El origen de los utensilios de hierro fundido Le Creuset

Publicado el Mar 07, 2014. 0 comentarios

Como muchos sabéis soy una auténtica seguidora de la marca Le Creuset y sus cazuelas de hierro fundido. Son todo un icono de la cocina francesa. El hierro fundido es un material que ya se usaba en la época de los romanos para fabricar utensilios de cocina; y todavía hoy, con todos los materiales que tenemos a nuestra disposición, no hay otro material tan versátil, con tan buena presencia y con mejor retención del calor.

 

 

Le Creuset fabrica utensilios de hierro fundido desde 1925. Dos industriales belgas, Armand Desaegher (un especialista en la fundición) y Octave Aubecq (un especialista en el esmaltado), se reunieron en la Feria de Bruselas. Decidieron crear un taller de fundición de diversos utensilios de cocina. En 1925, Le Creuset nació y se estableció en Fresnoy-le-Grand, en el norte de Francia. Era una posición estratégica para la empresa, donde se cruzaban las rutas de transporte de las materias primas necesarias para fabricar hierro fundido: hierro, arena y carbón. Ese mismo año nació la primera cocotte.

Durante estos años, Le Creuset ha incorporado numerosas innovaciones y avances técnicos. Además vivió un exitoso proceso de internacionalización de la mano de la popularización de la cocina francesa en todo el mundo. A pesar de esta evolución, Le Creuset sigue utilizando delicadas técnicas artesanales y los mismos largos procesos de forja y fundición de sus utensilios de cocina.

 

 

Para fabricar una cocotte, una sartén, una parrilla o cualquier otra pieza de hierro fundido Le Creuset, primero se crean los moldes de arena que le darán la forma adecuada. Los moldes se fijan y se vierte en su interior el hierro fundido a 1000º, procedente de un gran caldero (llamado 'creuset' en francés). Una vez el hierro se enfría, se retira el molde y se recicla la arena para fabricar otro molde por lo que podemos decir que no hay dos piezas exactamente iguales.

 

 

 

Antes de empezar con el esmaltado, la pieza es limpiada, revisada y alisada en un proceso manual para asegurar una superficie uniforme para el esmaltado. Cada pieza recibe dos capas de esmaltado a 840º. La primera consiste de un esmalte incoloro (el que vemos en el borde superior de una cocotte) para mejorar la adherencia de la segunda capa. Luego recibe una segunda capa con el color definitivo tanto por dentro como por fuera. Esta segunda capa se vitrifica produciendo el típico acabado cerámico resistente tan típico de las cocottes Le Creuset.

 

 

Usar un utensilio de hierro fundido Le Creuset, como una cocotte o una sartén, es un placer y toda una experiencia culinaria. Nos evoca la cocina más tradicional, nos ofrece unos resultados de cocción excelentes y nos da la confianza de haber sido fabricado con respeto a la tradición, rigor y cumpliendo la normativas más estrictas en materia de seguridad alimentaria por lo que son totalmente seguros para la salud y convenientes para todo tipo de alimentos. Una muestra de la calidad y buen hacer de Le Creuset es la garantía de por vida que ofrece para todos sus piezas de hierro fundido.

 

 

Por todos estos motivos, Le Creuset es el fabricante de referencia para la mayoría de chefs y aficionados a la cocina en el mundo. Es una marca que se ha transmitido de generación en generación (como la buenas recetas!), por lo que muchos tenemos entre nuestros primeros recuerdos culinarios comidas en familia alrededor de una cocotte Le Creuset. Incluso algunas afortunadas han heredado este utensilio, como si fuera un auténtico tesoro que se ha mantenido intacto durante generaciones.





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