Moldes Nordic Ware: ¡Un bundt cake perfecto!

Publicado el Feb 25, 2015. 2 comentarios

Sabía que Noelia, La cucharina magina, estaba encantada con los moldes de Nordic Ware. Por ese motivo no pude resistirme y la última vez que hablé con ella le pedí si podía preparar una entrada explicando las virtudes de estos moldes y como usarlos. Si te interesan estos moldes, ¡no te la pierdas!

 

Al ver los moldes de Nordic Ware más de uno habrá pensado, anda si son como los de los años 50; no, no son iguales, son los mismos. David Dalquist, ingeniero y fundador de Nordic Aware, comenzó a fabricar estos moldes en 1950. A día de hoy, son más de 60.000 millones de artículos vendidos en todo el mundo. Cada año, muchos esperamos a las novedades que llegan desde Minnesota, EEUU, en donde se encuentra la aún familiar fábrica que sigue realizando su producción casi íntegramente en su país.

Sin embargo, los orígenes de este molde son mucho más antiguos y más cercanos a nosotros. Tras la Segunda Guerra Mundial, los emigrantes centro europeos que huyeron a EEUU comenzaron a buscar un molde con el que hacer su tradicional kugelhopf, un bizcocho cuyo molde de cerámica se caracteriza por tener una chimenea central que proporciona un óptimo horneado. Así, por la necesidad de recuperar sus tradiciones, es como nació la marca Nordic Ware, cambiando la cerámica por fundición de aluminio con recubrimiento antiadherente.

 

 

Los bizcochos horneados con estos moldes, con su característico agujero en el medio, se denominan bundt Cake y no, no son especialmente difíciles o complicados. Un simple bizcocho de yogur (sí, ese que hacemos todos en casa) se convierte en un precioso y delicado desayuno como este gingerbread bundt Cake, con una forma perfecta. Si además jugamos con los ingredientes y lo adornamos por ejemplo con chocolate, conseguiremos tener una tarta maravillosa como este bundt Cake de castañas y chocolate.

 

Consejos para preparar un Bundt Cake

Reconozco que lo mío con la marca Nordic Ware fue amor a primera vista y nunca mejor dicho. Cuando vi los primeros bizcochos y galletas realizadas con moldes de esta casa, simplemente pensé que yo sería incapaz de hacer algo tan perfecto, tan bonito, con esa presentación tradicional, elegante y sencilla. Sin embargo, desde que cayó en mis manos el primer molde de Nordic Ware pude comprobar que no es necesaria una destreza especial, conocimientos culinarios de alto nivel o ser un repostero de primera. El molde lo hace todo, sólo hay que saber usarlo.

 

 

Por ello, os doy unos trucos para que conservéis vuestro molde durante muchos años, como el primer día y con los mejores resultados:

1. Es necesario untar con mantequilla su interior antes de introducir la masa (no es recomendable el uso de aceite). Además, hay que insistir bien en todos los recovecos del molde para que no quede nada sin untar. También podéis usar los sprays desmoldantes, muy prácticos de aplicar, y no dejan ningún tipo de aroma o gusto. 

2. Deben llenarse sólo 2/3 de su capacidad total, ya que hay que dejar espacio para que la masa suba.

3. Una vez lleno de masa, le damos unos pequeños golpes sobre una mesa o encimera para asegurarnos de que la masa llega a todas las aristas del molde y no queden burbujas de aire.

4. Deben hornearse sobre una rejilla, no sobre una bandeja, así el calor subirá por la chimenea central y se horneará por todas las partes de forma igual.

5. Antes de sacarlo del horno, debéis asegurar que está bien hecho. Esto es vital para que os desmolde correctamente: una bizcocho algo crudo no os desmoldará. Para asegurar que está bien hecho, cumplid los tiempos de horneado de las recetas, y observad los laterales -veréis que las paredes del bizcocho se han separado algún milímetro del molde.

5. Una vez horneado y fuera del horno, se debe esperar 10 minutos antes de sacarlo del molde. Para hacerlo nunca se deben usar instrumentos metálicos, basta con voltear el molde suavemente y saldrá solo.

6. Para limpiar el molde, se debe usar una esponja con un poco de jabón, nunca un estropajo o cualquier cosa que pueda lesionar la superficie interna y estropear el efecto antiadherente.

7. Los mejores bizcochos para hacer con estos moldes son los que tienen un cuerpo consistente, pesados, para que llenen sin problema todos los recovecos y la forma quede perfecta.

 

Ahora me imagino que os preguntaréis cuál de ellos es mi preferido, pues bien, pese a que todos me gustan, para qué negarlo, mi corazoncito lo tiene el molde aniversary, en su versión grande o pequeña y con que hice este más que aconsejable bizcocho de castañas, que era una receta antigua que circulaba por mi casa desde hace lustros.

 

 

Ya veis que cualquier receta puede quedar bien en estos maravillosos moldes y es que tener un molde de Nordic Ware es como tener un pequeño tesoro, de esos que se heredan de generación en generación. Una vez que lo tocas y notas su peso, la calidad de sus materiales y la elegancia de sus diseños, entiendes que bien merece el precio que se paga por un utensilio que nos da tantas satisfacciones.





Comentarios

  • Publicado por Claudia el Feb 26, 2015

    Gracias por tu comentario Carmen! Son sin duda una maravilla, estos moldes. Y cierto es lo que dices: te enganchan, porque consigues unas presentaciones deliciosas de la forma más fácil :) Un saludo!

  • Publicado por Carmen el Feb 25, 2015

    Noelia lo ha redactado muy bien!
    Cuando adquirí mi primer molde lo primero que hice fue seguir los consejos de cómo utilizarlo y me ha ido muy bien hasta ahora.
    Cuando vi la calidad de estos moldes, me compré un segundo y ya estoy pensando en este otro molde “aniversary”. Me encantan!

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