Diría que las albóndigas no están de moda como en otros tiempos; quizá parecen demasiado laboriosas en estos tiempos de inmediatez, pero estas albóndigas en salsa de zanahoria, además de estar suculentas, se hacen en un momento si ponéis a toda la familia a ayudar. Y además formar los boliches de carne os darán el momento zen de la semana. Os lo juro por Snoopy.

Las albóndigas son uno de tantos inventos para aprovechar sobras, todo hay que decirlo, que no es necesario prepararlas con solomillo de vacuno, que con carnes menos nobles quedan fetén y puedes meterles restitos de embutido, sin ir más lejos. Como todos los guisotes, se pueden hacer en grandes cantidades, ya que te pones, y congelar para un día lluvioso como dicen los anglosajones. Que está de moda eso de cocinar un día para toda la semana. Y no, no pienso pronunciar el nombre de esta actividad en inglés. Es lo que hacía mi abuela, cocinar para la semana, mira que era moderna.

La receta es de Martín Berasategui, garantía de calidad. Requiere el uso de un buen caldo de carne; si lo usáis casero, mejor que mejor. Y si es un fondo concentrado, ya ni os cuento.

Platos redondos de porcelana Revol y cuchara de acero inoxidable De Buyer

Ingredientes

Para las albóndigas:

  • 100 g de cebolla
  • 100 g de puerro
  • 40 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 750 g de carne de vaca picada
  • 250 g de aguja de cerdo ibérico picada
  • 20 g de yema de huevo
  • 50 g de huevo entero
  • 1 cdta. de ajo seco o sal de ajo
  • Unos ramitos de perejil picado
  • 1 rebanada de pan sin corteza, mojada en un poco de leche
  • Harina para rebozar
  • Sal y pimienta

Para la salsa de zanahoria:

  • 2 cebollas picadas
  • 20 g de ajo majado
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 500 g de zanahoria cortada en daditos
  • 500 ml de vino blanco dulce (moscatel, oporto blanco, etc.)
  • Caldo de carne, el que admita
  • Sal

Platos redondos de porcelana Revol y cuchara de acero inoxidable De Buyer

Preparación

  1. Ponemos el pan en la leche para que se empape.
  2. Picamos finamente la cebolla y el puerro. Sofreímos en el aceite de oliva hasta que estén transparentes. Los escurrimos del aceite.
  3. Ponemos en una ensaladera todos los ingredientes de la masa de albóndigas con el sofrito y mezclamos bien hasta formar una masa suave, pero consistente.
  4. Formamos bolas del tamaño de una nuez, rebozamos en harina y freímos en aceite de oliva hasta que se doren por fuera. Reservamos.
  5. Para la salsa, picamos la cebolla. Podemos pasarla por el microondas para quitarle el agua de vegetación, por lo menos 10 minutos a máxima potencia hasta que empiece a estar transparente. La pasamos a una sartén con el fondo cubierto de aceite de oliva y acabamos de pocharla.
  6. Agregamos el ajo majado, le damos unas vueltas y añadimos la zanahoria troceada y el vino blanco. Evaporamos todo el vino.
  7. Añadimos el caldo y cocemos media hora o lo que sea necesario para que las zanahorias queden tiernas. Trituramos con batidora para obtener una salsa más o menos fina. Salamos al gusto.
  8. Juntamos las albóndigas con la salsa y les damos unos últimos 10 minutos de hervor. Conviene dejar reposar el guiso hasta el día siguiente para que los sabores se asienten.

La mezcla del vino dulce con el dulzor de las zanahorias le da un punto maravilloso a la salsa de estas albóndigas. Para mojar pan sin parar.

Autor de la receta: Miriam de El Invitado de Invierno
Claudia Ferrer

Comentarios

Carmen dijo:

1 huevo L (el mío pesaba 52g) y una yema de huevo L (20g clavados).

Anabel dijo:

Podéis dar una equivalencia en unidades en en vez de gramos para los huevos ?? Gracias

Dejar un comentario