sazonar
  • Pimienta negra

Elaboración

  1. En un bol, vierte el agua y añade la levadura y remueve hasta disolver.
  2. En el bol del robot amasador KitchenAid, añade las harinas y los 20 g de sal, y enciende con el accesorio pala a velocidad baja. Añade el agua con la levadura y amasa a velocidad media de 10 a 12 minutos. 
  3. Tapa con un paño de algodón y deja que repose 5 minutos. Luego, vuelve a amasar 5 minutos más, dale un nuevo reposo y vuelve a amasar 5 minutos más.
  4. Traspasa la masa en un bol engrasado con aceite, y deja que la masa fermente y doble su tamaño, tapada con un paño en un sitio cálido (yo dejo el bol tapado con un paño húmedo en el horno parado, pero tras haberle dado unos minutos de precalentamiento al horno a 45 ºC).
  5. Humedécete las manos y gira la masa. Deja que la masa suba nuevamente.
  6. Precalienta el horno a 210 °C.
  7. Engrasa la sartén skillet alta Le Creuset con un poco de aceite con ayuda de papel de cocina o un pincel de repostería. Coloca la masa en la skillet.
  8. Corta los calabacines en rodajas con un grosor de 1 cm, y mézclalas con 1 cucharada de aceite de oliva. Sazona con sal y pimienta negra.
  9. Agrega las rodajas de calabacín a la masa, presionando para adentrarlos en ella, separándolos 1 cm entre ellos. Deja que la masa suba durante 30 a 40 minutos, luego empuja los trozos de calabacín en la masa.
  10. Desmenuza el queso de cabra, y repártelo por la superficie de la masa.
  11. Espolvorea el tomillo y la sal en escamas* y rocía con un poco de aceite.
  12. Hornea el pan durante 30 a 35 minutos, hasta que la superficie se vea dorada y la compruebes hecha por dentro con un palillo.

Receta de pan de calabacín en Skillet

Notas

  • Si quieres, puedes pelar el calabacín de forma que no se observen las partes verdes -no será un pan tan colorido o bonito, pero si tienen que comérselo los peques de la casa a veces agradecen no apreciar el verde, y comen verdura sin quejas.
  • Si quieres que el calabacín quede más fino o prácticamente se deshaga, simplemente córtalo muy finito, que al hornearse perderá cuerpo.
  • La sal en escamas y el tomillo puedes añadirla antes de hornear, aunque personalmente prefiero hacerlo tras sacar la sartén del horno.
  • Si lo prefieres, en el segundo levado integra el queso de cabra en el masa, haciendo varios doblados y pliegues y dejando el queso de cabra desmenuzado por dentro los pliegues. Luego, déjala levar nuevamente.
  • En lugar de tomillo, puedes aplicar orégano, también le sienta muy bien.
  • Sírvelo en un aperitivo, tus invitados lo disfrutarán, o conviértelo en una cena perfecta junto a un buen jamón, no necesitarás nada más.

 

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