Cómo cuidar tus cocottes y conservarlas siempre como nuevas

Publicado el Jan 08, 2014. 12 comentarios

¿Cuántos de vosotros habéis recibido una cocotte de regalo estas Navidades? Si esta es vuestra primera cocotte de hierro fundido estaréis emocionadísimos y con ganas de estrenarla. Antes de hacerlo coged lápiz y papel y tomad algunos apuntes, os voy a revelar los mejores truquitos para cuidar las cocottes y conservarlas como nuevas durante mucho tiempo.

 

 

Cosas importantes que hay que saber antes de empezar a utilizar tu cocotte 

Antes de utilizarla por primera vez, debéis lavarla con agua caliente y jabón además de secarla muy bien. También, tenéis que aceitar la superfície antiadherente con un papel de cocina. Podéis usar las cocottes en todas las fuentes de calor, desde inducción hasta en cocinas de carbón o madera.

Para calentarla, se debe empezar desde frío. Los cambios de temperatura muy bruscos estropean las cocottes: si ponemos la cazuela sobre el fuego ya caliente se estropeará el esmaltado. Si cocináis con placas de inducción, lo mejor es cocinar a fuego lento para empezar e ir aumentando progresivamente, sin usar ninguna función rápida. Además, para no dañar las placas o incluso las vitrocerámicas, lo mejor es levantar y desplazar la cazuela, sin deslizarla. ¡Importante! Para sujetar vuestra cocotte, debéis usar guantes de cocina: sus asas son de hierro y os podríais quemar.

Para cocinar es mejor utilizar utensilios de silicona, madera o plástico. Nada de metales que puedan rayar y estropear el esmaltado.

Una vez acabadas vuestros guisos, dejad que la cazuela se enfríe a temperatura ambiente.

 

 

Cómo limpiar tu cocotte

  • Limpiar una cazuela de hierro fundido no tiene secreto ni complicación, sólo hay que tener en cuenta algunos detalles.
  • Tal y como os hemos dicho, dejaremos enfriar la cazuela antes de limpiarla. Si no se ha pegado ningún alimento, solo tendremos que lavarla con una esponja y detergente normal.
  • Si ha quedado comida pegada en nuestra cocotte, y con la esponja no basta para quitar los restos, funciona muy bien poner agua caliente con jabón durante unos minutos para que los restos reblandezcan.
  • Que no se os ocurra usar ningún estropajo o ‘nana’, ni rascar con ningún tipo de utensilio porque podríais dañaréis su esmaltado.
  • El lavavajillas no está desaconsejado, pero algunos de sus detergentes son un poco abrasivos y a la larga pueden el esmaltado de nuestras cocottes.

Y por el momento estos son los consejos más importantes.

Ahora que ya sabéis como cuidar vuestras cocottes supongo que tendréis ganas de estrenarla ¿no? Una receta ideal para hacer los honores es este rico plato: rissotto con peras y queso gorgonzola de una nuestra amiga Luisa Morón.

Estoy deseando que me contéis qué tal os va con vuestras cocottes nuevas. ¡Bon appétit!

 

Fotografía de Luisa Morón

 

Fuentes: Directo al paladar. Página oficial de Le Creuset. Mis horas de experiencia en la cocina con mis cocottes.





Comentarios

  • Publicado por Beatriz el Jan 22, 2014

    Hola! me han encantado vuestros consejos, pero he llegado tarde, tengo una desde hace unos cuatro años y se me pego un guiso y desde entonces la tengo manchada y no sale, me puedeis aconsejar algo?
    Gracias
    Un saludo

  • Publicado por Susana Abad el Jan 21, 2014

    Hola. Me han venido genial los consejos, me han regalado una y estoy emocionada. Tenéis unas recetas muy apetecibles aquí en el blog, habrá que pasarse al menudo.
    Un abrazo

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